El dolor de la represión en “La voz dormida”, de Benito Zambrano

“La voz dormida” es un retrato de la vida carcelaria de las mujeres que perdieron la Guerra Civil. Benito Zambrano ha llevado a las pantallas de cine una historia con la que Dulce Chacón conquistó al público y la crítica en 2002 con su última obra.

El próximo 21 de octubre llegará a las pantallas la nueva película de Benito Zambrano, “La voz dormida”. Esta película, que ha estado luchando hasta el último momento por hacerse un hueco entre las candidatas al Óscar en lengua no inglesa, es la adaptación de una novela de título homónimo de 2002, escrita por Dulce Chacón. La obra original obtuvo una buena acogida tanto por los lectores como por la crítica y se alzó con el Premio al Libro del Año 2002. Chacón se encomendó a la tarea de narrar una historia de España que no se había contado hasta entonces, una historia que había sido objeto de la censura y la ley del silencio.

Mujeres en una cárcel de posguerra

Para escribir esta novela, la autora mantuvo numerosas conversaciones con mujeres e historiadores, viajando por todo el territorio español para recoger la voz de estos protagonistas y conocedores de la historia. Tanto unos como las otras le proporcionaron una gran cantidad de testimonios que después plasmó en su libro. El resultado fue un tremendo éxito que consiguió el reconocimiento del colectivo femenino y de diversas asociaciones de mujeres. Lamentablemente, su autora falleció solo un año más tarde.

“La voz dormida” supone el regreso de Benito Zambrano a la dirección seis años después, un director sevillano que en sus anteriores películas había demostrado un excepcional dominio del diálogo sentimental entre mujeres. Zambrano irrumpió en el panorama cinematográfico español con fuerza en 1999 con “Solas”, una película que hablaba de forma sincera y creíble de la soledad que casi todos sufrimos en algún momento y, sobre todo, las personas anónimas que se encuentran en dificultades. El éxito de “Solas”, con cinco premios Goya inesperados, ha servido al director para narrar una nueva historia en la que personas comunes en situaciones extremas expresan los sentimientos más desgarradores como un grito ahogado de desesperación.

Las protagonistas de “La voz dormida” son un grupo de presas de la posguerra, unas mujeres que han luchado por la república y que se encuentran privadas de su libertad a causa de sus convicciones personales e ideológicas. Su desespero viene marcado por la crueldad que manifiestan sus carceleros y la intransigencia de los que tienen el poder. Es, quizás, una perspectiva demasiado maniquea, pero sirve al director para aumentar el efecto dramático de la desesperanza que supone no saber si mañana será el día en que mueras o el hilo de luz que supone soñar con una huida de la cárcel. En palabras del mismo director “La voz dormida” es un reflejo de esos dramas vividos los primeros años posteriores a la Guerra Civil española, pero también es reflejo del dolor y de la dignidad de las personas a las que les tocó vivir ese momento histórico. No es, por tanto, solo una película sobre la memoria histórica, sino que es un canto a la defensa de la integridad de las personas, tanto física como sentimental.

María León, conocida principalmente hasta ahora por sus papeles en series de televisión, es Pepita, una joven cordobesa criada en el entorno rural que se desplaza a Madrid para acompañar en la medida de lo posible a su hermana Hortensia. Ésta, interpretada por Inma Cuesta (“Primos” y “Águila Roja”) se encuentra embarazada y en prisión. Tras la condena a muerte de Hortensia, que se ejecutará una vez haya dado a luz, se inicia una carrera contrarreloj para conseguir la condonación de la pena. Pepita hará todo lo posible para evitar que su hermana sea ejecutada y en su defecto, además, para tratar de quedarse con el futuro hijo de su hermana. El objetivo final es que ese niño no sea dado en adopción o internado en un orfanato.

Inmersa en lograr sus objetivos con una vehemencia propia de quien ha nacido en el campo, Pepita encontrará también lugar para vivir un apasionado romance con Paulino, un valenciano de origen burgués que interpreta Marc Clotet (“Física o Química). Éste y su cuñado Felipe (Daniel Holguín) luchan por su supervivencia y sus ideales en la Sierra de Madrid.

Pepita y Paulino mantienen una relación apasionada

“La voz dormida” cuenta una historia sobre mujeres reales que sufrieron la derrota en la Guerra Civil, mujeres que fueron silenciadas pero que tiempo después han podido recuperar su voz, esa voz dormida, gracias al interés de sus descendientes y a la labor de personas como Dulce Chacón, Benito Zambrano y tantos otros, que han utilizado sus habilidades comunicativas para convertirse en el canal por el que transmitir lo que les tocó vivir y sufrir a esas mujeres.

El guión de la adaptación cinematográfica lo han escrito Benito Zambrano e Ignacio del Moral. La película, distribuida por Warner Bros Pictures, es una  producción de Maestranza Films y ha contado con la colaboración de Televisión Española y Canal Sur. En el reparto también intervienen Ana Wagener, Teresa Calo, Jesús Noguero, Miryam Gallego, Begoña Maestre, Eduardo Marchi y Lola Casamayor, entre otros.

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