El sexo se aprende

educacion sexual niños

A lo largo de la vida de este blog, os estamos acompañando, desde un discreto lugar, en vuestras aventuras y desventuras sexuales. Digamos que pretendemos ser la guía educativa, que os ayude en vuestros encuentros sexuales. Hacer de la educación sexual una asignatura más, es nuestra gran misión.

En un mundo donde la palabra sexo, cada vez tiene más connotaciones y reclamos (comerciales, económicos, pornográficos, publicitarios y de intercambio personal), a veces se olvida que no se puede empezar la casa por el tejado, y que para vivir una sexualidad plena, es conveniente saber de lo que estamos hablando.

Cuando tecleamos en google “sexo” el resultado de la búsqueda es de casi 82 millones de páginas, al lado de las 311 mil obtenidas con educación sexual. Todavía la sociedad no cuenta con los suficientes recursos educativos en este área, y la formación en materia sexual sigue siendo una parcela pequeña dentro de la gran plataforma del sexo.

Esto continuará así hasta que no entendamos que la sexualidad no es algo estático, o mecánico, sino algo que, aunque inherente a la naturaleza humana, puede evolucionar, enriquecerse, consolidarse, reciclarse y aprenderse.

De la misma forma que se enseña a los niños educación física, vial, ética y plástica; la educación sexual debería estar contemplada, por lo menos dentro de alguna disciplina que versara sobre inteligencia emocional o habilidades sociales, dado que el sexo es un medio más de relación y comunicación íntima. Falta en el perfil curricular de los centros escolares estudios que faciliten este tipo de aprendizaje, que no puede reducirse a una mera descripción del aparato reproductor.

Si la edad de iniciación sexual se ha adelantado, no podemos echarnos las manos a la cabeza simplemente, o desviar la vista hacia otro lado, pensando lo de “eso no va con mis hijos, ellos no son así”. Ese adelanto significa que necesitaran hablar de su sexualidad antes, y contar con información adecuada en ese tema.

Por otra parte, igual que algunos adultos no pudieron estudiar en su niñez, tampoco lograron acceder a una pedagogía sexual que los orientara. Pero están a tiempo de hacerlo, pues el saber no ocupa lugar, ni tiene fecha de caducidad.

Algunas empresas promueven que sus trabajadores actualicen sus conocimientos para adaptarlos a los cambios tecnológicos y contemporáneos. De la misma manera, también es un objetivo loable y sano tener el deseo de reciclarse a nivel sexual, seguir formándose en los nuevos avances que la ciencias de la salud y las tecnologías nos van ofreciendo: métodos anticonceptivos, juguetes sexuales, tratamientos para las disfunciones en la respuesta sexual, etc.

sexo con seso

El papel de la mujer en los últimos 50 años, no sólo ha cambiado de forma abismal en el sector laboral, sino que también va definiéndose un nuevo rol femenino en el área sexual. Ha ganado mayor protagonismo en la fase de seducción, en la iniciativa durante los juegos y en la expresión de los gustos o intereses sexuales. Luego, aunque haya parejas que lleven 40 años juntos, eso no implica que tengan que tener el mismo tipo de relaciones sexuales que mantenían en los años 70, porque ahora la compañera probablemente tenga mucho más que decir.

La esperanza de vida ha aumentado y hay más recursos para los mayores. Eso también tiene implicaciones en el terreno íntimo. Si aumenta la longevidad, también lo hace la vida sexual. No se puede obviar la relevancia de la sexualidad gerontológica en una sociedad en la que ya se habla de una 3ª y 4ª edad.

Todas estas situaciones reflejan la necesidad de dar más peso a la formación en sexualidad en todos los estratos sociales y en todas las edades. Pero no solamente es importante asesorarse, sino saber dónde y con quién, ver la credibilidad de las fuentes, ser crítico. No es válida cualquier ventana a la que asomarnos, y menos cuando, como decíamos al principio, es un tema del que tanta gente tiene algo que decir (a veces de forma moralista o distorsionada).

¿Dónde acudir a asesorarnos?, ¿qué hacer con el “yo he oído que a un hombre le pasó…, me ha dicho mi vecina…, en la tele escuché un caso que …?”. Los testimonios de foros o grupos de amigos, que hayan pasado por situaciones similares, pueden servir de apoyo e intercambio de experiencias, aunque no olvidemos que van filtrados por las circunstancias, miedos y creencias personales.

En cuanto a las películas pornográficas, no son recomendables como vídeos educativos para iniciarse. Si uno quiere informarse de posturas innovadoras o alicientes sexuales, es mejor que busque otro tipo de fuentes más creíbles y adaptadas a la realidad cotidiana. Pueden ser un incentivo sexual, pero no persiguen un objetivo didáctico sexológico, con lo que es probable creen confusión en determinados jóvenes, quienes no cuentan con otros referentes. Una imagen vale más que mil palabras, pero también está sujeta a muchas más interpretaciones y distorsiones.

Los primeros que están empezando a documentarse mejor son los adolescentes. Además de consultar a sus amigos y hermanos mayores en primer término, cada vez recurren más a complementar esos consejos con los obtenidos en lecturas o artículos de sexología.

Para facilitar esta labor de búsqueda, os ofrecemos a continuación diversas alternativas para alcanzar nuestro objetivo inicial, la educación sexual:

-En la actualidad existen cursos y seminarios sobre temas sexuales, que van destinados a un alumnado con un perfil muy heterogéneo.centro planificación familiar

Consulta en portales, que expliciten los fines educativos. Observa el lenguaje que utilizan, y que aportan una visión plural, discriminándolos de los de los eróticos o de contactos.

-Acude a centros de planificación familiar. Es un error pensar que sólo están enfocados para adolescentes. Atenderán tus inquietudes, y pueden resolverte muchas dudas en materia de anticonceptivos, enfermedades de transmisión sexual, etc.

-A veces desde tu ayuntamiento o asociaciones de mujeres hacen talleres de educación sexual de forma gratuita, que te pueden aportar información interesante, al tiempo que intercambias experiencias con otras personas.

-Si verdaderamente tienes una disfunción sexual o alteraciones en tu respuesta sexual que no sabes cómo resolver, deja de automedicarte comprando fármacos en la red de dudosa efectividad y con contraindicaciones. Visita al ginecólogo o urólogo para que pueda hacer una primera evaluación general del problema.

-Otro recurso son los sexólogos, profesionales que pueden asesorarte no sólo cuando haya un problema, sino para mejorar la calidad de tus relaciones íntimas.

Con el objeto de continuar trabajando por y para la educación sexual, aprovechamos la ocasión, para invitaros a que dejéis vuestras propuestas o sugerencias sobre temas relacionados con la sexología, de los cuales os gustaría que habláramos en próximos artículos.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...