Un antidepresivo combate los sofocos de la menopausia

Pese a su mala prensa, la menopausia solo provoca sofocos habituales y otras complicaciones relevantes en un 15% de las mujeres (según se desprende de los datos de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia). A pesar de esto, no es menos cierto los sofocos son algunos de los síntomas más desagradables que van ligados a este proceso. De hecho, la lista de remedios caseros para combatirlos es inacabable. Ante las mil hiervas supuestamente curativas, los expertos coinciden en que la gran mayoría de mujeres podría convivir mejor con la menopausia cuidando más de si mismas y cambiando algunos hábitos por otros más saludables. Pero ya sabemos que esto es difícil y que algunas confían más en las pastillas que en si mismas. En tal caso, ahora puede haber llegado la solución. Aunque yo sigo pensando que aprender a mimarse, practicar deporte y mantener una buena dieta mediterránea será más beneficioso y provocará menos efectos secundarios que cualquier otra opción. Pero vamos a los detalles.

faefadfae

¿Que los tratamientos hormonales provocan demasiados efectos secundarios y deben evitarse? No pasa nada, parece ser que los investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania (EEUU) han encontrado la solución: los antidepresivos. Un fármaco para combatir la depresión se acaba de proclamar como nuevo candidato para amortiguar los síntomas negativos de la menopausia. Se trata del escitalopram, un inhibidor de la recaptación de serotonina que se comercializa como Cipralex en España.

205 mujeres de distintas edades y etnias participaron en un estudio rigurosamente controlado desde distintos centros médicos de Estados Unidos y los resultados obtenidos parecen de lo más prometedor. ¿La lástima? Que estamos hablando de antidepresivos, fármacos que deben administrarse con mucha precaución ya que determinadas dosis pueden llegar a ser profundamente adictivas.

Lejos de los peligros, en todo caso, están las conclusiones de la doctora Ellen W. Freeman y su equipo, autores de la investigación: «Nuestros hallazgos demuestran que dosis de entre 10 y 20 miligramos de escitalopram proporcionan a mujeres sanas una opción, no hormonal y no homolagada, que es efectiva y fácil de tolerar para el control de los sofocos menopáusicos».

Al margen del hallazgo, de todas formas, no deberíamos perder de vista que a pesar del reducido porcentaje de mujeres que sufren los efectos secundarios de la menopausia (el ya citado 15%), son muchas más las que viven cuesta arriba esta etapa de su vida. La menopausia empieza con la retirada gradual de la menstruación alrededor de los 50 años ya que el envejecimiento de los ovarios provoca que dejen de producirse las hormonas estrógenos y progesterona. Lo que es importante, sin embargo, es que muchos de los síntomas que se atribuyen a este proceso son falsos o injustificados. La depresión, por ejemplo, es igual de frecuente en etapas anteriores a la menopáusica, así como en otras franjas de edad, de forma que su relación con la menopausia no tiene base fisiológica alguna.

La menopausia no debe concebirse como el alejamiento de la juventud, sino como una oportunidad para empezar una nueva etapa

De hecho, la falta de apoyo social ante duras cargas como son el hecho de cuidar de personas mayores o hijos adolescentes, la influencia de estereotipos socioculturales sobre el envejecimiento o el deterioro de las relaciones de pareja, provocan mucho más a menudo los síntomas psicológicos negativos que presentan las mujeres en esta etapa. De esta forma, son muchos factores los que intervienen en el estado de ánimo de una mujer de 50 años, y la menopausia no siempre es la causa de todo. Es mas, algunas de las disfunciones sexuales que padecen muchas parejas en este período de tiempo están más relacionadas con la falta de comunicación, la tristeza provocada porqué los hijos se van de casa y el estrés profesional, que con la menopausia.

No hay discusión en la necesidad de intentar encontrar un remedio eficaz (y no dañino) para combatir los síntomas negativos fisiológicos derivados de la menopausia. Pero al margen de ello, las mujeres deberían concebir este período de su vida como el momento para pasar de cuidar de los demás a cuidar de sí mismas, en un sentido positivo. Es cierto que con esto acaba la etapa biológica de la reproducción, pero en pleno siglo XXI ya no podemos relacionar la menopausia con la vejez teniendo presente que la esperanza de vida de una mujer se sitúa a los 84 años. Es una nueva etapa. Y así deberíamos tomárnosla.

Ilustración: Kamilamove en Flickr

Foto: Laser2k en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...