El fin del mundo, cine apocalíptico

soyleyenda.jpgEncargándose de mostrar una tierra totalmente devastada en la que los hombres regresan a sus instintos más primitivos para sobrevivir, el cine apocalíptico es, sobre todo, una crítica de nuestra sociedad que anuncia un futuro pesimista, resultante de nuestro modo de vida. Según los períodos y los miedos que la acompañan, el apocalipsis que ha mostrado el cine es nuclear, natural o viral, aunque todo lo que ocurre es finalmente a causa de la acción del ser humano. Actuando como un “castigo divino” que hace borrón y cuenta nueva de la modernidad, este apocalipsis devuelve a los hombres varios miles de años atrás, en un mundo cruel y salvaje. Y ahí es donde estamos, en la cumbre de la cadena alimentaria, sin más enemigo que el medio natural. Por suerte, después de una lucha encarnizada podrá volver a reconstruir el mundo…

Si os parece, hoy traemos a cartelera10.com un repaso al cine apocalíptico de los últimos años. Al menos eso es lo que nos pide el cuerpo después de haber visto recientemente Cloverfield (me niego a titularla Monstruoso) y Soy Leyenda.

madmax2.jpgLas películas de George Miller son las referencias del subgénero. No se puede hablar del cine post apocalíptico sin citar Mad Max 2. Si el primer Mad Max mostraba un mundo degenerado a borde del caos utilizando la vía de la venganza y el espionaje entre bandas, sin embargo, solamente las dos últimas películas pertenecen al género que hoy nos interesa. Mad Max 2 se sitúa muchos años después del hundimiento de nuestro mundo moderno. Integrando al espectador en un medio ambiente preñado de confrontaciones crueles a bordo de monstruos motorizados George Miller aprovecha para atacar a nuestro método de vida capitalista donde una vida humana tiene menos valor que una lata de gasolina. Monumento a la acción cruel, Mad Max 2 permanece hoy aún como la referencia de este género marcando sus pautas: territorios desérticos, héroe solitario que revelará su lado humano, hordas crueles ultra violentas, grupo de supervivientes intentando reconstruir una sociedad. Mad Max 2 se convirtió en una cinta mítica gracias a sus escenas de acción. George Miller despliega un sentido del encuadre y la velocidad que alucina durante las numerosas situaciones de la película. El combate final contra el camión sigue siendo todavía hoy una de las mejores escenas del cine de acción de todos los tiempos.

El tono de tercera película corta radicalmente con el nihilismo de las dos primeras. La tercera entrega supone un giro hacia la épica que borra la ultraviolencia de las dos primeras entregas. Max pasa a ser un personaje legendario que inspira a generaciones futuras.

waterworld.jpgSi ponemos Mad Max en el agua tenemos como resultado Waterworld, el bodrio realizado por Kevin Reynolds y protagonizado por Kevin Costner. Waterworld no le llega a la altura de la suela de los zapatos a Mad Max. Aún así, vista hoy puede ser un apreciable entretenimiento para esas tardes lluviosas (¿todavía llueve en España?) en las que a uno no le apetece otra cosa que echar una cabezada en el sofá. En esta ocasión, un desastre de orden ecológico cubre de agua el planeta entero y los escasos supervivientes buscan la legendaria tierra seca prometida. El filme sigue los códigos instaurados por George Miller y su guerrero de la carretera. Kevin Costner asume el papel del Mariner, figura antiheroica heredada de la película de vaqueros que se revelará al compás de la historia a través de valores humanistas y actos valientes.

Años después, Kevin Costner da marcha atrás y se pone delante de la cámara para protagonizar: Mensajero del Futuro, otra película del género. En esta ocasión se trata de un apocalipsis de orden económico. Costner traslada su pasión por las películas de vaqueros y los códigos propios del género: el resultado es que evita los efectos propios del género de la ciencia ficción convirtiéndolo en un interminable western de trasfondo apocalíptico.

el-imperio-del-fuego.jpgEn el Imperio del fuego, la humanidad no se queda en el viejo oeste, en este caso parece que hemos regresado a la Edad Media. Los dragones se pasean por Londres como Pedro por su casa y un grupo de supervivientes dirigidos por Christian Bale se asocian a un cazador de Dragones interpretado por Matthew McConaughey. Los refugiados viven en una fortaleza lejos de las ciudades asediadas por los dragones. La película no acaba de explotar su enorme potencial y se revela finalmente como una pequeña cinta de acción. Para el recuerdo queda la secuencia en la que cazan al dragón.

