Se acercan las vacaciones: escoge el mejor campamento para tus hijos

Llegan las vacaciones y conviene pensar en un plan para que los niños se diviertan, hagan nuevos amigos y compartan experiencias. Selecciona el más idóneo con estos consejos.

¿Cómo elegir el mejor campamento de verano?

Ante la proximidad de las vacaciones, es normal que muchos padres se estén preguntando qué hacer con los niños este verano. No todos pueden ausentarse de su trabajo para compartir lo suficiente con los chicos, pero tampoco pueden negarle la oportunidad de relacionarse con niños de diferentes edades, en ambientes diversos, para aprender a disfrutar, convivir y respetar.

La ventaja es que existen múltiples opciones en las que invertir el tiempo. Ya no solo se piensa en las excursiones o la práctica de algún deporte o idioma para ocupar los días de ocio. Hay mucho más y puede verse en las ofertas de los múltiples campamentos de verano. Unos se enfocan en el arte, otros en la música y muchos más en la cocina, pero para dar con la opción más apropiada, conviene evaluar diversos detalles.

Claves para elegir campamentos: la edad y los gustos

La edad y los gustos de los pequeños son fundamentales para decidir el campamento o las actividades que mejor se ajusten a ellos.

Atención a la edad de los niños

Lo primero que debe considerarse es la edad del niño, pues si bien hay actividades que pueden ser ejecutadas por pequeños de hasta tres años, también es cierto que para acampar o dormir fuera de casa se requiere mayor madurez, unos 9 o 10 años, y eso si las áreas de concurrencia están cerca de la zona de residencia.

Si el campamento implica salir de España para conocer o intercambiar culturas, deberá tener más de 13 años, pues es a esa edad cuando comienzan a mostrar autonomía y a comprender lo que sucede a su alrededor.

Sin embargo, no es prudente alejarse de ellos por más de 15 días, al menos de entrada. A medida que participen en experiencias similares, año tras año, podría pensarse en sitios lejanos y en viajes con mayor tiempo de duración.

En las comunidades españolas hay campamentos especializados en infinidad de temáticas, que ofrecen programas para todas las edades, en horarios y días flexibles para los padres. Solo hace falta indagar.

Atado a las preferencias de los más pequeños

Lo segundo a tener en cuenta son los gustos y afinidades del pequeño. El campamento es una recompensa y una vivencia gratificante. El niño no debe verlo ni sentirlo como un castigo, al participar en actividades que no encajan para nada con su forma de ser.

No tiene que pensarse en campamentos súper desarrollados o demasiado tecnológicos, si lo que ellos necesitan o desean es independencia y socialización. Tampoco deben elegirse campamentos que ofrezcan múltiples aventuras si el niño es tímido y no se relaciona fácilmente. Lo ideal sería un campo temático, musical, deportivo o tecnológico, en el que puedan trabajar en equipo y abrirse para compartir sus experiencias.

Los infantes más activos requieren mantenerse ocupados, tener más ejercicio y menos charla, así que lo conveniente para ellos, son los campamentos que necesitan mayor dinamismo o esfuerzo físico, como aquellos donde se practican deportes extremos.

Los más pequeños, por el contrario, deberían comenzar asistiendo a talleres o campamentos urbanos, que al final del día los devuelven a casa. Así, irán sumando saberes para su desenvolvimiento en solitario en un futuro.

Y si los padres creen que al cumplir 12 años el niño “debe” o está en edad de viajar para aprender idiomas, no es obligatorio. Según los especialistas, es importante que antes de eso participe en actividades lúdicas que le aportarán seguridad y confianza en sí mismo.

Propuestas seguras para los niños

Hay que irse por lo seguro. Las direcciones generales o los institutos de juventud de las diversas comunidades autónomas, pueden brindar información de las empresas o personas encargadas de la organización de estas actividades. Gente responsable y competente, con un historial confiable en estas tareas.

También se puede acceder a ellos a través de buscadores específicos, clasificados por grupos de edad, localización, temática, duración y precios, pero se debe prestar atención a las recomendaciones de otros participantes. En España, por ejemplo, hay empresas veteranas como Intercamp, Natu Aventura, EF, Aula Joven y Enfocamp, todas con páginas web que dan detalles de sus ofertas vacacionales.

Un punto importante es averiguar todo sobre el campamento, no solo su ubicación y el tiempo que los niños permanecerán en él. Es necesario conocer la infraestructura, la formación de los monitores (no confiaría sus hijos a cualquiera ¿o si?) y el tipo de atención médica. De igual modo, se debe consultar sobre la clase de comida que les será preparada, especialmente si sufren de alergias, celiaquía o rechazo a algún alimento. Por ello son buenas las reuniones previas, en las que además se ofrecen recomendaciones acerca del tipo de ropa, calzado y documentos que el niño deberá llevar al campamento.

Y si de precios se habla, dependerá del establecimiento, el tipo de campamento, la duración, las actividades y los servicios, entre otros factores.

Una buena idea es invitar al niño a formar parte de la decisión. Los padres deben hacer que se enamore de la propuesta y de los sitios que consideran pertinentes, tras las investigaciones previas. Eso si, dichas indagaciones deben efectuarse según las preferencias del pequeño. Si le gusta cantar, conviene buscar campamentos relacionados con ello y no con matemáticas o ciencias. Es vital recordar que para el menor este campamento puede ser el premio que el menor ha esperado durante todo el año de cole. Por ello, decidir en familia seguro que hará que todo funcione de maravilla.

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