Los tratamientos anti belleza para adolescentes

Si para las mujeres de hoy la belleza supone casi una exigencia y los tratamientos estéticos -naturales o no- el camino para llegar a ella, imaginad la presión que pueden llegar a tener sobre sus hombros todas aquellas adolescentes que han crecido bajo el umbral de una imagen ficticia e irreal de lo que se supone que debería ser el ideal de mujer: Glamour, perfección y éxito profesional todo ello enmarcado en un espejismo de falsa felicidad.

Que su referente tenga como única verdad el programa de fotoshop de turno que se ha utilizado para que su ídolo parezca algo que no es, tampoco ayuda demasiado. Por ello las adolescentes, cada vez a una edad más temprana, recurren a retoques estéticos y tratamientos de belleza que solo las hace retroceder en la formación de una personalidad fuerte y decidida.

belleza adolescentes

Cada vez son más las adolescentes que dedican parte de su tiempo a maquillarse o tratarse con cosméticos para mejorar su aspecto físico.

Y digo personalidad sabiendo que son precisamente todas estas experiencias la que determinaran la seguridad que tendrá en sí misma para alcanzar sus objetivos, es decir, lo que tradicionalmente se ha llamado autoestima. Saber que ‘el pelo es pelo’, que crece y cambia, supone no hacer un drama porque el peluquero de turno haya alargado, un poco más de lo esperado, la tijera. Ni que decir tiene que los productos químicos para el cambio del color del cabello tampoco son demasiado recomendables dado que muchas de estas jóvenes aún se encuentran en plenas fases de cambios hormonales que pueden cambiar su condición de pelo liso a encrespado, de fino a graso…. o viceversa.

Los tratamientos anti acné son otro mundo aparte. ¿Por qué nos empeñamos en evitar lo que el propio ritmo natural de la vida nos presenta? Y no estoy aquí para aleccionar sobre nada a nadie y estamos de acuerdo que muchos de ellos simplemente ayudan a hacer de este tránsito hormonal una experiencia mucho más agradable, pero la obsesión puede derivar a problemas mayores por lo que el primer paso pasaría por concienciar a las adolescentes sobre la necesidad de aceptarse a sí mismas para luego, mostrarles las alternativas que tienen para modificar aquello que les desagrada, pero que no debería acomplejar.

Contarles que el maquillaje es sólo otra forma de tapar las inseguridades y que no sólo no arregla el problema a largo plazo, sino que lo puede llegar a empeorar. Explicarles que el lavado diario del cabello puede llegar a debilitar la raíz y derivar a problemas de caída del mismo debido a que el pelo, para que esté seco por completo, necesita 24 horas mínimas de intervalo entre lavado y lavado y que el uso desmedido de la plancha quema esas puntas que luego hay que cortar, dejando el pelo a una longitud que no suele agradarles. O que el abuso de los productos para rizar el pelo, del tipo gomina y espuma, por muy fantásticos que sean, resecan, restan brillo y fuerza al cabello.

Mostrémosles que la belleza de aquellas a las que idolatran les viene por un éxito construido por su desempeño profesional. Que ese trabajo no es otra cosa que el resultado de una creencia en sí mismas y sus capacidades. Que a eso se le llama seguridad y que la seguridad pasa por afrontar que, en definitiva, no somos perfectas.

Foto de Yasmine_f

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