¿Por qué es importante exfoliar la piel?

La exfoliación es una limpieza profunda de la capa externa de la piel. Las células salen de las capas más profundas hasta la parte externa, donde mueren. Si no limpiamos esas celular muertas creamos una película que impide que los productos que utilizamos tengan el efecto que esperamos. Además, con la piel limpia estaremos aportando más hidratación, piel más suavidad y tendremos una piel más tonificada.

Las células emergen de la dermis hasta la capa más externa de la piel, ahí mueren y se eliminan. Es un proceso natural. Si no limpiamos con cierta regularidad la piel, esas células muertas forman una capa que impide una buena hidratación y la absorción de productos que usemos para el cuidado de la piel.

Exfoliar la piel te permite atenuar arrugas, tener la piel suave e hidratada.

Así pues, exfoliar la piel no es ni más ni menos que una limpieza profunda de la epidermis. La importancia de eliminar las células muertas que están en la capa más superficial de la piel radica en que ayudamos a que la regeneración celular se haga más rápidamente, permitimos que la hidratación aumente, disminuye las arrugas, suaviza y tonifica la piel y por lo tanto también mejora su permeabilidad. Gracias a una buena exfoliación, los productos que uses después penetrarán más fácilmente.

Eso sí, la exfoliación no se puede hacer cada día, se recomienda que como mucho se realice una vez a la semana, o cada diez o quince días, pero no sirve de nada hacerlo cada varios meses, para que la exfoliación sea eficaz tiene que tener una continuidad. Además, es importante que para aumentar la eficacia del exfoliante tenemos que realizar un suave masaje con la mano, en círculos sobre la piel, bien mojada o bien con una exfoliante que permita deslizar con suavidad la mano sobre la piel.

Decidir qué exfoliante utilizar dependerá de lo que te quieras gastar o de si eres de las que les gusta prepararse sus propios productos naturales en casa. Ésta es una buena opción, ya que sabes lo que usas, es económica y la puedes tener siempre a mano. Dentro de las exfoliantes hay marcas blancas que funcionan muy bien y son económicas, aunque siempre tienes la opción de gastarte más dinero y comprar productos más caros.

En lo que se refiere a recetas naturales y caseras, podría darte algunos consejos. Por ejemplo, una buena receta casera es mezclar aceite de oliva y azúcar moreno. En un cuenco pones el azúcar y le vas añadiendo un poco de aceite hasta conseguir una pasta que puedas manejar con las  manos. El aceite te dejará la piel suave e hidratada y el azúcar ayudará a eliminar las células muertas de la piel.  La puedes eliminar de la piel con agua.

Otra receta casera seria mezclar avena, yogur (dos cucharadas soperas) y miel (dos cucharadas soperas). La avena tiene que estar triturada y sirve para pulir, la miel nutre y el yogur refresca la piel. Finalmente, un exfoliante natural muy económico y conocido dentro de las recetas naturales caseras es la arena de la playa. Tanto si estas tomando el sol en la playa, como si te llevas un poco a casa, solo necesitas mezclarla con agua para formar una pasta y extenderla sobre la piel, de la misma forma que los otros exfoliantes, con un suave masaje circular por toda la piel. Recuerda hidratar la piel después de la limpieza exfoliante.

Foto por Martina Rathgens en Flickr

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