Un desliz sexual vía Twitter se convierte en escándalo político

Por mucho tiempo que pase y muchos errores que cometan, la clase política no escarmienta. Cierto es que la raza humana es la única capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, pero la clase dirigente debe tener más de uno y más de dos pedruscos en el camino, pues no dejan de cometer los mismos errores una y otra vez. Si todavía no sabes de qué hablamos, te lo diremos claro: sexo. Esta vez no le ha tocado el turno ni a Arnold Schwarzenegger ni a Silvio Berlusconi, ni tampoco a Tony Blair… esta vez ha sido uno de los políticos más prometedores de los EE.UU, el congresista demócrata de Nueva York Anthony Weiner, de 46 años.

El congresista Anthony Weiner en campaña.

Y es que, a las indiscreciones del personal de servicio, de las amantes y de las cámaras ocultas, a los políticos se les ha sumado una nueva arma de destrucción masiva que no pueden manejar: las redes sociales. Eso es precisamente lo que ha ocurrido con Weiner, acusado de enviar fotos, vía Twitter, de su miembro erecto bajo unos calzoncillos a una mujer con la que mantenía contactos ilícitios. Y decimos lo de ‘ilícitos’ porque el tipo se encuentra casado desde julio de 2010 con Huma Abedin, asistenta de la secretaria de Estado Hillary Clinton. Para poner un toque irónico a la historia, diremos que el ex-presidente Bill Clinton (célebre por sus lios de faldas con la becaria Lewinsky) fue quien ofició la ceremonia. ¿Cómo se nos queda el cuerpo?

Negar lo evidente, un error de estrategia.

La acusación fue lanzada por el periódico Big Governement, que publicó la susodicha foto de su calzoncillo abultado sin el menor reparo. En un principio, Anthony se defendió aduciendo que todo se trataba de una conspiración, de un hacker que había entrado en su cuenta de Twitter y la había falseado. Error de principante… pues eso no hizo más que encender el orgullo del diario, que publicó entonces la instantánea del calzoncillo, pero esta vez acompañada de otras donde el congresista había fotografiado su torso desnudo.

Entre lágrimas, a Anthony le ha tocado rendirse ante las evidencias y confesar el haber mantenido este tipo de contactos con seis mujeres, antes y después de contraer matrimonio. Por el momento reconoce su imprudencia, que tanto daño ha hecho a sus seres queridos (bla, bla, bla… lo de siempre) pero afirma que de dimitir… nada de nada. Son nuevos tiempos, mucho más modernos que antaño, y eso de flirtear por la red es como comer gominolas. Todo el mundo lo hace, políticos incluidos. ¿O no?

Foto por Dany Boyle en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...