Sexo en Nueva York 2: Comienza La Fiesta del Cine

Sexo en Nueva York 2

En uno de los momentos más brillantes de esta sorprendentemente desvergonzada Sexo en Nueva York 2, Carrie Bradshaw descubre en pleno zoco de Abu Dabi el altavoz con el que llaman al rezo las autoridades religiosas de la ciudad. Este plano-contraplano, insertado de forma casi epifánica en la narración, demuestra que los responsables de esta película saben en qué mundo están, y que su megalómana frivolidad es plenamente consciente. A partir de esta defensa, casi de abogado del diablo, comenzamos la crónica de lo que serán los tres días de La Fiesta del Cine, una manera económica de repasar una cartelera ciertamente apagada.

Variedades destroyer

Sorprende la brutalidad de algunos de los comentarios y situaciones que se suceden en Sexo en Nueva York 2. En esta época de crisis, con naciones hundiéndose en su propia mentira, muchos analistas están levantando la voz contra una película que no duda en insultar las costumbres de Oriente Próximo, reduciendo su supuesto atraso cultural a una cuestión de abstinencia sexual. Como grita Samantha en pleno zoco, rodeada de condones y de hombres que la miran mal: «¡Yo sí follo!»

Sinceramente no entiendo este veneno que se está vertiendo contra la película, acaso una valiente enunciación de las opiniones que realmente  manejan los miembros de su público objetivo, y que, por aquello de la corrección política, no se atreven a decir. Algunos pensarán que ya iba siendo hora, casi diez años después del 11-S, que alguien golpeara  con esta dureza. También Sucedió una noche (a la que se hace referencia explícita) se realizó en época de depresión económica, no hace referencia a tales problemas y hoy nos parece muy hermosa.

Tal vez Samantha Jones no sea una encarnación diabólica del enemigo occidental, sino un gran personaje humorístico. Y tal vez Sexo en Nueva York 2, con ese final en el que el castigo a la mujer adopta la forma de un anillo de diamantes, no sea más que un mejunje en el que los ingredientes se han añadido en tal cantidad, que el plato es capaz de llevar al límite el gusto de todo el que lo prueba. También el de un crítico cinematográfico.   

En Notas de Cine | Crítica: Sexo en Nueva York 2 |

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...