Frida Kahlo y Diego Rivera: un intenso amor

Amor polémico, escandaloso, tormentoso. Esa fue la relación que tuvieron ambos artistas. Dedicaron su vida al arte, y entre ambos se admiraban. Aunque entre ellos hubo infidelidad (primero por parte de él, y luego por parte de ella, quien estuvo tanto con hombres como con mujeres), los unía una pasión indescriptible. Estuvieron juntos hasta que Frida murió, en 1954.

Fue una de las parejas famosas más tormentosas y atractivas. Amor y odio se conjugaban en un romance que tuvo varias idas y vuelta, para siempre volver a estar juntos. Él era 22 años mayor que ella, pero no fue un impedimento para quedar flechada apenas lo vio. Al poco tiempo se casaron y esa relación estuvo marcada por el amor desenfadado y la infidelidad, pero además, por el compromiso político al cual estaban los dos abocados. Vivieron una vida sobrepasando los límites de lo convencional. De hecho la madre de Frida se opuso rotundamente a esta pareja, ya que no le gustaba que Diego fuera comunista y ateo, y encima mujeriego. La relación entre ambos fue problemática y llena de pasión, es que ambos tenían personalidades avasallantes. Pero los dos por igual dedicaron su existencia al arte, a la vez que entre ambos hubo una mutua admiración. Y aunque juntos, él no dejó de estar con otras mujeres, mientras ella luego comenzó a hacer lo mismo, tanto con hombres como con personas de su mismo sexo. Eso sí, tanto Frida como Diego estaban al tanto de todo.

Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón nació en Coyoacán, México, el 6 de julio de 1907; siendo la tercera de cuatro hijas (Matilde, Adriana y Cristina) del matrimonio de Matilde Calderón y Guillermo Kahlo (fotógrafo, quien le enseñó algo de esta profesión que luego le fue útil para su pintura). A los seis años se enfermó de poliomielitis, que le provocó el adelgazamiento de su pierna derecha (algo que ella intentó ocultar de joven usando pantalones, más tarde bajo largas faldas mexicanas). En 1922 se matriculó en la Escuela Nacional Preparatoria, donde conoció a Alejandro Gómez Arias (su primer amor), con quien en 1925, mientras continuaba sus estudios, sufrió un accidente al chocar el autobús en que viajaban con un tranvía. Este hecho la dejó gravemente herida, por lo que tuvo que pasar tres meses en cama. Durante su convalecencia (en la que tuvo yesos y corsés), lo cual obviamente influyó en la formación del complejo mundo psicológico que reflejó en sus obras, comenzó a pintar. De su accidente nunca se recuperó por completo, tuvo numerosas recaídas y pasó por treinta y dos dolorosas operaciones. Comenzó a pintar copiando su rostro de un espejo puesto en el dosel de la cama, y para 1926 tenía hecho su primer autorretrato.



Tres años después de su accidente, conoció a Diego Rivera (también pintor, quien ya estaba consagrado como tal; además de ser célebre por ser un seductor y tener muchos amoríos), a quien le llevó algunos de sus primeros cuadros para que los viera. Éste quedó impresionado por su talento (la animó a continuar pintando) pero también por su belleza. Así fue que al poco tiempo, en 1929, se casaron. Estuvieron juntos hasta 1940, cuando decidieron divorciarse, pero un año después volvieron a contraer matrimonio. Fue una relación netamente tormentosa. En 1932 Frida tuvo un aborto que la afectó en lo más hondo, además de inspirarle dos de sus obras más valoradas: “Henry Ford Hospital” y “Frida y el aborto”.

A través de su obra, la cual estuvo fuertemente influenciada por la de su marido, quería trasmitir su identidad mexicana (lo mismo que deseba él con su pintura), y para ello recurrió con frecuencia a técnicas y temas extraídos de la cultura y del arte popular de su país. En sus comienzos se dedicó al realismo haciendo retratos de amigos y familiares, flores, etc.; pero luego en la búsqueda de la identidad mexicana, realizó retratos de niños y obras inspiradas en la iconografía mexicana anterior a la conquista. Pero fueron sus autorretratos los que la han convertido en una figura destacada de la pintura mexicana, aunque también del ámbito mundial, del siglo XX; y entre ellos se destacan, por ejemplo: “Autorretrato con monos”, “Las dos Fridas” (1939). Más adelante, llegó a ser relacionada con el movimiento surrealista, ya que incluyó elementos fantásticos, hizo una libre utilización del espacio pictórico y unió objetos incongruentes. Cuando André Breton (escritor francés) conoció la obra de esta pintora, de la que dijo que era una surrealista espontánea, la invitó a exponer en Nueva York (1938) y en París (1939), en este último país no fue bien recibida. No obstante, ella nunca se sintió cerca de esta tendencia. Más allá de su trabajo como pintora, Frida fue maestra de pintura en la Escuela de Artes Plásticas y miembro del seminario de Cultura Mexicana.

Sus cuadros representan, en su mayoría, su experiencia personal, marcada sobre todo por sus aspectos más dolorosos; por ejemplo, en su obra “La columna rota” (1944) logró expresar la desintegración de su cuerpo y el terrible sufrimiento que padeció. También vale mencionar: “Unos cuantos piquetitos” (1935) y “Sin esperanza” (1945). Sólo expuso en tres ocasiones, siendo la última en abril de 1953 en la galería de Arte Contemporáneo de Ciudad de México. Un año después murió, y el día de su entierro el féretro de Frida fue cubierto con la bandera del partido, debido a que el matrimonio Kahlo-Rivera fue miembro del Partido Comunista Mexicano. Esto provocó muchas críticas malas por parte de toda la prensa nacional. Su casa de Coyoacán fue transformada en Museo, el cual lleva su nombre.

Diego Rivera nació en diciembre de 1886 en Guanajuato, México, y fue considerado un niño prodigio (empezó a pintar a los dos años de edad). A los 10 comenzó a estudiar pintura. Se formó en la Escuela Nacional de Bellas Artes. En 1907, gracias a una beca, viajó a Madrid para perfeccionarse. Desde ese año hasta 1916 estuvo viviendo en España, México, París, Brujas y Londres. Fue famoso por sus murales, en los cuales plasmó un alto contenido social, algunos de los cuales han sido ubicados en distintos puntos del centro histórico de la Ciudad de México y en las ciudades de Cuernavaca, San Francisco, Detroit, Nueva York, etc. Durante su vida estuvo comprometido, de forma  activa, con la política formando parte del Partido Comunista. En su país fue líder del Departamento de Artes Plásticas del Ministerio de Educación, creó la Unión de trabajadores técnicos, pintores y escultores, y formó la comisión de pintura mural, del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Su primera esposa fue la pintora rusa Angelina Belfo, a quien conoció en Brujas en 1910. En 1914 tuvo un romance con Marevna Vorobieva, quien fue su amante durante varios años, con ella tuvo una hija, Marika. En diciembre de 1922, ya divorciado, se casó con Lupe Marín, una indígena que limpiaba la casa en donde éste vivía. Con ella tuvo dos hijas: Lupe (nacida en 1925) y Ruth (en 1926). De ésta se divorció 1928. También tuvo una relación con Tina Modotti (amiga y modelo suya), hasta 1927. En 1955, después de la muerte de Frida Kahlo, se casó con Emma Hurtado. Falleció el 24 de noviembre de 1957, a los 70 años, en Coyoacán -Ciudad de México- a causa de un cáncer. Sus restos fueron colocados en la Rotonda de los Hombres Ilustres. Cuando murió su amor más importante, Frida Kahlo, escribió: «Yo me he dado cuenta que lo más maravilloso que me ha pasado en mi vida ha sido mi amor por Frida».

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