Cine de abogados

Una de las profesiones más cinematográficas en el mundo del cine es la de picapleitos. Capaz de revestir tanto a personajes de sublime comedia (La costilla de Adán, con abogada y fiscal protagonizando una guerra de sexos) como a protagonistas de dramas imperecederos (Hombre de leyes, El caso O’Hara, Illegal). Tamién es frecuente el abogado en filmes con personajes prototípicos masculinos de profesional de clase media donde no aparece el ejercicio de su actividad laboral, como son muchos dramas románticos.

mataraunruisenor002.jpgA sus habituales dotes para la dialéctica necesarias en la búsqueda de la justicia –que lo convierten con suma facilidad en héroe- se suele añadir el encanto personal y su capacidad para la investigación. Es frecuente encontrarnos con abogados detectivescos en películas de intriga criminal del estilo de Desafío, Conspiración para matar, Solo ante la ley, Justicia para todos, A Man Betrayed, Prohibido saber o La noche cae sobre Manhattan. Otros títulos que reflejan la actividad de un abogado son el drama La verdad, Raptus, la comedia Roxie Hart, la intriga sobre una abogada que ha de proteger a un niño en El cliente, Visto para sentencia, con un notable duelo interpretativo, Star of Midnight, y los títulos del Oeste, El hombre que mató a Liberty Balance y Violando la ley.

Más comprometidos con los derechos humanos y con la propia deontología profesional son los protagonistas del clásico Matar a un ruiseñor, con Gregory Peck en uno de los papeles eternos de su carrera como Atticus Finch, la inestimable denuncia antinazi La caja de música, la intriga política Sin saber nada de ella, la denuncia del esclavismo Amistad, la antisegregacionista La conspiración, el caso de negligencia médica de Veredicto Final, la interesante producción española sobre la corrupción y sus víctimas La suerte dormida, Erin Brockovich, sobre la tenaz lucha legal de una mujer, el drama judicial basado en un hecho real La herencia del viento, con un maestro denunciado por explicar la teoría darviniana de la evolución, Víctima, que denuncia la homofobia, Yo soy la ley y The Phenix City Store, con sendos quijotes que luchan contra la corrupción, la historia de contaminación de una empresa Acción civil, el drama carcelario Homicidio en primer grado, la historia de error judicial y otros títulos con defensores que denuncian la inhumanidad de la pena capital.

0118971.gifEl abogado de este ciclo de películas suele encarnar valores positivos, pero también aparecer como colaborador necesario de una organización criminal, como en Chicago, años 30 o el letrado arrepentido de La tapadera; en otros filmes la profesión queda fuertemente criticada a través de arribistas que se aprovechan de los clientes o tienen como única meta el enriquecimiento o el poder, como sucede en En bandeja de plata, con un cínico picapleitos encarnado por Walter Matthau, la poderosa intriga Force of Evil, el drama de contrastes Al límite de la verdad, The Mouthpiece, que narra la degradación de un letrado, El abogado, cuyo protagonista experimenta una conversión moral tras un incidente matrimonial, la metáfora fáustica Pactar con el diablo, el melodrama Murallas humanas o Un apprezzato professionista di sicuro avvenire.

Aunque la mayor parte son penalistas y criminalistas, también hay abogados especializados en derecho mercantil, como el protagonista de Al último grito, asesor de una empresa de moda, en accidentes, como los protagonistas de Legítima defensa, con un inexperto abogado que ha de demandar a una mutua médica, y del estimable y contenido drama sobre el dolor paterno El dulce porvenir y matrimonialistas en comedias como El divorcio de la señorita X.

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