6 ideas para cuidar tu salud si tienes que comer fuera de casa

Si comes fuera de casa, por razones de trabajo, hoy te contamos algunos trucos y consejos para poder cuidar tu salud preocupándote un poco por ciertos hábitos.

comer fuera de casa

Comer en casa tiene muchas ventajas. Al menos en cuanto a la economía doméstica, y al control de una dieta variada, equilibrada y en la que además sabemos lo que estamos preparando. Sin embargo, en ocasiones, por horarios laborales o por otros problemas que nos pueden surgir en nuestra vida diaria, no podemos comer fuera de casa. Eso supone que nuestra alimentación podría empeorar y no tener un control sobre la nutrición y las necesidades que tiene nuestro organismo. Lo que pretendemos hoy es sacar a la luz algunos consejos básicos que permitan a todas aquellas lectoras mejorar sus hábitos alimenticios aún cuando por el motivo que sea, no pueden preparar sus alimentos de todos los días y comerlos en casa.

  1. Menús equilibrados: comer fuera alguna vez y permitirnos todo lo que nos apetece es algo que no conlleva ningún problema. Sin embargo, cuando el hábito se convierte en una opción diaria, nuestro organismo puede pasarnos factura. Así que si en casa planificabas la preparación de platos de lo más variados, cuando comemos fuera diariamente debemos continuar con la tesis. Los menús que pidamos deben contener siempre los nutrientes básicos de una dieta equilibrada.
  2. La variedad, antes que la cantidad: comer hasta llenarse no siempre es bueno. Y elegir un sitio para comer a diario que te ofrece eso, pero cuya variedad de platos es reducida no es nada recomendable. Comer sano significa, entre otras cosas, comer de todo. Y en eso es en lo que debes pensar a la hora de comer fuera de casa. Platos que contengan verduras, carnes, pesacados y sobre todo hidratos de carbono deben formar parte de esa dieta, y cada día deberías optar por alimentos principales diferentes. No podemos olvidar las frutas, que si no las quieres de postre, podrías llevarlas de casa para descansos a media mañana o media tarde.
  3. El agua, fundamental: sobre todo si tienes un horario de trabajo continuado, y apenas tienes tiempo para nada, debes asegurarte de que una botella de agua está siempre contigo. De hecho, lo ideal sería que esa botella estuviese siempre a tu alcance, y cada vez que se acabe que lleves otra. Puede que no hacerlo suponga que no pares en ese momento para beber, y la deshidratación no es un factor muy positivo ni en el ámbito laboral ni en el de la salud. Recuerda que se deben beber al menos 1,5 litros de agua al día.
  4. Tomarse los tiempos necesarios para la comida: todo esto depende de nuestro horario de trabajo, de las pausas, y también de las posibilidades que nos ofrecen de cara a restaurantes y locales cerca de nuestro ámbito laboral. En caso de que el tiempo sea el justo, busca la fórmula de organizarte mejor. La comida a toda prisa, todos los días, puede provocar a la larga problemas de estómago, ya que necesitamos masticar bien y reposarla para que la digestión se haga correctamente. Y al final, por abusar de los tiempos justos, podemos sufrir graves consecuencias.
  5. Cuidado con los postres: los postres que se incluyen en los menús más clásicos son casi siempre una opción muy suculenta a la que difícilmente podemos resistirnos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que abusar del azúcar no es nada recomendable, menos aún si queremos mantener la dieta. Así que lo mejor es cuidar un poco de no excedernos con los más pesados y buscar alternativas ligeras que no nos hagan luego sentir muy llenos. Así tampoco rendimos en el trabajo, y los kilos de más se acumulan.
  6. Grasas saturadas: en muchos casos, las comidas fuera de casa se convierten en un problema a la hora de controlar las grasas y los azúcares que consumimos. Es por eso que en ocasiones hay que cuidar los platos que se eligen. Evitar los guisos que están llenos de grasas que no siempre son tan naturales como pensamos, los platos con muchas salsas, o las frituras es una buena idea para mantener la salud y comer equilibrado incluso si no estamos en casa. ¿Serás capaz de proponerte el reto?

Creo que estas 6 ideas para cuidar tu salud si tienes que comer fuera de casa son perfectas para poder adoptar en tu día a día, y no suponen hacer grandes sacrificios. Está claro que lo mejor sería poder ir a casa a comer tranquilamente, o en todo caso, tirar del ya clásico tupper que se está convirtiendo en una moda muy saludable y económica. Así que vamos a intentar que los menús no puedan con nosotros, ni tampoco el hecho de tener que comer fuera se convierta en una pesadilla para nuestra alimentación. ¿Has ya tomado nota?

Imagen: Nacho

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