Apocalypto, De Mel Gibson

La cultura Maya ha sido y es una de las civilizaciones más fascinantes e intrigantes de la historia de la humanidad. Su ascenso, decadencia y extinción es uno de los hechos históricos más importantes del hombre, y una de las lecciones más importantes para aprender en nuestros días. Con ese fondo para el film, Mel Gibson escribió, produjo y dirigió en 2.006 su mejor film hasta ahora, Apocalypto.

La cultura Maya ha sido y es una de las civilizaciones más fascinantes e intrigantes de la historia de la humanidad. Su ascenso, decadencia y extinción es uno de los hechos históricos más importantes del hombre, y una de las lecciones más importantes para aprender en nuestros días. