Los complementos alimenticios y sus componentes ocultos

Aunque los utilizamos cuando necesitamos aportes extras a la alimentación habitual, lo cierto es que los complementos alimenticios tienen componentes que no se declaran.

complemento alimentacion

Probablemente cuando hablamos de complementos alimenticios todos sabemos de qué se trata. O al menos, creemos saberlo. De hecho, se supone que recurrimos a esos complementos alimenticios cuando estamos bajos en alguno de los nutrientes esenciales para que nuestro cuerpo funcione con normalidad o cuando el médico nos los receta precisamente por haber detectado que nos falta algún mineral o sustancia para no sentirnos decaídos, excesivamente cansados o con cualquier otro síntoma que no sea el de gozar de una salud de hierro. Pero en realidad, los complementos alimenticios tienen muchas más cosas de las que pensamos, y es de ese tema del que queremos hablarte hoy.

Los complementos alimenticios más básicos, los que se supone son solamente vitaminas o minerales, no suelen asociar grandes problemas a su consumo, siempre y cuando éste sea moderado y tan solo ocasional. El problema más grave viene en aquellos que están pensados como complementos en una dieta, o que se sugieren para sustituir una de las comidas del día con la posibilidad de perder peso de forma más rápida y fácil. En ellos es en quiénes notamos mayores problemas y hay más denuncias acerca de su etiquetado, y sobre todo, que ponen en duda que su origen sea natural y que sus efectos estén probados.

En realidad, los consumidores solemos confundir bastante las etiquetas de natural con positivo para la salud. Y no es correcto. De hecho, que algo sea natural, solo implica que se ha basado en componentes que no han sido sometidos a un proceso químico para su obtención o preparación. Pero dentro de la naturaleza, y las que amáis los cosméticos naturales lo sabéis, hay un montón de plantas que utilizadas de modo incorrecto pueden dañar nuestra salud y producirnos efectos secundarios. De hecho, la mayor parte de las drogas se extraen de plantas, y no por ser naturales resultan positivas. Así que ojo con confundir natural con sano en los complementos alimenticios ya que muchas marcas juegan en ese sentido a engañar al consumidor por la creencia popular.

Complementos alimenticios y algo más

Muchos de los complementos que se venden para perder peso, prometen resultados casi inmediatos a la hora de comerse la grasa, o de reducirla sin tener nada más que hacer que ingerir la mezcla. Es cierto que cuando nos obsesionamos por perder peso, queremos hacerlo lo antes posible, y quizás por eso nos dejamos también tentar por las etiquetas con esas promesas. Sin embargo, detrás de un montón de sustancias naturales declaradas en este tipo de complementos alimenticios, vemos también otros elementos que no aparecen por ningún lado en las etiquetas, y que en ocasiones se han convertido en los descubrimientos de las asociaciones de consumidores que los ponen bajo el foco público. De hecho, la regulación de este tipo de alimentos debería estar no solo más regulada, sino también más controlada. Se debe indicar todo lo que lleva, y esos ingredientes deben ordenarse según la cantidad que aplican en la fórmula. Pero a algunas marcas se les olvidan algunos de ellos.

Y el problema no radica en ese olvido, sino en las consecuencias que ese olvido podría tener para los consumidores. De hecho, los componentes que desaparecen como por arte de magia de los ingredientes de la etiqueta de complementos alimenticios suelen ser en ocasiones nocivos para la salud. Quizás por ello, y por si acaso a alguna compradora le da por buscar o por preguntar, no se alarme. Esto es ilegal, además de ser claramente un fraude, pero es bastante común en el sector.

Entonces ¿qué puedes hacer para consumir complementos alimenticios que no vayan a causarte daño y que respeten todas las normas? Mi consejo es eliminarlos en la medida de lo posible de tu alimentación diaria, e incorporarlos únicamente bajo la supervisión médica. Sin embargo, si te decides a tomarlos por tu cuenta y riesgo, lo mejor es preguntar a un experto, como puede ser el farmacéutico acerca de este tema. Si vas a un nutricionista también podría ser una buena opción. Y en caso de que no tengas ninguna de las anteriores disponibles, entonces lo que sí puedes hacer es precisamente buscar en internet los estudios que publican las diferentes asociaciones de consumidores al respecto, y sacar tus propias conclusiones acerca de las valoraciones que hacen, así como los componentes que no reflejan en sus etiquetas y los efectos que provocan en tu salud.

¿Consumes habitualmente complementos alimenticios? ¿Conocías este tipo de prácticas en el sector?

Imagen: eVidaSana.com

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