¿Quieres educar a tu gato?

Si quieres que la convivencia con tu gato sea lo mejor posible debes conocer los siguientes consejos

educar gato

Está demostrado que las mascotas nos ayudan a ser más felices. Por eso, si ya estás decidida y tu mascota va a ser un gato debes tratar de recompensarlo buscando que él también se encuentre a gusto contigo. Para ello debes conocer sus necesidades y educarlo, para que la convivencia sea lo más adecuada posible. Es cierto que cada gato es distinto. Como las personas, cada uno de los animales tiene su propio carácter. Por eso, debes primero aprender a conocer al tuyo, porque generalizar sería algo poco adecuado en general.

Los gatos tienen un carácter independiente y son muy territoriales. Pasan mucha parte de su tiempo acicalándose, descansando y marcando su territorio. Esto es una diferencia notable con respecto a otra de las mascotas estrella: los perros. Por eso para que tu gato se sienta a gusto en casa debes permitir que exprese sus “maneras de vivir”,  debes permitirle explorar la vivienda, marcar su territorio y jugar con objetos que se muevan para simular el acto de la caza. ¿Parece fácil, no?

El instinto de los gatos

Los gatos salvajes viven solos y solo buscan la compañía del sexo contrario para la reproducción. En casa no debes forzarlo a estar contigo o con los miembros de tu familia más tiempo del que él considere necesario. También debes permitirle disfrutar de momentos de privacidad alejado de personas u otros animales. El tema de la caza también es importante, por eso no debes jugar con él usando manos y pies. Si lo haces, solo sólo conseguirás que te arañe o que te muerda, y se acostumbre a hacerlo como algo habitual. Lo mejor es jugar con él con una pelota o cualquier otro juguete diseñado para gatos. Si lo haces desde pequeño, conseguirás que tu mascota sepa comportarse con toda la familia evitando ese instinto cazador.

Usar métodos de castigo para educar al gato no es recomendable, pues sólo conseguirás que tenga miedo o que se vuelva agresivo. Así que, si hace algo mal, es preferible que le repitas bien alto y claro la palabra “no” y corrijas su conducta.

El rascado es una conducta natural del gato y tiene varias funciones: marcar el territorio, acicalar las uñas y estirar los músculos. Aunque pueda resultar muy molesto, si no le permites hacer esto, sólo conseguirás crearle ansiedad y problemas de comportamiento. Lo mejor es que le proporciones un rascador con la superficie de rascado en vertical y colocado en una zona visible.

Los gatos disfrutan saltando y subiéndose a lugares elevados, pues le permite tener una visión más amplia de su territorio, y también el proporciona un lugar seguro alejado de niños u otras mascotas que convivan en la casa. Por lo tanto, si quieres tener las mesas y estanterías llenas de cosas, puede que tu gato acabe con tu insistencia de almacenaje. Al principio costará trabajo, pero es algo que se trabaja poco a poco.

La limpieza de los gatos

Los gatos son animales muy limpios. Se pasan una buena parte del día lavando y aseando su pelo. Desde pequeños, y de forma casi innata aprenden a hacer sus deposiciones en la bandeja de arena. Por eso debes proporcionarle una bandeja con borde ancho y bajo y con un tamaño suficientemente grande para tu gato pueda girarse dentro. Debes colocarla en una zona tranquila, lejos de los electrodomésticos y de las zonas de paso. Debes limpiar los excrementos a diario y cambiar toda la arena semanalmente. La arena aglomerante es la que más gusta a los gatos, pues las arenas de sepiolita crean demasiado polvo y no son recomendables para gatos con problemas respiratorios.

Para evitar que el gato te robe la comida debes enseñarle a comer solo de su pienso, evitando las golosinas y las comidas caseras. Así, cuando tu gato crezca, perderá  el interés en probar nuevos alimentos. Una manera muy adecuada de proporcionarle la comida es escondérsela por la casa para fomentar su instinto de búsqueda y mantenerlo entretenido.

Los gatos son muy apegados al lugar donde viven por eso si vas a ausentarte de casa, lo mejor para tu gato es que lo dejes allí y que alguien de tu confianza le proporcione alimento y agua y limpieza del arenero. Otro punto a tener en cuenta es el cambio del mobiliario, para que tu gato no sufra puedes frotar una toalla sobre el mueble que vas a cambiar y luego volver a frotarla en el mueble nuevo, así el gato no notará tanto el cambio.

Por último, una cuestión importante, sobre todo en el caso de los gatos más tímidos o gruñones son las visitas. Nunca debes forzar a tu gato a estar con alguien que él no se sienta a gusto, por eso debes advertir a tus invitados que deben respetar su espacio.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...