Nuestro cerebro es como un ordenador, dale un respiro cuando se bloquea

Si nuestra cabeza fuera un disco duro de ordenador comprobaríamos que tenemos un montón de carpetas con miles de archivos sin clasificar y que nos hacen ralentizar las tareas. Como consecuencia perdemos tiempo y concentración.

pc

Partimos de la base que no todo el mundo cuenta con la misma capacidad de concentración. Mientras que hay personas se distraen con el vuelo de una mosca, otras son capaces de abstraerse totalmente en cualquier situación. Y realmente tener esta capacidad es una suerte, pero, incluso si te resulta difícil concentrarte, es posible.

Seguramente has intentado mil y un trucos para estar concentrada en algo puntual, aunque en el fondo casi nunca lo consigues. El cerebro como cualquier otro órgano, también se cansa, por lo que no es extraño que por muy buenos que sean nuestro propósitos, no siempre lo logremos porque tenemos infinidad de carpetas en él y lo peor de todo, sin clasificar.


No somos máquinas, y tenemos tanto capacidad de concentración como de agote mental. Por lo tanto, la clave está en organizarse de manera que podamos optimizar el máximo esta capacidad sin desgastarla en exceso. Es como haríamos en el ordenador, organizar todos los archivos por carpetas y simplemente acceder a ellas cuando  necesitemos buscar una información o hacer uso de ella.

La mente se agota, no es incansable por lo tanto le tenemos que dar descanso como hacemos con el cuerpo. De la misma manera que no puedes recorrer una larga distancia si no descansas de vez en cuando, para que tu cerebro rinda al máximo es necesario darle una tregua o descanso. Los síntomas más claros de que el cerebro necesita un ‘kit-kat’ es que tu mente comience a distraerse. Por lo tanto interrumpe la actividad y descansa. Así recuperarás parte de tu energía mental y rendirás más.

La mente  es tan inteligente que cuando hacemos algo por costumbre o siempre de igual modo tiende agotarse. Necesita de estímulos nuevos de nuevas distracciones. Porque si siempre recibe los mismos estímulos, lo que llamamos rutina, llega un momento que se bloquea y deja de funcionar. Y como sucede con el ordenador, necesita ser reseteado para comenzar de nuevo.

Evidentemente son pautas que realmente sabemos pero que no ponemos en práctica. Pero si quieres tener más concentración y mejorar tu nivel de eficacia hay que darle un respiro a tu cabecita.

Imagen | RonLD

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...