Orto-K: corrige tus problemas de visión mientras duermes

Estas lentillas de uso nocturno reducen la graduación y mejoran la visión sin necesidad de llevar ninguna lente durante el día

Los que padecemos de alguno de los, cuanto menos, engorrosos problemas de visión más comunes, como son la miopía o el astigmatismo, debemos enfrentarnos siempre a la trágica duda sobre qué método nos decantamos para corregirlos. Para casi todos nosotros, las tres únicas vías posibles entre las que elegir son: gafas graduadas, lentes de contacto, o pasar por quirófano y operarse con láser. Está claro que cada una tiene sus ventajas e inconvenientes, pero de lo que no hay duda es que las dos primeras constituyen una misma opción (utilizar un aparato diariamente que actúe, de forma provisional y cuando lo usemos, de remedio) y la última representa una posición diametralmente opuesta (intervenir una única vez para “curar” la enfermedad del ojo de forma permanente).

Los miopes deben saber que hay vida más allá de las gafas y del láser

Motivos estéticos a parte, cuando nos diagnostican esas dioptrías de más (que deforman nuestra córnea), la inmensa mayoría decidimos empezar utilizando gafas graduadas (con cristal reflectante o no, montura gruesa o fina, colores vivos o apagados, etc.). Las opciones son infinitas y en ocasiones las gafas se convierten en complementos de moda o señas de identidad. De allí que haya un gran mercado alrededor de las gafas y que las podamos comprar hasta en Internet en tiendas como en misterspex.es. Luego quizás pasarnos a las lentillas que escondan nuestros problemas de visión, para soñar algún día con atreverse (y disponer de la solvencia económica necesaria) a pasarles a nuestros ojos el mágico láser que nos librará de la mala visión para siempre. ¿Pero, esa es la única trayectoria posible para las personas que tenemos algunas dioptrías en cada ojo? Pues la respuesta es no.

Y es que, aún y siendo un método introducido en nuestro país hace más de 15 años, muchos aún no sabíamos que existe una alternativa a las gafas y lentes convencionales y el paso por el cirujano. Se llama tratamiento Orto-K, o Ortoqueratología, y cada día seduce a más personas con problemas de visión y deseosos por no tener que depender de ningún mediador entre sus ojos y la percepción del mundo que nos rodea.

Orto-K se situaría en un término medio entre las lentillas de toda la vida y la operación con láser, por sus circunstancias, funcionamiento, resultados y costes. Y es que, Orto-K no es un método que corrija nuestra visión permanentemente, y tampoco nos libera para siempre del uso de elementos en nuestros ojos, pero sí nos garantiza prescindir de gafas y demás durante el día y el precio del tratamiento es aproximadamente la mitad que la cirugía.

El método Orto-K consiste básicamente en unas lentes personalizadas, distintas de las tradicionales, y que se usan para cambiar la forma de la cornea mientras dormimos. De esta forma, al quitarlas por la mañana podremos disfrutar de una nítida visión en las horas del día. Se trata pues de una opción segura y muy efectiva. De hecho, los pacientes comienzan a notar los resultados desde la primera noche de utilización. Aún así, los resultados más óptimos acostumbran a conseguirse en los noventa primeros días de uso, por lo que deberemos realizar varias revisiones en ese periodo de tiempo.

La Ortoqueratología, cómo antes comentábamos, no es una técnica totalmente nueva (y poco testada por lo tanto), sino que viene utilizándose con gran éxito desde los años sesenta del pasado siglo XX. Lo que sí es cierto es que el método ha avanzado mucho gracias al avance de la tecnología. Al haberse desarrollado nuevos materiales para lentillas más permeables y que permiten su uso por la noche, además de nuevos procesos de fabricación que permiten hacer lentillas extremadamente exactas, Orto-K hoy en día es mucho más preciso que en sus inicios.

Sus principales ventajas son las siguientes:
* Es reversible: Cuando se dejan de usar las lentes la forma inicial del ojo se recupera evitando las posibles complicaciones de la cirugía refractiva.
* No se trata de cirugía: Así, no se realizan cortes ni se debilita la cornea como en el método de láser LASIK.
* No hay limitaciones por edad: Se puede realizar tanto en personas mayores como en jóvenes.
* Estable: Permite ver bien durante todas las horas del día.
* Permite que la graduación se estabilice: Numerosos estudios apuntan a que esta técnica permite una mejor y más rápida estabilización de la miopía.

El tratamiento Orto-K, pues, se presenta como una buena “cuarta” alternativa para afrontar los problemas de visión, sobre todo para aquellos que no acaba de convencerles ni el uso habitual de las lentes durante la jornada, ni el paso por el quirófano.

Foto: Paul Stevenson

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