En El Planeta de los Simios de Franklin J. Schaffner, una guerra nuclear ha destruido la civilización humana y los monos, en adelante evolucionados, dominan un mundo que ha evolucionado varios millones de años. Puro producto de su tiempo la película de Schaffner intentaba llamar la atención sobre los peligros de una guerra nuclear, sobre el racismo y sobre el carácter luchador de la especie humana.

terminator.jpgEl apocalipsis sirve también de telón de fondo a numerosas películas de ciencia ficción. En Terminator, las máquinas se rebelan y toman el poder. La humanidad paga su fe en la tecnología que termina por volverse en su contra. La mayor parte de tres películas se desarrolla en la actualidad pero nos quedamos con algunas secuencias memorables de la primera película, la monumental escena de apertura de la segunda entrega (el cráneo aplastado por un pie mecánico) y de la tercera (la explosión nuclear). Una trilogía que presenta una visión infernal del futuro. Una guerra futurista donde la humanidad se entierra en una red de búnkeres, con unidades volantes surcando los cielos y monstruos mecánicos desproporcionados… Una guerra contra las máquinas que será de nuevo el corazón de Terminator 4, con un John Connor interpretado por Christian Bale.

matrix.jpgLa rebelión de las máquinas está presente en otra saga de ciencia ficción, la trilogía Matrix. La humanidad está atada a la inteligencia artificial. Al igual que Terminator, Matrix sigue los preceptos de la “Ciencia sin conciencia que arruina el alma”. El hombre construye los elementos de su propia extinción, y la carrera desenfrenada a la modernidad conduce a nuestra civilización a la pérdida del control. En “Renacimiento” de Animatrix se representa una guerra nuclear entre unidades de alta tecnología que enfrentan a hombres contra robots. Al final, la humanidad pasa a ser ganado oculto en el sótano del planeta, la única solución consiste en combatir el sistema desde dentro.

12-monos.jpgLas películas post apocalípticas son el reflejo de los grandes miedos de la humanidad. Después de los riesgos de una guerra nuclear y los peligros de la dependencia de la tecnología, el virus, las enfermedades son una de las principales preocupaciones de la humanidad. Adaptado de El Embarcadero de Chris Maker, Doce Monos de Terry Gilliam muestra a los supervivientes de un virus que diezma la casi totalidad del planeta, enviando anteriormente a un hombre encargado de encontrar el remedio y de investigar sobre el Ejército de los Doce Monos, grupúsculo ecológico sospechoso de haber extendido el virus. El comienzo de la cinta muestra a Bruce Willis caminando por calles desérticas que sirven de sustento a animales salvajes de todo tipo. De nuevo el apocalipsis castiga a los Hombres considerados como enemigos del planeta y su ecosistema. Con el tema del apocalipsis viral, el género se aleja del cine de ciencia ficción para reorientarse al terror en mi subgénero favorito: las películas de zombies. La contaminación es invisible y puede afectar a cualquiera, convirtiendo a los seres humanos en despojos. Al contrario que el apocalipsis nuclear que devuelve a los supervivientes varios miles de años atrás, la contaminación sugiere el efecto opuesto. Las ciudades están perfectamente, son los seres humanos los que se han convertido en animales sanguinarios.

La vuelta a un temor a virus (ya se desarrolló toda una serie de películas que tenían como trasfondo ideológico el sida) regresó con la primera adaptación de Resident Evil, pero fue sobre todo con la cinta 28 días después. Aquí, un grupo de partidarios de la liberación de animales suelta a un grupo de monos de laboratorio infectados con una nueva forma de virus de la rabia. La epidemia se extiende por toda Inglaterra. La gran fuerza de la película de Danny Boyle está en su original concepción del zombie. El hecho de transformar a los absurdos y lentos zombies clásicos en atletas agresivos capaces de arrancarte la cabeza de un mordisco es todo un acierto. El otro acierto de la cinta tiene que ver con su concepto, esa fabulosa elipsis argumental que dura veintiocho días. Contaminación y masacres en las calles es lo que presencia Cilian Murphy, recién salido de un estado de coma. La fuerza evocadora de las calles desérticas y devastadas de Londres basta para conseguir un ambiente apocalíptico y las bases de una posible saga. La continuación titulada 28 meses después sigue la estela de la película de Danny Boyle ofreciendo una carrera desenfrenada por las calles de Londres frente a los furiosos y expeditivos métodos de los militares norteamericanos.

dayofthedead.jpg

En las películas de George Romero, la contaminación no tiene explicación lógica. Ningún virus, ningún arma química, el anuncio de La Noche de los Muertos Vivientes lo dice todocuando no queda sitio en el infierno, los muertos vuelven de nuevo a la tierra”. Romero se aprovecha de esta confrontación mundo moderno/zombie para atacar a la sociedad de consumo.

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