5 pasos para aliviar la ansiedad laboral

Si te sientes muy atareada en tu trabajo y la situación te empieza a perturbar el sueño, la alimentación y tu estado de ánimo, entonces prueba estos consejos para que no te dejes vencer por la ansiedad.

Claves para que no te arrastre la ansiedad laboral

Si es muy difícil que concilies el sueño o te despiertas recurrentemente durante la noche con pensamientos sobre las tareas de la oficina, si estás muy tensa y al despertar te duele mucho la mandíbula o si te invaden miedos que anteriormente no tenías, entonces puedes estar en presencia de ansiedad generada por tu trabajo.

Son motivos laborales los que causan en la mayoría de los casos la ansiedad en las personas, así que si además de estos síntomas presentas otros como desorden alimenticio o conductas compulsivas en el espacio laboral, fobia social o un perfeccionismo excesivo, es hora de que empieces a hacer algo. No tardes en buscar alternativas de tratamiento porque con los trastornos de ansiedad podrías ponerte más sensible con los compañeros de trabajo y perjudicar tus relaciones laborales. Además, esta situación está, a veces, acompañada de inseguridad e irritabilidad.

5 consejos para reducir la ansiedad laboral

Estas cinco claves pueden ayudarte a disminuir la ansiedad que te provoca el trabajo. Llévalas a cabo y verás como tu salud se mejora.

La respiración y organización

Cuando nos invaden los nervios uno de los métodos más efectivos para lograr estar más tranquilas es respirar profunda y pausadamente, asimismo, podemos hacer esto para calmar la ansiedad. Al sentirnos ansiosas nos agitamos y no inhalamos profundamente, así que tomar un momento para hacer la respiración adecuadamente bajará los niveles de angustia.

Por ello, es de gran importancia empezar a controlar la respiración propia e incluso, poner en práctica la llamada respiración diafragmática o abdominal sería un recurso bastante útil de emplear si padeces recurrentemente de ansiedad. Con este tipo de respiraciñon, el movimiento muscular se centra en la zona baja de los pulmones, de esta manera, se lleva un volumen de aire significativo a esta área que tiene mayor capacidad y se asegura una mejor ventilación y captación de oxígeno.

Unido a los ejercicios de respiración debes hacer una pausa para establecer prioridades con el objetivo de no desesperarte ni obsesionarte por cumplir todas las obligaciones a la vez. Hay que aterrizar en la realidad y por más disposición y ganas que tengamos de realizar nuestras tareas no hay que imponerse metas exorbitantes ni asumir proyectos para un cronograma imposible de desarrollar.

Diálogo

Una conversación oportuna con alguien de confianza es un paso que puede ser de mucha ayuda para aflojar un poco el nudo que tengas en la garganta. Si necesitas expresar tu problema acude a algún amigo o a ese compañero de trabajo en el que puedes confiar sin dudas.

Además, de poder desahogar un poco tus sentimientos esa persona podrá ofrecerte algunos consejos o un punto de vista distinto al tuyo, que puede empujarte a salir del obstáculo que tienes, porque en ocasiones sobredimensionamos algunas dificultades cuando en realidad tienen una solución a la vuelta de la esquina. El diálogo fraterno puede dar alternativas y respiros para vencer la ansiedad.

La música

Si la conversación la combinas con la música reforzarás tu energía. Las melodías musicales tienen un efecto relajante en si mismas, así que trata de escuchar algunas canciones que te trasladen a otra dimensión y te ayuden a desconectarte del ritmo y agitaciones laborales.

Así, evitarás traer pensamientos que te recuerden esas cosas que tanto te angustian y te provocan la ansiedad. Si en el trabajo tienes oportunidad, entonces colócate unos auriculares y trata de llevar los asuntos de la oficina a un paso que no altere tu estabilidad emocional.

Sonrisas y movimiento

Un paseo siempre sentará bien si quieres poner un “stop” a la rutina. Salir a mover los pies te despegará de ese sitio que altera tu estado de ánimo. Un momento para cambiar de ambiente, respirar y recargar energía puede resultar mejor que quedarnos encerrados en el trabajo, pero sin avanzar mucho.

Si das una pequeña caminata seguramente volverás con la cabeza fría, con más fuerza para hacer frente a las posibles presiones que surjan en el área de trabajo, así que unos minutos de paseo pueden ser bastante reconfortantes.

La sonrisa, el buen humor y el buen ánimo son aspectos que debes tratar de mantener. Aunque parezca trillada la premisa de “mantener una actitud positiva”, hay que apostar por rescatar los aspectos esenciales y enriquecedores de las experiencias y no quedarse estancado en ciertas decepciones o fracasos.

Es fundamental levantar el rostro y sonreír desde dentro, buscar las nuevas oportunidades siempre abrirá caminos y te activará para seguir progresando.

Desbloquéate

Si sientes que el problema te absorbe y los niveles de ansiedad te consumen, entonces trata de tomar distancia rápidamente para respirar y relajarte y una vez que hayas conseguido un poco de paz, replantéate las posibles soluciones. No te bloquees en la situación y no la dejes sin respuesta, retómala.

Ante un escenario laboral muy exigente no dudes en pedir apoyo. Si sientes que el proyecto de trabajo no lo puedes desarrollar sola busca ayuda, siempre hay posibilidades de encontrar la mano solidaria de algún compañero que no esté tan sobrecargado.

Realizando estos cinco sencillos pasos podrás enfrentarte con más calma y tranquilidad a diversas situaciones que te plantee tu trabajo.

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