La mala alimentación nos vuelve perezosas

Un nuevo estudio nos demuestra lo perjudicial que es la comida basura.

La mala alimentación nos vuelve perezosa

La pereza es un síntoma que en muchas ocasiones se ha relacionado con personas obesas que no ponen de su parte para realizar una actividad determinada, es más, normalmente se dice que una persona es perezosa porque es obesa. Pero un nuevo estudio realizado por la Universidad de UCLA, en Los Angeles -California-, nos da la vuelta a la tortilla y explica una razón para esa pereza en personas, que ciertamente son obesas, pero porque comen mal. Recordemos que hay un tipo de obesidad hereditaria que no tendría que ver en este estudio. Para llegar a estas conclusiones, un grupo de científicos han estudiado la relación entre la ‘comida basura‘ y los efectos de ésta en nuestra capacidad de hacer actividades.

Y sus conclusiones son que la ‘comida basura’ nos vuelve vagos y perezosos, es decir, que nos restan energía para realizar las actividades diarias. Este estudio se ha publicado en la revista ‘Physiology & Behavior‘ – Sociedad Internacional de Neurociencia -. Parece ser que, después de realizar un experimento con ratas, concluyeron que la pereza que viene de una obesidad producida por una alimentación de comida basura, o dicho de otra manera de una mala alimentación, provoca la pereza o la sensación de no tener ganas de hacer cosas determinadas.

Por lo tanto, una mala alimentación no solo influye en la obesidad sino también en nuestro comportamiento. El experimento en sí consistió en alimentar a 32 ratas de laboratorio, la mitad de ellas con una alimentación sana y la otra mitad con una alimentación acorde a la ‘comida basura’. El resultado fue que las ratas con una alimentación de ‘comida basura’ engordaron y al engordar tardaban más tiempo en reaccionar, porque se volvieron perezosas. Además, una vez volvieron a tener una alimentación más sana durante algo más de una semana seguida, ese comportamiento no cambió.

En cambio, en las ratas que tenía una alimentación saludable y cuya energía no varió en los seis meses que duró el experimento, al ponerles ‘comida basura’ durante algo más de una semana no engordaron notablemente ni se volvieron perezosas. El profesor que dirigió el estudio, Aaron Blaisdell, concluyó lo siguiente: ‘Nuestros datos sugieren que la obesidad inducida por la dieta es una de las causas, en lugar de un efecto, de la pereza.’

Por lo tanto, la creencia extendida de que las personas perezosas se vuelven obesas por no querer hacer ejercicio, o ser vagas, puede estar bastante equivocada ya que según este estudio primero engordan y luego se vuelven perezosas. Una de las preguntas que me surgen es si la persona que es obesa por una mala alimentación puede llegar a corregir con el tiempo esa pereza, porque como vemos, unos pocos días no le sirvieron de nada a esas ratitas de laboratorio. ¿Qué opináis vosotras?

Vía | abc.es

Imagen | Calgary Reviews

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