Clases de lentillas

Las lentillas están de moda y evidentemente son menos llamativas que las gafas. Sirven para corregir los defectos en la vista y hay muchas clases cada cual ideales para cada tipo de problema, incluso simplemente como complemento a los ojos y siempre es un campo que está innovando.

Las lentillas es un sector en constante crecimiento, y esto hace que exista una oferta que cubre todas las necesidades del usuario. El número de personas que las utilizan ha crecido en los últimos años e incluso hay usuarios que combinan tanto la lentilla como las gafas.

Si nos ponemos a mirar que hay en el mercado, es amplia incluso de colores. Pero las campeonas en ventas son las lentes blandas o hidrófilas -llamadas así porque deben conservarse sumergidas en líquido-. El secreto de su éxito está en que se adaptan bien a la superficie del ojo y resultan muy confortables. También pueden ser desechables y con ello se evita el riesgo de infección.

Después están las semirrígidas o de gas permeable. No deben mantenerse en líquido y su uso es bastante reducido. Como dato orientativo, entre las personas que utilizan lentes de contacto, podemos decir que un 97% utiliza las blandas frente a un 3% que emplea las semirrígidas. Este tipo de lentes está fabricado con un material más duro y deben hacerse a medida del ojo. Son indicadas para personas que tienen una miopía muy elevada.

Las terapéuticas. Son indicadas para mejorar o corregir problemas oculares, como la queratitis o los defectos refractivos complicados. Actualmente, hay una demanda para las llamadas lentes “pijama” un tipo de lentillas que se utiliza solo durante la noche y cuya misión es corregir la miopía mientras se duerme. Están indicadas para miopes de entre –2 y –5 dioptrías y son ideales para profesionales que no pueden llevar gafas.

Si usas lentillas o tienen intención de usarlas tienes que tener en cuenta que no dejan de ser un cuerpo extraño que se introduce en el ojo, por tanto, requieren una serie de cuidados en su manipulación e higiene.

No debes usarlas en el mar o la piscina. El agua de esta última contiene productos químicos que cambian su curvatura, además de que en ambos casos pueden contaminarse con gérmenes y provocar conjuntivitis. Tampoco hay que dormir con ellas, ya que las lentes de contacto deben utilizarse una media de ocho a 10 horas, pero siempre siguiendo el consejo del especialista.

Hay que lavarse siempre las manos antes de ponerse y quitarse la lente. Si quieres ponerte gafas de sol con ellas, se recomienda se empleen gafas de sol polarizadas. Este tipo de cristales eliminan los reflejos y proporcionan una visión más nítida, por lo que están indicadas para usar con lentillas.

Imagen |  _miki

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...