Las ventajas de tener un amante

Tener un amante no es una tarea fácil. No olvides que debemos fingir, mentir, buscar cohartadas… una vida en continua alerta. Por otro lado, el mantener relaciones sexuales con alguien externo puede suponer una liberación de nuestra rutina. Tú decides qué merece la pena, si tener un amante o pasar de complicarte la vida.

Relaciones extraconyugales ¿estás a favor?

Lady Chatterley, Madame Bovary, Ana Karenina… todas ellas han gozado de los placeres que comporta el tener un amante. Aunque las heroínas de novela han sido casi siempre castigadas por sus deslices sexuales, una de las contantes de la literatura clásica fue el plasmar en papel el ansia de transgresión femenina al decidir mantener relaciones extraconyugales, desafiando a la autoridad. En cuanto a ellos, la sociedad siempre ha sido mucho más permisiva con los varones en lo que a amantes se refiere. Si las mujeres formaban parte de la esfera hogareña, para los hombres era usual disponer de queridas en otros círculos de moralidad menos restrictiva.

Pero como todo esto ya ha quedado atrás, y en cuestión de infidelidades ninguno de los sexos está seguro, hablemos de las ventajas e inconvenientes de tener un amante hoy en día. El hecho de verse con alguien que no pertenece al círculo familiar y a las rutinas diarias puede ser una experiencia satisfactoria y emocionante para muchos. Mantener una relación clandestina, tener que esconderse o citarse en hoteles, albergar un secreto escondido al que nadie puede acceder… todo ello hace que las relaciones sexuales con el/la amante se conviertan en una aventura. Para algunos puede significar un retorno a las emociones de la juventud, una transgresión de lo socialmente prohibido. O, simplemente, el encuentro con una persona con la que tenemos la química sexual que falta en casa.

Muchas veces pensamos que tener una aventura es como quien baja a comprar tabaco. En realidad, varias personas pueden estar en juego si nos arriesgamos a llevar una doble vida. El tener que fingir delante de la pareja, disimular que todo anda bien, mentir sobre dónde hemos estado… no nos engañemos, es estresante. Lo que para unos puede ser una liberación de las rutinas, para otros se torna en una preocupación constante por no ser descubierto. Eso sin tener en cuenta el desasosiego que acarrea el pensar en qué pasaría si nuestro cónyuge se enterase: gritos, peleas, divorcio, custodia… En fin, que la vida es muy complicada.

Las habitaciones de hotel, lugares comunes de los amantes

Con el trabajo y los niños, pocos son los que pueden disfrutrar realmente de una doble vida, el tiempo no es infinito. Tener un amante significa desplazamientos y cohartadas. Pero también puede significar un oasis en el que olvidarse de los problemas cotidianos, de las responsabilidades acuciantes y de las contradicciones de la existencia. Un amante puede ser una escapatoria, al mismo tiempo que puede ser una condena más. Todo depende de la situación personal de cada uno, evidentemente.

Luego están las personas que se enamoran de sus amantes. Pero eso es otra historia. Otro problema añadido.

Pareja bajo la nieve por Alex E. Proimos en Flickr

Hotel por kevindooley en Flickr

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