«Acné» de Federico Veiroj

Acné es la historia de Rafa. Un niño que antes de dar su primer beso ha perdido su virginidad. La trama se hilará a partir de la búsqueda de «ese primer beso» romántico y por el cual no podrá pagar con dinero. Opera Prima de Federico Veiroj, es, al igual que «Whisky», «25 Watts» y «La Perrera» una película uruguaya de Control Z Films.

Esta es una película del año 2008, proveniente de Uruguay. Dirigida y guionada por Federico Veiroj (siendo esta, su ópera prima en largometraje) es protagonizada por un pequeño Rafa Bregman (Alejandro Tocar) que estará acompañado entre otros por actores de esas latitudes como la protagonista de «La Espera«: Verónica Perrotta.

Rafa mirándose los granos en el espejo

La película trata sobre la adolescencia (o pre adolescencia en términos… ¿posmodernos?) de Rafa Bregman (y no, el apellido no tiene nada que ver ni es ninguna referencia al cineasta y genio sueco). Él es un chico que vive en una casa de clase media alta judía. Va al colegio, tiene amigos, mira tele, estudia piano (aunque su profesora le dice en algún momento que sus compañeros/amigos van más adelantados).
En fin, que es un chico más o menos común en una familia más o menos común y más o menos disfuncional (como todas ¿no?). La película se centrará en su despertar a la sexualidad, y me estoy refiriendo a esta en términos amplios, pues si lo hiciera en términos «no amplios» y dijera simplemente «al sexo» les estaría adelantando ya lo que pasa en los diez o quince primeros minutos del film.
Oh no! Lo hice.


Bueno, en fin. Este es un chico con dos hermanos. Uno mayor (con una apariencia de tonto grandilocuente que lo hace insoportable como personaje) y una algo menor (que está, dentro de todo bastante bien). Y es que este niño interpretado por Tocar no sólo va a tocar sino que, estimulado y «apurado» por su hermano perderá con la empleada que en su casa trabaja (Verónica Perrotta) la virginidad.

Lo peor de esto es que… Sé de casos reales sobre este mismo ejemplo (aunque en diferentes circunstancias…). Pero en fin; su hermano no hará de «gigoló por accidente» sino de «proxeneta por causalidad» para que esté con esa mujer que ha protagonizado una bastante desconocida película uruguaya llamada «La Espera». Además de haber actuado en teatro y en un cortometraje que hace poco he visto llamado «Otro Árbol de Navidad».

En fin. El chico, que tiene una cara llena de granos (no es nada casual el nombre del film) tiene además una cara de inocente/ingenuo que hará que a uno «le de cosa» verlo en esa escena. Escena que por otro lado, se lleva adelante «como si nada» y consiste (si no he contado mal, y si la memoria no me falla) simplemente de tres planos.

Una escena que de por sí es fuertísima y debería marcar como tal. Más allá de que no tiene nada de pornográfico (bueno, exceptuando un pezón visto casi de atrás… Pero ¡Qué más da!). Eso: Logra ser realmente brutal sin tener realmente nada de especial, sin tener morbo o tratar de excitar/cachondear al espectador (golpe bajo muchas veces, que como tal o no, ya hemos visto otras tantas).

El desencadenante del «nudo» de la trama (y se me ocurre que el de la garganta de alguna persona viejecilla o «costumbrista») será el que se dará a partir de que el niño/preadolescente/adolescente/»cara de maíz» (por los granos) le pida a la chica que le de un beso (en la boca). A lo cual, por supuesto, ella se negará.

Foto Familiar

A partir de allí tendremos a este niño que será festejado por sus compañeros de colegio por «haberlo hecho». Es como si se hubiese dado un sello. Y, en realidad, la película lo plantea bastante así, puesto que no es este el único «rito de iniciación» que veremos en la película. Eso sí: Sin lugar a dudas será el más universal.

