8 consejos básicos para cuidar a un recién nacido

No es fácil cuidar a un recién nacido, menos aún si lo que te falta es práctica. Sin embargo, hoy vamos a darte algunos consejos para que te resulte un tanto más sencillo.

bebe recien nacido

Cuando tu bebé llega a casa por primera vez, todo son dudas. Aunque te hayan dicho que todo es sencillo: sólo hay que darle de comer, limpiarlo y abrigarlo, pero no todo es así de fácil.
Pronto vas a descubrir que cuidar del bebé consume todo tu tiempo y casi te tienes que olvidar de tus propias necesidades. Un detalle que tienes que tener en cuenta es que tu cuerpo todavía parece que “está embarazado”, pero no te preocupes, tardará unas cuantas semanas en volver a recuperarse. Al amamantar a tu bebé, seguro que notarás dolor en los pezones, para prevenirlo puedes recurrir a las bolsas de hielo y también funciona poner a amamantar a tu bebé en diferentes posiciones.

Todas esas cuestiones se irán resolviendo con el paso del tiempo, y es muy probable que gracias a tu instinto puedas superarlas sin demasiadas dificultades. Sin embargo, como las madres primerizas casi siempre se ven atemorizadas por algunos miedos comunes, hoy hemos decidido echar un vistazo a fondo a esos que se repiten más a menudo para ponerles solución y evitar que cunda el pánico. Así que si es tu caso y acabas de ser madre hace poco, lo que viene a continuación te interesará.

Cuidados de un recién nacido a tener en cuenta

A continuación te voy a hablar de los cuidados del bebé en esos primeros días de vida, sobre todo en las cuestiones menos conocidas o de las que menos se habla en los medios. No son cuestiones difíciles, y resultan completamente naturales, pero si eres madre primeriza te conviene conocerlas:

El cordón umbilical

  • El cordón al dejar de recibir aporte sanguíneo caerá al cabo de unos días.
  • Para cuidarlo no es necesario que hagas nada, sólo lavarlo con la esponjita que uses para lavar a tu bebé.
  • No uses nunca povidona yodada.
  • Si ves que huele mal o supura es mejor que lleves a tu bebé al pediatra.

La alimentación

  • El estómago del bebé es diminuto, por eso come pequeñas cantidades muy a menudo.
  • Algunos bebes dicen que tienen hambre con fuertes gritos, otros se chupan las manitas o mueven los labios como si quisieran mamar.
  • Cuando amamantes a tu bebé procura frotar su cabecita o espalda y hablarle.
  • El bebé pierde al nacer el 7% de su peso, pero lo recupera en 2 o 3 semanas.

Eructos, hipos y vómitos

  • Algunos bebés eructan naturalmente, pero otros necesitan ayuda.
  • Para ayudar a eructar a tu bebé masajéale la espalda con movimientos circulares o dale palmaditas suaves sujetándolo contra tu pecho. También puedes acostarlo boca abajo sobre tus piernas y darle palmaditas suaves en la espalda.
  • Es normal que tenga hipo y esto no le causa ninguna incomodidad
  • También es normal que regurgite o vomite un poco de leche después de las comidas.

El llanto

  • Tu bebé llorará y eso es algo imposible de evitar.
  • Con el tiempo te será muy fácil descubrir porque llora tu bebé.
  • En un principio piensa que es porque tiene el pañal sucio, porque tiene hambre, porque está incómodo o cansado.

El sueño

  • Por suerte, los recién nacidos tienen la capacidad de dormir en cualquier sitio
  • No importa donde duerma, pero acuéstalo siempre boca arriba.
  • No te sorprendas si notas que respira como si estuviera resfriado, es normal, pues los bebés respiran por la nariz. Procura que su naricita esté siempre limpia para ayudarle a dormir mejor.

El baño

  • No bañes a tu bebé mientras tenga el muñón umbilical. Lávalo con una esponja durante las dos primeras semanas y deja para el final la zona del pañal.
  • No te asustes si tu bebé tiene vello en los hombros o en la espalda, pues desaparecerá al cabo de unas semanas.

El cambio de pañal

  • Tu bebé orinará al menos 5 veces al día.
  • La frecuencia de las deposiciones puede variar mucho. Algunos bebés evacuan cada dos días mientras que otros lo hacen cada vez que comen.
  • Es recomendable que anotes cuando tu bebé hace sus necesidades, pues te lo preguntará el pediatra en la primera visita.

La ropita

  • La ropita debe ser cómoda y fácil de cambiar. Son muy prácticos los pijamitas con pies para mantenerlo calentito.
  • Para saber cuanta ropa necesita tu bebé usa tu sentido común y haz uso de una vieja norma, “lo mismo que mamá, pero una capita más”.
  • Puedes añadir un gorrito o una manta adicional que son fáciles de quitar si hace calor.

Ahora ya tienes a tu bebé en casa. Disfruta de él ,porque pronto se hará grande, casi sin que te des cuenta. ¡Enhorabuena!

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