Maternidad a los 60 años ¿Instinto, locura o cambio social?

Cada vez hay más casos de madres mayores de 60 años. Analizamos las consecuencias e intentamos explicar qué es lo que está pasando.

chupete

Son muchas las noticias que aparecen en la prensa y hacen referencia a una maternidad más que tardía. Mujeres que son madres mucho más allá de la menopausia y que consiguen quedarse embarazadas con 60 años o más. En realidad, lo que está ocurriendo merece una reflexión en todos los sentidos, tanto en el ámbito que les afecta a ellas, como en lo relativo a los pequeños que vienen al mundo. Lo cierto es que las críticas que se levantan con cada una de estas informaciones son muchas, pero en algunos de esos casos no están demasiado meditadas.

Personas que creen que ser madre a los 60 años es una locura sin haberse planteado la situación personal de cada una de esas madres. Gente que opina que más que madres serán abuelas y sus hijos no tendrán la educación que merecen. Expertos que aseguran que en realidad hay que estudiar caso por caso, pero también plantearse qué está ocurriendo en las sociedades más modernas, porque la falta de natalidad y la maternidad tardía es ya un hecho que se ha ido consolidando en las últimas décadas. De todo ello queremos hablarte en nuestro artículo de hoy.

El ritmo de vida que llevamos

Al hablar de la maternidad tan tardía que está cubriendo portadas de prensa en la actualidad, creo que la primera reflexión que hay que hacer hace referencia al ritmo de vida que tenemos socialmente. De hecho, la mujer ha encontrado su lugar en el mundo laboral, ya no son amas de casa a las que solo les preocupaban sus hijos y sus maridos o parejas. Esto hace, de forma irremediable que se plantee dejar la maternidad para más adelante. Para cuando la carrera profesional ya sea sólida. Para cuando se alcancen los objetivos personales. Para cuando se llegue todo lo alto con lo que se había soñado. Y en esa búsqueda del equilibrio, pasan los años y se alcanzan edades que luego copan la información por resultar extrañas.

Más allá de los casos de mujeres que son madres con 60 años, en algunos de ellos ni siquiera primerizas, hay que ser consciente de que la media de edad de embarazo se está acrecentando a ritmos brutales. La mujer sabe que su edad biológica empieza a estar desfasada de su edad mental y de los proyectos que se ha planteado para su vida. Posponer la maternidad no es un deseo en sí mismo, sino la consecuencia de lo que se quiere hacer en la vida. Lógicamente, ello conlleva unos riesgos y, en muchos casos, la necesidad de tratamientos de fertilidad porque, más allá de los 32 años, los óvulos empiezan a perder su capacidad de fecundación natural.

La idoneidad de la edad para ser madre

No es extraño que alguien quiera ser madre. Puede serlo con 60 años porque se presupone que no tendrá la energía suficiente para cuidar de un hijo. Pero hay muchas personas que con esa edad son capaces de dar el máximo de sí mismos y sacan adelante a un pequeño. En muchos países existe regulación con respecto a la edad en la que una mujer puede o no someterse a un tratamiento que le permita quedarse embarazada. No es el caso de España. Y, sinceramente, creo que no puede existir una norma general cuando cada quien es un propio mundo en sí mismo.

Los expertos en la materia concuerdan que la idoneidad de la edad no depende en sí misma de ella, sino de cada persona. Por ello, claman que se estudie cada caso y en algunas ocasiones, encuentran hasta puntos positivos de ser madre a edades avanzadas. De hecho, a esas edades, la gestión de las emociones, la experiencia de lo vivido, y la tranquilidad con la que se asumen las decisiones de la vida puede incentivar una maternidad mucho más sana.

El futuro de esos hijos

Hasta ahora hemos analizado lo que ocurre con las madres que deciden serlo mucho más allá de la edad biológica que se lo permitiría. Pero, ¿qué pasa con sus hijos? Cuando ellas tengan 80 años, ellos apenas estarán cumpliendo los 20. Es precisamente en este punto en el que las críticas suelen ser más fueres. De hecho, un hijo necesita a una madre por muchos más años de los que la esperanza de vida media les podría permitir a las que desean tener hijos tan tarde. Sin embargo, creo que cada quien debe tomar sus propias decisiones y en ellas está también la reflexión de lo que necesitarán esos niños y el tiempo que podrán estar con ellos.

No soy quien para juzgar a una madre que desea serlo a una edad tardía porque antes las circunstancias no se lo permitieron. O, simplemente, porque antes no quería. Ser madre es una decisión que yo creo que se medita bastante como para juzgarla desde fuera.

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