Estos son los trucos que necesitas para fingir que sabes de vino

Si quieres conocer algunos pasos para ubicarte y no parecer ignorante en el campo de los vinos, aquí hay breves claves que te permitirán saber los aspectos básicos para apreciar un buen tinto o un blanco sin pasar vergüenzas.

Pasos para aparentar que conoces el mundo de los vinos

Si quieres tener algunos conocimientos básicos de vino para no avergonzarte en público, ni mostrar tu ignorancia real en el restaurante, solo bastará con leer estas líneas que te darán una idea de cómo actuar, qué decir y lo que no debes hacer cuando estás frente a algún experto. Utilizando bien estos trucos y ya verás como te pueden sacar de algún que otro apuro con el vino.

Estos consejos te servirán también para descubrir a los que no tienen idea del arte de catar. Si tomas enserio estos pasos y lo llevas a cabo con seguridad, en poco tiempo te tomarán por una verdadera especialista, aunque te recomendamos siempre conversar con modestia del tema, la arrogancia puede ser tu gran enemigo cuando alguien sabe más del asunto que tú.

La degustación del vino

Puedes aparentar que estás degustando un vino o tratar de entender el porqué de cada paso para aprender a apreciarlo en todas sus dimensiones. Si prefieres lo primero, entonces empieza el ritual mirando a través de la copa a la vez que la agitas de forma circular para que la bebida llegue a la parte superior y observar detenidamente las lágrimas que caen, luego das un trago y te muestras pensativa.

Si quieres entender porqué hacer esto, lo primero que debes saber es que para beber vino debes utilizar tus sentidos. Con la vista apreciarás el color y en cada lágrima el cuerpo de la bebida. Si es un rojo violáceo será más joven y si es un vino más añejo tendrá tonalidades más cercana al color ladrillo o marrón.

El olfato también cumple un papel muy importante porque los olores que desprende un tinto o un blanco son inconfundibles. Si estás en presencia de un buen vino y acercas tu nariz a la copa te encontrarás con sutiles aromas a frutas, a vainilla, a canela, a nuez moscada y algo de madera. La idea es afinar tu sentido para encontrar esos olores.

En cuanto al gusto también te encontrarás con sabores parecidos a los anteriores. En los vinos tintos aparecen tonos similares a los de los frutos rojos y, en algunos, se les suman gustos similares al pimiento verde, moras y arándanos, mientras que en los blancos se logra captar sabor de manzanas, piña y crema de leche o manteca.

¿Por qué oler el corcho?

Oler el tapón de la botella siempre será signo de que sabes de vino. Pero te interesará conocer por qué es común que especialistas o mesoneros acerquen su nariz al corcho de un vino y así no pasarás por ignorante cuando te pregunten también lo que percibes en él.

Lo que se busca cuando alguien huele el tapón es determinar si el vino estuvo bien conservado o no. Por ello, el corcho de un tinto o un blanco bien conservado debe oler a vino o simplemente ser inodoro. Si hay un fuerte olor a corcho hay que preocuparse porque puede indicar la presencia de algún hongo en él, tampoco puede sentirse como cartón mojado o vinagre porque esto mostrará que la bebida tiene fallos. Pero, aunque a través de estos olores podremos saber algunas cosas del vino habrá que probarlo para confirmar su calidad.

Y en caso de que te presenten una botella de vino con tapón de rosca, no lo tomes con precaución, por el contrario asúmelo como si estuvieses acostumbrado ya que en Francia es común poner este tipo de tapones para los vinos más jóvenes.

¿Qué son los taninos?

No puedes hablar de vino, o de cualquier bebida alcohólica que se someta al añejamiento, sin saber que son los taninos porque además, es una de las palabras más empleadas en las catas ya que es el responsable de dar el sabor áspero a la bebida.

En muchos sitios lo definen como una sustancia química natural, de origen vegetal, que se encuentra en esta bebida, sobre todo en los tintos, aunque están en los blancos en menor porcentaje. Los taninos provienen de las partes sólidas del racimo, como la piel, pero también de la madera de las barricas.

¿Por qué vinos comenzar?

Al conocer estos puntos claves puedes empezar a disfrutar como debe ser del sabor del vino, pero no es bueno iniciarte por los que tengan sabores más fuertes al paladar. Lo más aconsejable es que comiences por los tintos y si tienen un bajo grado de taninos mucho mejor. En este caso, puedes iniciar tus degustaciones con Pinot Noir, Merlot o Tempranillo.

Los vinos mencionados son más suaves porque tienen menor presencia de taninos. Después podría probar el Malbec, al que le asignan más cuerpo, luego el Cabernet Sauvignon. Mientras que las personas que tienen un paladar más delicado se le aconsejan los vinos rosados, una bebida que mantiene la frescura del vino blanco y algunas notas del tinto.

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