Cómo evitar las peleas entre hermanos

Las peleas entre hermanos existen en todas las familias. Si quieres saber porque surgen y como solucionarlas, no dejes de leer el siguiente artículo

peleas hermanos

Las peleas entre hermanos son frecuentes en todas las familias y suelen empezar desde la llegada al hogar del pequeño hermanito que requiere mayor atención de sus padres. Esto genera que se deje al hermano mayor “un poco más desatendido”. Aunque no sea del todo cierto, todos los que somos los mayores hemos sentido esa sensación de que nuestro reinado finaliza desde el minuto uno en el que aparece el pequeño de la casa. A partir de este momento, los dos hermanos querrán ser los protagonistas en todo momento y no dudaran en crear los problemas que sean necesarios para conseguirlo.

La verdad es que una vez te haces adulto, tener un hermano es genial. Sin embargo, durante la infancia, este concepto no queda del todo claro. Pese a que pueda ser un gran compañero de juegos y aventuras, las discusiones frutos del roce y del tiempo que se pasa juntos impiden verlo todo desde la correcta perspectivas. Y los padres enloquecen por intentar mantener a raya esos percances.

Motivo de las peleas

La convivencia siempre es complicada y mucho más entre los niños que no entienden que ellos no son el centro del mundo. Los pequeños se pueden pelear por las memeces más absolutas, o por cosas que los adultos no acaban de entender. Sin embargo, si tuviésemos que enumerar las razones más frecuentes de las peleas podríamos definir:

  • La atención de los padres
  • Celos
  • Envidia
  • Marcación de territorio
  • No querer compartir juegos

Los hermanos pelean y discuten tanto entre ellos por una única razón: el tiempo que pasan juntos. La mayoría de los hermanos tienen que compartir espacios como el dormitorio, el salón o la zona de juegos, pero lo más importante para ellos es que tienen que compartir la atención de los padres por lo que cada uno luchará para ganar la batalla a costa de lo que sea.

El hermano mayor crea una enemistad hacia el pequeño porque cree que es el centro de atención de sus padres y de los adultos de la familia. Tratará, en muchos casos a toda costa que sus padres se fijen en él aunque sea a base de portarse mal.

Consejos para evitar las peleas

La educación de los niños es una tarea conjunta entre lo que aprenden en el hogar, y lo que le enseñan en la escuela. Ambas deben educar a los niños de manera coordinada para evitar los conflictos y ambas pueden seguir los siguientes consejos:

  • En primer lugar hay que enseñarles a compartir. Es bueno que aprendan el concepto de ” tu primero y luego yo” o “hoy tu y mañana yo”, e intentar llegar al concepto de ” los dos juntos”
  • Hay que enseñarles buenos modales. Tienen que pedir las cosas por favor y dar las gracias
  • Hay que predicar con el ejemplo, si en casa gritamos y peleamos por todo, ¿ cómo vamos a pretender que nuestros hijos hagan algo diferente?. Los pequeños imitan la conducta de sus padres, por eso nosotros mismos debemos enseñarles que sabemos compartir, pedir las cosas por favor y dar las gracias.
  • Tenemos que repartir el tiempo entre los dos hermanos de una forma equitativa aunque a veces nos guste mas la actividad que está realizando uno de ellos.
  • Es bueno controlar a que juegan y lo que ven en la tele
  • Las conductas positivas hay que resaltarlas y elogiarlas y las negativas hay que reprocharlas o castigarlas.

Cómo actuar ante una pelea

En primer lugar debemos ser conscientes que las peleas pueden surgir en cualquier momento, o por cualquier motivo, y la labor de los padres va a consistir en dar pautas para evitarlas:

  • No compares nunca a tus hijos, pues de las comparaciones nacen los conflictos y las envidias. Evita siempre establecer comparaciones entre ellos pues cada uno tiene su propia personalidad y no tienen porque ser iguales.
  • No trates de buscar culpables, lo más importante es arreglar el conflicto.
  • No pongas etiquetas a tus hijos como ” siempre estas protestando” o “mira que eres malo”. estas etiquetas harán que tus hijos se sientan identificados con ellas y se comporten siempre de esa manera
  • A la hora del conflicto, lo mejor es negociar no imponer.

Recuerda, la mejor pelea es la que no se produce, pero si se produce no hay que crear conflictos, hay que tratar siempre de evitarlos. No es fácil, pero es parte de tu trabajo como madre.

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