Series para mujeres: ¿féminas reales para un mundo de ficción?

No hay series para mujeres o si, pero no para mujeres que sean reales. No porque todas ellas se encuentran camufladas por un halo de tópicos que poco o nada tiene que ver con la mujer real: la que trabaja y cuida de sus hijos. Aquella que tiene cosas que hacer por la propia inercia del mundo, más joven o más adulta. Una simple y llana mujer repleta de minúsculos matices. Tantos que los directores y escritores de novelas rosa se han olvidado de incluir alguno de ellos.

No estamos aquí para juzgar si el guión de la serie es bueno no. No, pero ¿en serio que alguien se puede identificar con un grupo de ociosas mujeres que viven en barrios de lujo?. De acuerdo que Mujeres desesperadassupone una serie de ficción y misterio basada en el hallazgo del asesinato de una de sus vecinas,pero no es cierto que seamos mujeres obsesionadas con la perfección como Bree Van De Kamp, que tengamos un permanente mal carácter como Lynette Scavo, que seamos tan profundamente emocionales o caóticas como Susan Mayer o que nuestro mundo gire sobre un eje de riqueza y glamour como lo hace el de Gabrielle Solis… No.

Series para mujeres

Imagen de Sexo en Nueva York.

Precisamente son estos matices que determinan un personaje femenino los que recurren a los estereotipos de toda una vida y cuya máxima relación con la actualidad se resume en los modelitos que presentan. Ropas y estilos de vida que han llegado a marcar una verdadera tendencia, como fue el caso de otra de las grandes: ‘Sexo en Nueva York’.

Esta dio un paso más allá y consiguió instaurar, en una de las culturas más conservadoras del otro lado de océano, un modelo de vida descarado, sin tapujos ni tabúes, pero tan profundamente superfluo que daña la vista. Los comienzos de la serie -que no las películas- se van perfilando en la misma medida que las protagonistas ganan años. Carrie Bradshaw, Samantha Jones, Charlotte York y Miranda Hobbes se presentan como los cuatro prototipos de la mujer neoyorquina: La heroína-periodista que triunfa en su trabajo, la romántica que espera encontrar a su ‘príncipe azul’, la ‘devora hombres’ que sólo apuesta por el sexo sin sentimientos y la abogada cínica que reclama por su independencia. ¿Os suena? Eso es, los esquemas se repiten de nuevo.


Y es que ni el escenario es representativo del día a día de una mujer estadounidense ni de una mujer en general. Grandes lofts, triunfo y relaciones sentimentales que siempre acaban en buen término. Partes de un guión que hace más atractivo un producto que llevamos viendo desde hace mucho: las míticas películas de comedia-romance.

Pero hablemos de sus preocupaciones. Amor, sexo y vejez. El triunvirato favorito de los productores. Su perfecta combinación ha creado estos éxitos y estarían acertados si el punto de vista desde el que tratan al amor, el sexo y la vejez no fuera presentada bajo un paraguas de histerismo y desproporción. Muchos dicen que esta desmesura responde a los cambios sociales y sus diálogos deslenguados son el símbolo de esa trasformación, sin embargo, si ahondamos en las relaciones sentimentales de cada una de ellas –con sus respectivos argumentos incluidos- encontramos que la felicidad radica en encontrar esa pareja ideal (a poder ser con un viejo amor de la infancia o su homólogo platónico) que acompañe a la chica en su trayecto hacia el éxito profesional que reclama su espacio vital a cada paso, todo ello aderezado con unos bonitos y caros zapatos de Manolo Blahnik y un diseño de Channel. Tan real como la vida misma.

Unos esquemas que se han intentado imitar porque ¿qué encontramos en el otro lado del charco, en nuestro país? ‘Sin tetas no hay paraíso’ tan criticada como seguida, al menos en su primera temporada. Con una calidad más que cuestionable, cambiamos el ingrediente de la vejez por el de ansias triunfo y ahí lo tenemos: a Catalina metida en un mundo de narcotraficantes, matones y asesinos… Todo un cuadro que, aún así, no logra superar al que se plantea en las series para adolescentes.

¿Mujeres reales para un mundo de ficción? No lo creo.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...