Consejos para alimentarte bien

La alimentación sana y equilibrada es clave para tener un buen estado de salud. Si quieres saber cómo alimentarte bien, sigue estos consejos.

Para estar sano aliméntate bien

Para gozar de buena salud es imprescindible mantener una dieta sana y equilibrada. Comer de manera saludable nos ayuda a mantenernos sanos, a aumentar el rendimiento físico y mental y a llenarnos de energía. Para alimentarse bien es necesario comer todo tipo de alimentos: la carne, el pescado, las verduras, las frutas, los lácteos y los cereales.

Conseguir mantener una dieta sana y equilibrada no siempre es tan fácil como parece. En ocasiones se piensa que se está comiendo lo correcto pero esto no es así. Por ello, si quieres saber cuales son los consejos para comer de manera adecuada y sentirte sano por dentro, pero también por fuera sigue leyendo este artículo.

Consejos para comer bien

Alimentarse correctamente es fundamental para nuestra salud. Comiendo bien ayudas a la prevención de multitud de enfermedades. Estas son las claves para mantener una dieta adecuada:

  • Frutas y verduras a diario: para comer sano las frutas y las verduras deben estar a tu lado todos los días pues debes consumir al menos cinco raciones de frutas o verduras. Lo mejor es que consumas fruta y verdura de temporada porque estarán más frescas y serán mucho más baratas. Las frutas contienen azúcar en forma de fructosa por eso constituyen una buena alternativa para picar entre horas y así aportar energía a tu cuerpo.
  • Come cereales: los cereales deben estar muy presentes en tu dieta si quieres que sea sana y equilibrada pues son ricos en hidratos de carbono y pobres en grasas. Es mejor que consumas cereales integrales porque aportan fibra y son más nutritivos ya que aportan todo el cereal y no solo una parte.
  • Consume aceite de oliva virgen: opta por las grasas y aceites vegetales y en especial por el aceite de oliva virgen que te aportará ácidos grasos insaturados. Hay que tener cuidado con los alimentos que esconden grasas ocultas como los productos de pastelería, la comida rápida, los embutidos y los platos precocinados.
  • Reduce el consumo de azúcar y sal: debes controlar el consumo de azúcar y sal. Acostúmbrate a sazonar tus platos con poca sal y con hierbas y especies. Una persona adulta no debe consumir más de una cucharada de sal al día. También debes tener cuidado con el azúcar que consumes y en especial con los azúcares ocultos que se encuentran en los refrescos, los helados, los cereales del desayuno, los zumos de fruta envasados, los yogures de sabores, las salsas industriales, el pan de molde y las bebidas alcohólicas.
  • Consumo moderado de productos de origen animal: no abuses de los productos de origen animal. Puedes consumir pescado dos o tres veces a la semana y en cuanto a la carne no deberías de comer más de 6oo gr. a la semana incluyendo los embutidos.
  • Bebe un litro y medio de agua al día: procura hidratarte bien consumiendo por lo menos litro y medio de agua al día. Acostúmbrate a beber un vaso de agua cuando te despiertes pues así activas tu organismo después de descansar toda la noche. Si eres de las que beben poco porque se te olvida beber, el mejor consejo es que tengas siempre una botella de agua a la vista de esta manera beberás sin darte cuenta. La mejor manera de hidratarte es bebiendo agua, olvídate de las bebidas azucaradas que lo único que harán es dejarte más sensación de sed.
  • Cocina a fuego lento: la forma en la que se cocinan los alimentos también influye en la dieta. La mejor manera es hacerlos a poco fuego y con poca agua y sal pues así conservarán mejor sus propiedades. Mientras estés sentada a la mesa no te olvides de apagar el móvil y la tele así podrás concentrarte en el sabor de los alimentos.
  • Las dietas milagro no existen: desconfía de las dietas que se venden como milagrosas para ayudarte a perder peso ya que lo único que hacen es crearte problemas de salud. Algunas te hacen pasar hambre y claro cuando consigues algo que te gusta comes con ansia y después “adiós dieta”. Otras dietas sólo te permiten comer vegetales por lo que pueden provocarte deficiencia de nutrientes. Tampoco son saludables la dieta del pomelo, la dieta de la alcachofa, la dieta de la piña o del vinagre de manzana…
  • Realiza ejercicio: para tener una vida sana es necesario llevar una dieta equilibrada y también hacer ejercicio durante al menos 30 minutos al día. Si comes sano y haces ejercicio, tu salud te lo va a agradecer.

Siguiendo todos estos consejos podrás conseguir una alimentación sana y equilibrada. Poco a poco empezarás a sentirte mejor por dentro y por fuera. Al principio puede suponer un esfuerzo, pero ya verás como tu cuerpo te lo agradecerá.

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