Mesoterapia facial: una pequeña guía para conocerla

La mesoterapia facial permite conseguir hidratación, nutrición o combatir las arrugas añadiendo a la piel compuestos químicos. Su simple proceso y sus apenas contraindicaciones la han convertido en un pro en la medicina estética.

mesoterapia

Seguramente hayas oído hablar bastante de la mesoterapia, pero es bastante probable que pese a lo famosa que es esta técnica estética, no tengas muy claro de qué se trata. En este caso, queremos explicarte a fondo el tema para que puedas considerar si es realmente la operación que estabas buscando. A continuación te proponemos una completa guía sobre la mesoterapia facial en la que descubrirás en qué consiste, cómo se aplica, sus efectos secundarios, los pros y contras, la terapia que debes seguir una vez administrada, y un montón de cosas más. La idea es que no te quedes con ninguna duda y puedas resolver todas las cuestiones que aún tenías en mente.

En realidad, la mesoterapia se ha vuelto una tendencia en la medicina estética por la fácil aplicación que tiene y por qué además no requiere de grandes inversiones, ni tampoco de complejas operaciones. Aún así, cabría decir que la mesoterapia puede ser mucho más que una simple técnica estética para prevenir el envejecimiento y tratarlo ya que con esta operación se pueden resolver otras dolencias que nada tienen que ver con el aspecto físico. Con esa mención para que sepas que también se puede hacer referencia a ellas cuando se menciona al término nos vamos a descubrir todo lo que hay detrás de ella.

¿Qué es la mesoterapia?

La mesoterapia es una técnica que permite hacer inyecciones de sustancias químicas directamente en la piel. Eso significa que se colocará el compuesto justamente en el lugar en el que se necesita, sin necesidad de hacer complejas operaciones que incluyen postoperatorios realmente complejos. Podríamos decir que es una terapia realmente sencilla, aunque ello no implica que al tratarse de la mesoterapia facial o corporal con fines estéticos no deba ser administrada por un profesional. Se trata de introducir sustancias que no nos son propias dentro de nuestro organismo y, por lo tanto, debemos estar plenamente seguros de que tanto la técnica, como el producto en sí mismo, cumplen con los requisitos mínimos para no causarnos ningún problema.

Ventajas de la mesoterapia facial

La mesoterapia facial tiene muchas ventajas al compararse con otro tipo de cirugías más invasivas. En realidad, siendo el rostro algo que está siempre expuesto, la mesoterapia impide que podamos hacer vida normal durante los siguientes días a su aplicación. De este modo, prácticamente después de la sesión vamos a poder regresar a nuestro día a día. El uso de la mesoterapia facial puede llevarse a cabo para administrar distintos tratamientos con diferentes resultados. Habitualmente se persiguen los objetivos de hidratación de la piel, tensar determinadas zonas del rostro, eliminar el trofismo e incluso elementos que tienen propiedades muy parecidas a las que implica la toxina botulínica.

Desventajas de la mesoterapia facial

Generalmente, la mesoterapia facial es una de esas técnicas de medicina estética que no implica grandes riesgos para el paciente ya que no requiere de anestesia, ni tampoco de otras preoperaciones complejas. Sin embargo, sí que debes conocer, sobre todo si estás convencida de someterte a la operación algunos de los riesgos que puede suponer para ti. El primero de ellos es que tras la aplicación puedes notar molestias en la zona. De forma general no son algo realmente destacable ya que se trata de pequeños pinchazos que no generan un gran dolor y que pueden simplemente molestar un poco durante las primeras horas. Si llegasen a ser algo más que esto, debes consultar de forma inmediata al especialista.

Sin embargo, un efecto secundario bastante frecuente en la aplicación de la mesoterapia facial, sobre todo cuando se hacen varias sesiones, es la reacción de la piel o la aparición de alergias relativas al compuesto que se inyecta en ésta. En ese sentido, será el especialista el que evalúe el caso, aunque probablemente tengas que suspender el tratamiento. Eso sí, no debes asustarte por esto ya que si se hacen los análisis específicos y un seguimiento adecuado no tiene graves consecuencias. Además, es muy raro que se de en una primera aplicación de la técnica de mesoterapia facial.

Algunas sustancias habituales en la mesoterapia facial

mesoterapia facial

Aunque todo dependerá de la razón que te haya llevado a elegir una operación de mesoterapia facial, lo cierto es que hay algunos componentes que resultan realmente habituales cuando hablamos de esta práctica. A continuación te mostramos algunos de los que aparecen más veces mencionados cuando nos referimos a la técnica estética de la mesoterapia.

Ácido hialurónico: probablemente te suene por el hecho de que aparece en muchas cremas y cosméticos. Se trata de un polímero que se puede encontrar de forma natural y que está presente en los tejidos de nuestra piel. Entre sus propiedades más destacadas se encuentra la de retener el agua lo que le convierte en una sustancia perfecta para conseguir la máxima hidratación. Al mismo tiempo, también puede ser un componente de rellenos en pequeñas imperfecciones de la piel y en los labios.

Partículas de ADN: las partículas del propio ADN también son susceptibles de poder ser inyectadas vía mesoterapia facial. Generalmente su uso se emplea para mejorar la tensión de la piel y el aspecto general de ésta.

Metilsilanetriol: aunque su composición es completamente distinta a la que presenta el ácido hialurónico, en realidad los efectos que se obtienen con este elemento son similares. Destaca por su capacidad de retener el agua en la piel y es capaz de aumentar el grosor en determinadas zonas.

Dietilaminoetanol: se trata de una molécula bastante conocida para los tratamientos que pretenden borrar signos del envejecimiento y que también reparan y previenen los daños causados por la edad. Entre sus propiedades se encuentra la de ser un antioxidante natural, así como un estabilizados del cutis. Protege igualmente de los daños que ha causado el sol. En el corto plazo actúa como un reafirmante y tensor en el rostro.

Argirilina: puede que también te suene como un compuesto bastante frecuente en las cremas que tienen la consideración de antiarrugas. En realidad, el uso de este elemento permite de algún modo atenuar las arrugas causadas por la expresión. Su efecto es inmediato, aunque no consigue los mismos resultados que otros productos más agresivos, tiene menos efectos secundarios y causa menos reacciones alérgicas.

Aunque la mesoterapia facial pueda parecer algo muy poco complejo, seleccionar los elementos adecuados y controlar la técnica para que cada zona quede como se espera el propio paciente es algo que solo pueden hacer los verdaderos profesionales. Por esa razón deberías considerar, en caso de que te decidas a llevar a cabo esta operación, contactar con una clínica o centro en el que sean especialistas. Además, podrán hacer un asesoramiento inicial y un seguimiento de tu caso.

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