29 de Octubre Día Mundial del Ictus

Si quieres saber algo sobre los ictus, este artículo te puede ayudar

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Este lunes 29 de Octubre se celebra el Día Mundial del Ictus impulsado por la Organización Mundial de la Salud para concienciar a la gente, pues el ictus es una de las principales causas de muerte sobre todo entre las mujeres.

Bajo el término de ictus encontramos todas las enfermedades cerebro-vasculares (ECV) debidas a la interrupción del riego sanguíneo en alguna parte del cerebro.

El ictus requiere una rápida intervención, pues algunos tratamientos solo pueden administrarse a las cuatro o cinco primeras horas de producirse.

Síntomas de un ictus

Los síntomas de un ictus pueden variar según sea la parte del cerebro que haya quedado sin sangre, pero siempre estarán presentes alguno de estos síntomas:

  • Debilidad de un lado de la cara
  • Incapacidad de sonreír o de enseñar los dientes
  • Pérdida brusca de la fuerza de un brazo y de la pierna del mismo lado
  • Incapacidad para hablar correctamente
  • No se encuentran las palabras o no se entienden

Pero los síntomas del ictus podemos resumirlos en tres:

  • Parálisis facil
  • Pérdida de fuerza
  • Problemas con el habla

Con uno solo de estos síntomas, debes llamar a emergencias pues cada minuto cuenta.

Tipos de ictus

Los tipos de ictus se clasifican según la zona del cerebro donde se haya producido la interrupción del riego sanguíneo. Podemos distinguir dos grandes tipos de ictus:

  • El ictus isquémico
  • El ictus hemorrágico

Ictus isquémico

Es el accidente cerebro vascular más frecuente (ACV). Se produce cuando se tapona alguna arteria impidiendo que la sangre llegue al cerebro. Al no existir riego sanguíneo las células no reciben oxígeno ni nutrientes y sufren una lesión que se conoce con el nombre de isquemia cerebral y cuando la falta de riego sanguíneo dura mucho tiempo se conoce con el nombre de infarto cerebral y es cuando el tejido muere.

El taponamiento de las arterias puede deberse a un trombo, a un tumor, o a un coágulo. Los síntomas pueden variar según la zona del cerebro que ha quedado sin riego sanguíneo.

Ictus hemorrágico

Es menos frecuente que el ictus isquémico y se produce por la rotura de una arteria debido a la hipertensión o por deformaciones de los vasos sanguíneos. Pero la hemorragia  también puede producirse por un golpe o una caída o por un aneurisma que es una dilatación de la arteria que no puede expandirse más y se rompe.

Esta sangre liberada al cerebro no nutre a las células pero ejerce una presión sobre ellas que puede acabar dañándolas.

Factores de riesgo del ictus

Las enfermedades cerebro-vasculares están asociadas con la edad, sexo, la raza y los antecedentes familiares. Pero su principal amenaza es la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol alto, el tabaco y algunas arritmias.

Edad

A partir de los 55 años se hace más frecuente la aparición de un ictus y se estima que los mayores de 65 años tienen un 20% de posibilidades de padecerlo.

Sexo

Los accidentes cerebro-vasculares son más frecuentes en las mujeres porque también su esperanza de vida es más alta

Raza

Los latinoamericanos y las personas de raza negra son más susceptibles de sufrir un ictus

Antecedentes familiares

La herencia genética es uno de los principales factores de riesgo para sufrir un ictus

Diagnóstico del ictus

Mediante la exploración física el médico va a determinar que zona del cerebro está afectada.Las pruebas que puede realizar para determinarlo son: TAC, resonancia magnética y la ecografia doppler transcraneal.

Con el TAC se determina si se trata de un ictus isquémico o hemorrágico.

La resonancia se realiza para poder definir la zona cerebral afectada para luego poder poner el tratamiento adecuado

La ecografia transcraneal o de las arterias carótidas aporta información sobre los posibles trombos.El doppler-transcraneal puede valorar el estado de algunas arterias

Tratamiento de un ictus

El ictus debe ser tratado antes de tres horas para lograr un buen pronóstico. Los médicos inyectan medicamentos para disolver el coágulo o el trombo y reponer el flujo sanguíneo. Actualmente el ácido acetilsalicílico o aspirina es el medicamento adecuado para conseguirlo.

En el caso de las hemorragias es más complicado y puede necesitarse un cateterismo para reparar la arteria dañada.

Otra parte importante es la rehabilitación porque hay que conseguir que otra zona del cerebro asume el papel que realizaba la zona dañada. Los pacientes con ictus pueden llegar a recuperar la capacidad para comunicarse, caminar o utilizar el brazo paralizado gracias a una buena rehabilitación.

Las posibilidades de que se repita el ictus durante el primer año rondan el 14%. Por eso es importante la toma de aspirina para evitarlo y también controlarse la presión arterial, los niveles de colesterol, los niveles de azúcar y el consumo del tabaco

Prevención del ictus

Para prevenir los ictus debemos insistir en:

  • Dejar de fumar y dejar de ser fumador pasivo
  • Evitar un consumo excesivo de alcohol
  • Control de la presión arterial pues la hipertensión es la principal amenaza de aparición de un ictus
  • Llevar una dieta adecuada
  • Controlar los niveles de azúcar
  • Controlar los niveles de colesterol
  • Mantenerse en el peso adecuado
  • Llevar una vida activa

Como dicen las personas mayores: “Cuídate porque nadie va a cuidarte mejor que tú”. Cuanto más te cuides más vas prevenir la aparición de un ictus.

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