¿Tienes hambre emocional?

Si quieres saber cual es la diferencia entre hambre física y emocional, el siguiente artículo puede ayudarte a resolver esta cuestión.

Hambre física y hambre emocional

Cuando comes por aburrimiento, por tristeza, por depresión o por ansiedad puedes decir que tienes hambre emocional. Esto ocurre generalmente en periodos donde la persona está demasiado sensible. Después de pegarte un atracón de comida, llega el sentimiento de culpa, pero cuando te sientes ansiosa o angustiada vuelves a comer creando así un circulo vicioso del que es muy difícil poder escapar.

El hambre emocional es un trastorno alimentario relacionado con los sentimientos y la necesidad de comer. Se empieza a comer sin saber el porqué y cuando se pega el atracón aparece posteriormente el sentimiento de culpa. En este trastorno la comida deja de ser algo muy necesario para vivir para convertirse en un refuerzo para mejorar el estado de ánimo.

La comida ayuda a rebajar la tristeza y la ansiedad, pero a largo plazo se convierte en una costumbre de la que no es fácil alejarse. Hambre física y hambre emocional no son lo mismo. La diferencia entre estos dos tipo de hambre radica en que el hambre físico llega poco a poco y el hambre emocional te invade de forma repentina.

El hambre emocional puede tener consecuencias muy graves para la salud, tanto físicas como psicológicas. Estas son: la baja autoestima y confianza en uno mismo, la tristeza y la culpabilidad, la pereza, la poca motivación, el sobrepeso, la hipertensión, el colesterol elevado, la aparición de piedras en la vesícula y la diabetes. Además, en casos extremos puede dar lugar también a la bulimia nerviosa.

Las personas que padecen este trastorno no se dan cuenta de lo que sufren en realidad y lo único que hacen es pedir ayuda para bajar de peso, por lo que suelen acudir a un nutricionista, cuando la mejor solución en estos casos es asistir a la consulta de un psicólogo. Al someterse a una dieta estricta, se complica el problema pues aumenta la ansiedad y el círculo vicioso se agranda aún más.

Consejos para combatir el hambre emocional

Se puede decir que una persona persona sufre el trastorno de hambre emocional cuando esta siente un impulso imparable hacia la comida, perdiendo el control durante al menos tres meses. Para tratar el hambre emocional los siguientes consejos son de gran utilidad:

  • Pedir ayuda profesional: se debe buscar la ayuda de un profesional adecuado para poder librarse de este trastorno relacionado con la comida y aprender a tener una relación distinta con ella, que mejorará la salud física y emocional.
  • Organizar las comidas: planificar que se va a comer y cuando se va a hacer para que no tener tiempo para los atracones es fundamental.
  • No hacer dietas: no se deben llevar a cabo ningún tipo de régimen ya que esto aumentará los niveles de ansiedad, lo que provocará más ganas de comer. Además, al realizar algún tipo de dieta se incrementan las posibilidades de producirse los atracones, que tanto se desean evitar.
  • Consumir productos frescos: hay que tomar alimentos sin procesar y de temporada. Esto mejorará considerablemente el estado de salud.
  • Introducir más frutas y verduras en la dieta: es necesario incrementar el consumo de frutas, verduras, legumbres, arroz y pasta. Se debe consumir, al menos, cinco piezas de frutas al día. Introduciendo este hábito en el día a día se notará un gran aumento en la mejora de la salud.
  • No comer bollería industrial: la bollería industrial está prohibida terminantemente. Este tipo de productos contienen una alta cantidad de grasas y azúcares, convirtiéndolos en un alimento no recomendado para la alimentación.
  • Disminuir el azúcar: hay que reducir el consumo de este tipo de producto todo lo posible. Para ello se deberán evitar los dulces y los refrescos.
  • Comer alimentos con triptófano: consumir productos con triptófano como los huevos, los plátanos, el pollo, el sésamo… es muy bueno ya que tienen propiedades positivas en el estado de ánimo.
  • Realizar ejercicio diario: la práctica de algún deporte ayuda a combatir el hambre emocional. Si no se dispone de mucho tiempo, procurar caminar, como mínimo, durante treinta minutos al día.
  • Evitar el aislamiento: no socializar es un gran problema a la hora de tratar el hambre emocional.
  • Ilusionarse: buscar nuevas ilusiones, hará que se tenga un objetivo claro que perseguir.
  • Establecer metas que se puedan alcanzar: es esencial ser realista y fijarse propósitos que se puedan realizar para que la salud emocional no se vea perjudicada.

Diferencias entre hambre física y emocional

El hambre física aparece cuando el cuerpo demanda energía y suele producirse una sensación de vacío en el estómago acompañada de ruidos. Este tipo de hambre puede saciarse con cualquier alimento y al comer la sensación de hambre pasa.

El hambre emocional aparece repentinamente y no se debe a necesidades fisiológicas. Esta hambre suele saciarse con productos concretos como patatas fritas, chucherías, chocolates… La sensación de hambre no desaparece después de haber comido y luego suele aparecer un sentimiento de culpa.

Recuerda, si tienes antojos con frecuencia y tu relación con la comida suele ser en forma de atracones de comida basura seguro que tienes hambre emocional. Lo mejor es que acudas al médico para que el pueda indicarte cual es la solución más adecuada para ti.

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