Claves para disfrutar de unas fiestas navideñas en familia

La Navidad es un momento del año para reflexionar, comprender, ser generoso y tolerante. Es un momento para tener buen ambiente, olvidar las rencillas y disfrutar de la familia rodeados de nuestros hijos y familiares. Podemos establecer unas pautas para disfrutar a fondo de las Navidades y que a nuestros hijos les quede un buen recuerdo de ellas.

Trabajamos muchas horas, pero no solo en el trabajo. La mayoría de las mujeres llevamos una carga extra con el cuidado de la casa, los niños, las amistades, los compromisos, etc. Cada día que amanece es una nueva aventura y sin darnos cuenta se nos pasa la vida deprisa. Con una niña de cuatro añitos tengo la sensación de tener poco tiempo para estar con ella, pero ella me tiene siempre aquí y yo lo sé y ella lo sabe, por ese motivo me gustaría trasmitirle durante su más tierna infancia los valores de la Navidad.

La estancia debe tener velas, tonos rojos y ambiente cálido.

Me refiero a la Navidad como un tiempo de reflexión, de familia, de amor, de comprensión, de tolerancia o de generosidad. Es un tiempo, a mi parecer, en el que los niños aprenden con la ilusión a crecer y a desarrollar en su interior todos esos sentimientos. Es por este motivo que me parece importante que en las celebraciones familiares de Navidad se cree un buen ambiente, relajado, amable, respetuoso y feliz. Muchas veces ese ambiente se puede ver distorsionado por los nervios del momento, las malas situaciones sociales, las envidias o las rencillas que pueda haber entre unos y otros.

Nosotras, como anfitrionas, mujeres y madres podemos intentar que el ambiente sea lo más relajado posible, ¿Cómo? Para empezar, debemos tener todo organizado con la suficiente antelación para evitar ponernos nerviosas o que llegue la hora y no lo tengamos preparado. Por un lado tenemos la comida, que  la podemos preparar al horno de manera que cuando lleguen los invitados ya esté todo hecho y no tengamos que estar metidas en la cocina mientras los demás andan por el salón y nosotras trabajando. Por otro lado, pedir ayuda. Para decorar la mesa de Navidad pueden ayudar los demás, los niños y el papá, por ejemplo, pero que ya esté preparada antes de que lleguen los familiares invitados. Para que sea un ambiente más entrañable podemos usar los tonos rojos en la decoración, música suave navideña de fondo, velas en la mesa, etc.

Por otro lado, si sabemos que hay algún problema entre algún familiar, podemos o debemos evitar que tengan esa conversación incomoda en la sobremesa. Podemos hablar o reflexionar con uno de ellos o los dos y pedirles que es un momento de paz y de amor, por lo que en la mesa, no se discute, podemos establecer incluso el derecho de admisión: solo se acepta buen ambiente en Navidad. También podemos preparar juegos de mesa, para que después de comer haya juegos con los niños o los mayores, si hay algo que hacer se suele discutir menos. Si no somos de jugar, podemos ofrecer visitar algún belén viviente o ir a ver las luces de Navidad de nuestro pueblo o ciudad, un paseo va genial para hacer la digestión.

Si tenemos niños, podemos preparar con ellos unas canciones de Navidad con antelación, un teatro de marionetas o alguna actividad que tengan que preparar y presentar delante de la familia. Ante todo, debe reinar el buen ambiente para que los niños recuerden las fiestas de Navidad como algo entrañable. Sus recuerdos de niños, les acompañarán el resto de sus vidas.

Foto | Svenstorm en Flickr

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