Posteriormente a la «unonosabesitraumaticaexperiencia» el niño en cuestión, entre otros hábitos que le veremos hacer y entre costumbres que irá adquiriendo empezará a… (perdonen mi poca corrección; pero creo que entenderán que la cuestión me permite y da lugar para ser claro, específico y directo)… a ir de putas.

Así como algunos jóvenes empiezan a «masturbarse» a la misma edad con los videojuegos nuestro protagonista se ve en la situación por la cual no parece tener que andar «sublimando» por ahí.

Pero O ho! Eso sí: Una y otra vez le volverá a pasar lo mismo: no recibirá su primer beso. Y este, junto a la búsqueda de algo de cariño y comprensión (al menos, aparentemente) será el hilo conductor (no poco interesante) en el cual lo acompañaremos en sus vaivenes.
Vaivenes que implican los primeros cigarrillos; los amigos (y la despedida de uno que se va del país a Israel); y, por supuesto: El Amor! (escolar).

Una niña rubia pasará a ser la musa inspiradora de este pequeño púber que no sólo no sabe que hacer con su pus, sino con sus hormonas.

Y mientras hace tratamientos complicados (y algo humillantes) contra los granos, presenciará de forma distante el divorcio de sus padres, ciertos datos sobre la situación de la Comunidad Judía, jugará a la Quiniela (juego de apuestas donde se elije un número y el favorecido ve multiplicada la confianza y el dinero que depositó en el mismo…), como su padre y sus amigos: al póquer, etc.

Rafa con un amigo

La película tiene la particularidad de parecer un análisis fenomenológico de lo que al niño le pasa. Puesto que nunca «estamos dentro de él», ni en sus pensamientos, ni en sus puntos de vista, ni en sus comentarios. Pareciera que nunca lo llegamos a comprender de manera total.

Alejandro Tocar tiene un papel duro que, si bien no sobrelleva con excelencia, digamos que lleva bien. Hay momentos en que uno duda de sí su cara no tiene más reacción por la interpretación del niño o simplemente por una cuestión de elección del director. ¿Podrían haber influencias de Bresson aquí?

Tendremos un elenco diverso en donde «la empleada» y los otros muchachos estarán bastante bien, aunque realmente hay algún adulto que no convence en su actuación (y aquí ya no tiene nada que ver Bresson).Los primeros cigarrillos

Esta es la Opera Prima de Federico Veiroj. Este fue continuista en películas como «25 Watts» y «Whisky« (archipremiadas en festivales) del dúo formado por Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll.

A su vez, Veiroj hizo un personaje en «25 Watts» llamado «Gerardito». Yo muchas veces hablo de «esos personajes» que (si bien, en general, no son protagonistas) son los personajes inolvidables de una película. Tal es el caso de Jean Renno en «Azul Profundo«; o de Rodrigo de la Serna en «Diarios de Motocicleta» (que son los que en este momento me vienen a la memoria). «Gerardito» comparte esta característica.

En fin, «Gerardito» era el amigo algo tonto y epiléptico que terminaba con convulsiones después de probar marihuana en «25 Watts».

A su vez, parece ser que Veiroj dirigió anteriormente un cortometraje llamado «Bregman, el siguiente» que precedería (y funcionaría, tal vez, como epílogo) a esta película. Con el mismo «universo narrativo» Veiroj habría situado al mismo personaje (personalizado por alguien distinto a Tocar) unos tres meses antes de la acción que en la película se da.

Seguramente sería muy interesante ver el film habiendo visto el cortometraje con antelación.

Veiroj

La producción es de la Productora Control Z Films («25 Watts», «Whisky», «La Perrera«) que, gracias a estos trabajos ha logrado fama e innumerables premios en distintos festivales internacionales. Hay quien dice que «tiene el sello» de esta productora (en términos de Lenguaje Cinematográfico), el cual, hace acordar también a «El Custodio» de Rodrigo Moreno.

Un cine que parece estar en desarrollo y seguro dará nuevas sorpresas. Por lo pronto, esta aparece como una obra interesante de ver.

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