Embarazada, ¿cómo se lo digo a mis padres?

Traer un hijo al mundo, y más cuando viene de imprevisto, es complicado. Muchas chicas sufren ante el trauma de contárselo a sus padres. Desde aquí te aconsejamos que primero calibres tu situación y si estás decidida a seguir adelante, es mejor que se lo comuniques cuanto antes. Si te interesa conocer algunos consejos a este respecto, sigue leyendo.

Cuando se trata de un embarazo no planeado, qué hacer puede ser una decisión muy dura

Todos somos muy modernos hoy en día. Para tener un hijo no hace falta que estés casada, ni que tengas pareja estable. Ni siquiera hace falta practicar el sexo con nadie ya que existen los embarazos «probeta». Tener un hijo sola no es un hecho traumático y, además, resulta de lo más común. Pero es evidente que hay padres que no comprenden lo que sucede a su alrededor. Y más cuando se trata de hijas jóvenes para las que imaginaron un futuro «brillante» y no manchado por contratiempos e imprevistos… como pueda ser tener un hijo antes de tiempo. Si tus padres son de esta guisa, lo tienes crudo.

Hay casos de mujeres que esperaron seis meses, hasta que las evidencias físicas fueron imposibles de esconder, para comunicarles a sus progenitores la sorpresa. En otras ocasiones, mucho más serias, sería un parto prematuro el que les alertaría. Si no quieres tener un hijo, toma precauciones. Si aun así te has quedado embarazada, sabes que existen alternativas, como el aborto o la adopción. Pero si de verdad quieres tener un hijo, aunque haya venido por sorpresa, ¿qué te importa lo que ellos piensen? Es verdad que puede que necesites ayuda económica y, por encima de todo, apoyo moral. Pero tras el primer impacto, y si te ven contenta y convencida, seguro que empiezan a ilusionarse con la llegada del nuevo bebé.

Estés en pareja o sola, la llegada de una nueva vida siempre es algo emocionante que te gustará compartir con tus padres… y a bien seguro a ellos les encantará acompañarte en esos importantes momentos. Así que, cuanto antes se lo comuniques, mejor que mejor. Hay muchos factores que pueden influir en la reacción de los adultos que te rodean respecto a tu embarazo. No es lo mismo si eres una menor de edad escolarizada, si te encuentras sin pareja o si tu familia tiene unos valores religiosos muy marcados. Cuando te decidas a dar el paso, comunícaselo convencida de lo que quieres hacer, expresa tus sentimientos con claridad y déjales patente tu decisión. Si les demuestras la madurez que se supone que tienes para afrontar el nacimiento de tu hijo, ellos se sentirán más tranquilos.

Si te encuentras contenta con tu decisión de traer un niño al mundo... ¡adelante!

En ningún caso nadie te pueden obligar a hacer algo que tú no quieres, así que si la reacción no es la esperada y se ponen autoritarios, no olvides que tu decisión y tu hijo son lo más importante. No dudes en acudir a otras personas que sí puedan comprenderte, como el padre del bebé, tus amig@s, profesores u otros familiares. Si crees que tu integridad física o psíquica puede verse amenazada (si sabes que son propicios a las conductas violentas, por ejemplo), es mejor que estés acompañada en el momento de la confesión. Volvemos a repetir que, en la mayoría de los casos, los padres suelen prestar apoyo a sus hijas durante el proceso de gestación. Pero si no es así, piensa que te encuentras ante uno de los momentos más importantes de tu vida y debes estar concentrada en tu bebé. Y, si alguna vez tu hijo se encuentra en una situación parecida, no olvides lo que tú sentiste cuando estabas en su lugar.

Mujer embarazada perfil por spaceodissey en Flikr

Embarazada en la hierba por Danerzz en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...