Rechazo del amparo del TC a las empleadas que criticaron a sus jefes

Dos empleadas de Sevilla que trabajaban como ‘teleoperadoras’ han quedado fuera del amparo del Tribunal Constitucional ante su denuncia de ‘violación de su derecho al secreto de las comunicaciones’.

Chatear en horas de trabajo puede conllevar sanciones por parte de le empresa.

Hace dos días que salió la resolución del Tribunal Constitucional referente al ‘amparo‘ que habían solicitado dos empleadas de una empresa de Sevilla. Los hechos pasaron hace algunos años, más exactamente en el 2004. Por aquél entonces las empleadas instalaron un programa de mensajería en el disco duro del ordenador de la empresa, un ordenador al que no sólo accedían ellas y el cuál no tenía ni tan siquiera clave para acceder a él. El trabajo de las empleadas era el de ‘teleoperadoras‘. La empresa tenía expresamente prohibido instalar ningún programa que no fuera relacionado con el trabajo que se desempeñaba.

El caso es que estas dos ‘teleoperadoras’ utilizaron ese programa, llamado ‘Trillian‘, para chatear entre ellas en horas laborales y a través del cuál insultaron a los jefes, a los compañeros de trabajo e incluso a clientes. Esas conversaciones se quedaron grabadas en el disco duro del ordenador. Este ordenador era usado por más gente de la misma empresa, por lo que cuando otro compañero halló estas conversaciones alertó a los jefes que, a su vez, amonestaron a las empleadas. Así que ellas quisieron demandar a la empresa sevillana que las amonestó alegando ante el Tribunal Constitucional ‘violación de su derecho al secreto de las comunicaciones‘, pero el TC les ha rechazado el ‘amparo’ que solicitaban.

Según el TC no se vulnera el derecho a la privacidad si las conversaciones fueron grabadas en un disco duro de la empresa de acceso público y que por lo tanto, podían ser leídas por cualquier persona de le empresa. Por ello según el TC: ‘La posibilidad de uso común del ordenador por todos los empleados permite considerar que la información archivada en el disco duro era accesible a todos los trabajadores, sin necesidad de clave de acceso alguna‘, por lo tanto es ‘incompatible con usos personales‘.

Es más, según el Tribunal Constitucional la comunicación de estas dos empleadas (chatear entre ellas) queda ‘fuera de la protección constitucional‘ porque se tratan de ‘formas de envío que se configuran legalmente como comunicaciones abiertas‘, es decir, sin ninguna privacidad. Por lo tanto estas empleadas se han quedado sin el amparo del TC. No obstante hay un magistrado que opina que, con esta sentencia, no se tienen en cuenta ‘los nuevos derechos vinculados al desarrollo de las tecnologías’ . ¿Crees que la empresa debería haber despedido a las empleadas después de leer las conversaciones? ¿Es justo que ellas denuncien a la empresa si, al fin y al cabo, solo las amonestó?

Vía | 20minutos.es

Imagen | plantronicsgermany

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