Retos sociales y personales de la maternidad a partir de los cuarenta años

El considerable aumento de las llamadas ‘familias tardías’ ha supuesto que un grupo de investigadores de la Universidad valore los desafíos que le supone a nuestra sociedad actual y al Estado que las madres tengan hijos a partir de los cuarenta años.

Retos de la maternidad a partir de los cuarenta años

Hay quien dice que buscar un hijo después de haber cumplido los cuarenta años es una locura, por propia experiencia diré que no lo es, aunque es mi humilde opinión. Es cierto que tiene sus riesgos, evidentemente y que el cuerpo de la mujer no es el mismo a los cuarenta que a los 26, y es posible que sea más difícil concebir un hijo, pero lo cierto es que le tendencia de hoy en día es que la mujer espera mucho a ser madre. Algunos de los factores que determinan el momento elegido para tener hijos pueden ser los cambios socioculturales, la crisis económica o las necesidades que se plantean hoy en día las parejas, como por ejemplo querer tener un trabajo estable, dar prioridad a la vida laboral, tener que viajar antes de comenzar a tener hijos, tener una casa, un coche o haber vivido muchas experiencias antes de tener una familia.

Todos estos factores retrasan la edad de tener hijos, sin duda, además el momento de crisis actual están retrasando mucho la decisión de tener hijos e incluso me atrevería a decir, por propia experiencia, del número total de hijos por familia. Una de las ventajas de ser madre después de lo cuarenta es que la crianza de los hijos se hace desde otra perspectiva, con más experiencia de la vida, más madurez y más paciencia, algo que es muy beneficioso para la crianza de los bebés.

También diré que en ocasiones he escuchado opiniones sobre que las mujeres que buscan hijos a esta edad es para tener a alguien que las cuide cuando sean más mayores. Pienso que esto es muy arriesgado decirlo, porque cada mujer es diferente y cuando una mujer decide ser madre lo hace por sus propios motivos personales que hay que respetar. También diré que que si se tiene un hijo a los 44 años, por poner un ejemplo, cuando el hijo o la hija tengan 30, la mujer tendrá la edad de 74 años. A esta edad puede que sea un poco mayor para ayudar a los hijos en el cuidado de los nietos, más bien puede darse otro caso, que los hijos todavía no se hayan ido de casa.

Pero como el tema de la salud es muy personal y el espíritu hace mucho, no se puede generalizar diciendo que cuando los jóvenes tengan 30 años tendrán que cuidar obligatoriamente de los padres, porque se ha ganado mucho terreno en calidad de vida y las personas viven más años y en mejores condiciones de salud. Además, no todas las personas son iguales, conozco muchas mujeres que a los 74 años son perfectamente suficientes y no necesitan de cuidados especiales todavía.

De todas formas, pienso que este tema de la maternidad tardía preocupa a muchas mujeres, es decir, hay mujeres que se cuestionan que edad tendrán cuando sus hijos sean adolescentes. Pienso que si se tiene un hijo a los 44 años, cuando el niño sea adolescente la madre tendrá 56 años. Esta edad puede ser muy buena para la comunicación entre padres e hijos y tomar con más paciencia los problemas típicos de la adolescencia. No obstante, la diferencia de edad, para los expertos, si podría ser un problema, más que nada porque la tendencia es que cada vez mayor, es decir que generacionalmente cada vez hay más diferencia de edad.

Tal es así el problema que un grupo de investigadores se ha interesado por este tipo de maternidad tardía, que está muy en alza. Este grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Educación a Distáncia (UNED), dirigidos por el antropólogo Raúl Sánchez Molina se ha centrado en averiguar que retos le pueden surgir al Estado a causa de estas ¡famílias tardías’ y a que haya esa tendencia en alza a que las madres conciban hijos tan tarde. El estudio se titula: ‘Las familias tardías: estudio etnográfico de las conformaciones familiares en Madrid y sus implicaciones sociales‘.

Las conclusiones de este trabajo, sin entrar a explicar o enumerar todas las cifras y porcentajes que barajan en la edición escrita de ‘ABC, es que tanto la maternidad como la paternidad se ha retrasado en España por ‘condicionantes estructurales‘, esos que habíamos comentado al principio de nuestro artículo y que vienen dados por exigencias y obligaciones que plantea la sociedad y que en nada benefician a la natalidad:

Se ha exigido cumplir unas expectativas como pareja: tener trabajo fijo, coche, casa, viajar antes de tener un hijo, tener dinero para el niño… Cuando una pareja llega a eso ya alcanza los 40 o 42 años‘.

Es evidente que decidir tener un hijo exige de una profunda reflexión, porque un niño es para siempre, una vez que se es madre, nada vuelve a ser como antes. Por ello muchas mujeres que son perfectamente conscientes de esa decisión y prefieren esperar a tener una estabilidad antes de comenzar a tener hijos, deciden tenerlos aunque hayan pasado de los cuarenta años. Pienso que esto es perfectamente respetable y comprensible, ya que la decisión de tener un hijo debe ser respetada, pero también es cierto que esta tendencia en alza repercutirá directamente en nuestra sociedad y, como no, en el Estado. ¿Qué opináis vosotras? ¿A qué edad decidisteis ser madres? ¿Os planteáis tener un hijo más allá de los cuarenta?

Foto | salkiwi

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