Posesión infernal

A lo largo de la vida, hay personas que tienen la suerte de encontrarse con una obra artística (unas pocas con algo de suerte) que produce un antes y un después en sus ideas, sentimientos, gustos e incluso forma de ver la vida. El que suscribe era un tierno infante de seis años cuando chocó con unos minutos de la película que hoy nos ocupa (mis cinéfilos padres no me dejaron ver más): la cámara volaba enfocando los monstruos más horribles que nunca había visto y los alaridos terminaban por causarme una fuerte impresión. Ese día empecé a tener miedo. De hecho, he de confesar que fueron estos monstruos los que movieron la alfombra de mi habitación para que me partiese la ceja derecha. Cinco puntos de sutura sin importancia… Casi una década después y en plena pubertad, un amigo me pasó un vhs con una cinta que ¡habían prohibido en Alemania! y los reconocí. Me hice su amigo, fiel seguidor de cine de terror y ciencia ficción me convirtieron de esta forma en uno de ellos…

C4572.jpgSam Raimi dio el “campanazo” de su vida con veinte añitos. Revolucionó el género terrorífico con un presupuesto mínimo y dos buenos amigos: Bruce Campbell y Robert Tapert con los que hacía cortos desde su época de estudiantes. Entre los tres se repartían las tareas que fueran necesarias. Y aunque terminaron el rodaje en once semanas, el proceso de edición fue bastante más lento. El ridículo presupuesto apenas llegaba a los 350.000 dólares. Para los efectos especiales contaron con Tom Sullivan, experto en maquillaje y en la técnica “stop-motion” o fotograma a fotograma que también venía de terminar la carrera con ellos en la facultad de cinematografía de la Universidad de Michigan.

NDVD_172x200.jpgEl argumento de Posesión Infernal lo hemos visto millones de veces (y las que hagan falta): cinco chicos van a pasar el fin de semana en medio de un espeso bosque de las montañas de Tenesse. Una vez instalados, y en plena cena se abre la trampilla que da acceso al sótano. Extrañados deciden bajar a investigar que ocurre, allí encuentran un magnetófono, un extraño cuchillo y un viejo libro. Al encender el magnetófono la voz de un científico les pone al corriente de que el libro que tienen en sus manos fue encontrado en unas ruinas antiguas y es un tratado sobre las prácticas de enterramiento y rituales fúnebres sumerios. La obra es conocida como El libro de los muertos y está encuadernada en piel humana, escrito con sangre, sus páginas contienen fórmulas y rituales para devolver a una serie de entidades que se encuentran en estado letárgico. La voz comienza a decir conjuros y en el bosque algo vuelve a la vida. Uno a uno todos los chicos irán cayendo bajo el influjo del poder de los demonios convirtiéndose en los muertos malignos a los que alude el título. La única forma de destruirlos será el desmembramiento…

El propio director reconoce que la situación argumental de la que parte su cinta no es precisamente original. Las citas cinéfilas se suceden, desde el poster de “Las colinas tienen ojos” que aparece en una pared del sótano hasta la forma de acabar con los espíritus tirando el libro al fuego (que procede de Gli Orrori del Castello di Norimberga de Mario Bava), el ciervo disecado del salón es clavadito al de “La noche de los muertos vivientes” de George A. Romero, de donde el autor parece plagiar ese ambiente claustrofóbico. Otro guiño es para Steven Spielberg, en la escena del susto del camión que hace referencia a “El diablo sobre ruedas”.

NDVD_171x200.jpgPor otra parte, aparecen fragmentos de Posesión infernal en Pesadilla en Elm Street (Wes Craven le devolvió el guiño a Raimi) y en Dead Next Door de J.R. Bookwalter.

A base de mezclar planteamientos aparentemente gastados del splatter de la época y usando la cámara como si estuviese poseída. Raimi consiguió revitalizar el género mestizando el concepto zombi con el de demonio lovecraftiano que daba como resultado una especie de ghoul u ogro infantil (de esos que se comen a los niños) tal y como acertaba a señalar Jesús Palacios en su “Planeta Zombi”.

NDVD_169x200.jpgStephen King dijo que Posesión Infernal era “The most ferociously original horror movie I have ever seen”, después de asistir a la premiere del film en el festival de Cannes. Planos extraños e imposibles y música siniestra e infantiloide crean un ambiente aterrador único. Las ocurrencias del director son tan salvajes que tenemos la sensación de estar viendo una película de otro mundo. Vista hoy, el ataque sensorial que el que suscribe padeció ha perdido fuerza; y es que, nuestras pupilas han aprendido a reflejar violencia y sangre. De todas formas, desde cartelera10.com os recomendamos su visionado a los que no conozcan la cinta, merece la pena.

Evil Dead tiene dos secuelas: Terroríficamente muertos y El ejército de las tinieblas, si bien la primera es un remake realizado con más medios y que se toma a risa la historia del Necronomicon. La tercera entrega transcurre en el medievo fantástico, ya totalmente cómica supone un esmerado homenaje al cine del maestro Ray Harryhausen.

NDVD_191.jpgGracias a Evil Dead pudimos descubrir a Sam Raimi, un tipo realmente extraño… que se ha convertido con el paso de los años en un gran director a costa de perder un poco de originalidad y, sobre todo, mala baba.

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