El Sexo En El Cine

Desde siempre me ha parecido que el 99% de las escenas eróticas en el cine no tienen ninguna justificación, más que de mostrar la versatilidad de sus directores a la hora de convencer a sus actores de filmar estas escenas. Pocos veces el contenido de la historia da el espacio para que sea necesario que el espectador se un voyerista de los personajes en la pantalla.

Michael Douglas, quien ha filmado de tres de las películas con fuerte contenido sexual no explicito más importantes de todos los tiempos, decía en una entrevista que no había nada más difícil de filmar en una película que esas secuencias. La razón no radicaba en el miedo o nervios de los actores por la situación, sino más bien en la presión que generaba frente al público que lo fuera a ver.

Desde siempre me ha parecido que el 99% de las escenas eróticas en el cine no tienen ninguna justificación, más que de mostrar la versatilidad de sus directores a la hora de convencer a sus actores de filmar estas escenas. Pocos veces el contenido de la historia da el espacio para que sea necesario que el espectador se un voyerista de los personajes en la pantalla.

Cité a Michael Douglas al principio del post, porque creo que él es una persona que ha estado en tres de los films que tenían necesidad de mostrar con toda la fuerza y explicites del caso. La primera que el actor realizo fue “Fatal Atraction“, junto a la talentosísima Glenn Close. Durante la primera parte de la historia, esta se encamina hacia el encuentro infiel de ellos dos, lo que desatara una inmensa cantidad de consecuencias graves para los personajes.

¿Cómo habría de justificar el amor y la pasión de ella por él, sino mostrándonos los espectaculares encuentros sexuales que ambos tuvieron? ¿Cómo justificar la obsesión de ella por ese hombre que tiene esposa e hijos? La única forma posible era colocándonos a nosotros los espectadores en el papel de voyeristas, y mediante la generación de una tremenda excitación en nuestros cuerpos, dejándonos claro que el personaje de Douglas se había convertido en el hombre que ella necesitaba.



Otra de las películas más interesantes en el tratamiento del sexo fue “Basic Instinct“, que es de nuevo protagonizada por Douglas, pero ahora junto a la hermosa Sharon Stone. La razón para mostrarnos los encuentros sexuales de ambos, es porque es la única manera de justificar el por qué el detective se enamoraría de la principal sospechosa del asesinato que él investiga. La atracción física entre ambos es evidente y justificada, dado que Stone sale absolutamente hermosa y sensual en este film; pero para convencernos de que el detective está absolutamente loco por ella, era necesario que nos el director nos dejara entrar al cuarto con ellos.

Por otro lado, la tercera participación de Douglas en una película con una fuerte escena erótica se presentó enDisclosure“, junto a la despampanante Demi Moore. En este trabajo, era evidente que dado que la situación que desencadenaba los acontecimientos, problemas y todas las situaciones de la película, el acoso sexual de una mujer a un hombre, era algo tan extraño para la mayoría de nosotros, que la única manera de entender qué era eso, era mostrándonoslo. Al ver y entender por lo que el personaje de Douglas tuvo que pasar, es que podemos comprender todo su drama y sus complicaciones.

Ahora, es importante anotar que cuando las películas están hechas con la única razón de mostrar los encuentros eróticos de los personajes, pues nada de este análisis tiene sentido. Las películas que fueron protagonizadas por Shannon Tweed, o las que hicieron famosa a Joan Severance, son establecidos erotic thrillers, que tienen como meta última la exhibición de sus principales protagonistas. En ese sentido, sus películas logran el cometido, pero no se pueden considerar como grandes historias de cine sino más como mecanismos publicitarios y comerciales.

Mucho menos podemos aplicar nuestro análisis de las escenas de sexo a las películas pornográficas, cuyo fin último es casi el mismo que el de los films eróticos, solo que ahora con contenidos más fuertes para un público con intenciones diferentes. El hecho radica en que las escenas de sexo han perdido su capacidad de impacto y profundidad en la narración, dado que ahora somos un público que está acostumbrado a ver películas con un contenido sexual mucho más fuerte frente al que cualquier producción para un público más masivo pueda hacer, sin recibir el ataque de la censura.

Paul Thomas Anderson decía en una entrevista que la aparición del video había tenido un daño tremendo en el cine porno, dado que lo alejaba de sus orígenes, para convertirlo en un medio dedicado de manera exclusiva a realzar el cuerpo y las poses de sus principales participantes. Comentaba el afamado escritor y director que extrañaba muchos las poderosas historias de sexo que justificaban las escenas de amor.

Un ejemplo de esto lo podemos encontrar en las historias de Emmanuelle, protagonizada por Sylvia Krystel, en donde se rozaba con la infidelidad de manera exquisita. En esta película, la mujer protagonista se coloca encima de su pareja en pleno acto sexual, lo que hizo que muchas feministas de todo el mundo la volvieran una líder de su causa. También vale recordar con lo que pasó con las películas de Kay Parker, “Taboo“, en donde se trataba el tema del incesto entre la madre y un hijo. Taboo se estrenó en la década de los años ochentas, y generó, como era de esperarse, un inmensa crítica por parte de varios grupos sociales, dado su muy controversial tema.

Con la aparición del video, esas historias, que tenían mucho contenido, ya no son necesarias para hacer una película pornográfica. Las facilidades para filmar han permitido que cualquier persona tome una cámara y haga un film de este género, centrándose de manera exclusiva en las escenas tórridas y no en la historia. Por otro lado, y como consecuencia de esto, el hecho de que el porno se haya transformado en eso, ha hecho que las propuestas de cine con fuerte contenido sexual sean muy mal vistas por la crítica y el público. Una película como “Nine Songs” de Michael Winterbooton, tuvo muchos problemas para distribuirse en las salas de cine comercial, dado que su fuerte contenido sexual hacia que se le catalogara como porno, a pesar de que había una historia atrás que sostenía todo lo que acontecía en la pantalla.

Lamentablemente, la verdad es que el sexo es algo muy difícil de tratar en la pantalla, dado todas las circunstancias que rodean el tema. Desde las posiciones de los grupos más conservadores, hasta la inmensa oferta de sexo en cine que hay hoy en día, la verdad es que la manera de tratar el mismo es cada vez más complicada, y su impacto y profundidad narrativa se pierde cada día más.

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