Los nombres de bebés que serán tendencia en 2017

Quien más, quien menos, se ha tenido que enfrentar alguna vez a la tarea de poner o buscar un nombre para alguien, aquí puedes encontrar algunas sugerencias orientadas hacia el presente 2017

Eligiendo nombre para tu bebé

Elegir el nombre que llevará un niño durante toda su vida, le identificará frente a los demás y formará parte de su personalidad, no es una decisión cualquiera. Es verdad que ahora la ley permite cambiarlo por causa justa (para poder vengarse de esos nombres torturadores, como el de Dolores Fuertes de Barriga).

Algunos tienen el nombre ya predestinado por la razón que sea: se llamará Manuel o Manuela, según corresponda, lo malo es si nacen dos o más y del mismo sexo, vaya lío. Otros esperan que el nombre elegido sea moderno y original, que a la gente le guste, que refleje las cualidades que quieren para su bebé (a saber las que querrá el bebé), lo quieren todo, pero quizá no haya que pedirle tanto a un simple apelativo.

Cómo elegir los nombres adecuados del bebé

Elegir nombres para nuestros hijos puede ser más difícil de lo que imaginamos. Por si ya fuera poco decidir uno entre miles, además hay que tener en cuenta las sugerencias de familiares y amigos. No hay nada de malo en considerar otras opiniones, pero la decisión debe ser de la pareja. Los abuelos no van a dejar de querer a su churumbel o churumbela aunque lleven un nombre distinto del soñado por ellos.

Podríamos empezar comentando ideas y haciendo una lista con los nombres favoritos que se nos vayan ocurriendo. Luego los podemos ir seleccionando según gustos o criterios, ahí van algunos que suelen tener en cuenta los progenitores.

Buscar nombres inspirados en la naturaleza, en la Biblia, o relacionados con la numerología, o con personajes importantes, o simplemente famosos, del mundo del deporte, del cine, la televisión, o la música.

Poner el nombre de algún familiar querido o el propio, aunque esto va perdiendo fuerza.

Tener en cuenta el significado de los nombres, buscando uno especial.

Procurar que los nombres suenen bien, al igual que sus iniciales, que combine con los apellidos, o que se pronuncien igual o parecido en distintos idiomas.

Hay quien los prefiere raros, originales o inventados, y otros optan por nombres más comunes, populares. Unos prefieren un nombre único, otros nombres compuestos. Pero, si es posible, habrá que procurar que todos los del barrio no se llamen igual.

Y luego están los que esperan hasta el último momento y eligen el que les inspire la cara de su bebé ¿Y si no les inspira nada?

Eso sí, en cualquier caso, evitemos nombres de los que no tengamos que arrepentirnos posteriormente: que provoquen chistes, se presten a apodos o resulten vergonzosos. Difíciles de pronunciar o escribir. No digamos nada de los que les ponen a sus hijos nombres de mascota. Mejor poner nombres que permitan a nuestros hij@s sentirse orgullosos de su nombre con el paso de los años.

Adivina adivinanza

La verdad es que esto de hablar de los nombres que en un momento dado serán tendencia, es de lo más aventurado que se pueda uno echar a la cara. Por eso, normalmente, lo que se hace es elegirlos entre los más populares en los últimos años.

La razón está en que las preferencias cambian a lo largo de los años, pero lo hacen muy despacio. Por eso vamos a indicar algunos populares y numerosos en los últimos años, indicando su significado y su origen, a ver si acertamos la quiniela. Están dispuestos por orden alfabético.

Adrián: “Aquel que viene del mar, aquel que tiene cercano el mar”. De origen latino.

Alejandro: “El protector”. De origen griego.

Álvaro: “Aquel que es prevenido, aquel que es el defensor de todos”. De origen germánico.

Carla, Carlota, Carlos: “Fuerte, valeros@”. De origen germánico.

Daniel, Daniela: “Dios es mi juez, justicia de Dios”. De origen hebreo.

David: “Aquel que es amado”. De origen hebreo.

Elena: “Brillante como el sol, claridad, deslumbrante”. De origen griego.

Hugo: “Hombre de gran espíritu, aquel de inteligencia clara”. De origen germánico.

Inés: “Sagrado, cordero”. De origen griego y latino.

Irene: “Paz”. De origen griego.

Julia: “Consagrada a Júpiter, de fuertes raíces”. De origen latino.

Lucía: “Aquella que lleva la luz, aquella que nace de la luz”. De origen latino.

María, Mario: “La elegida, la amada por Dios”. De origen hebreo.

Martín, Martina: “Consagrado o relativo al dios Marte”. De origen latino.

Paula, Pablo: “La menor, la pequeña”. De origen latino.

Santiago, Jacob, Jaime, Tiago: “Suplantador, el que cambia”. De origen hebreo, griego y latino.

Sofía: “Sabiduría, la que posee sabiduría”. De origen griego.

Desde luego siempre se puede optar por un nombre distinto del de las listas de tendencia, que sirva precisamente para romper la tendencia o generar una nueva. De todas formas, antes lo tenían más sencillo, echaban mano del santoral y todos tan contentos, bueno, todos menos a las pobres criaturas a las que les tocaba llamarse Agripina o Próculo.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, media: 2,00 de 5)
2 5 1
Loading ... Loading ...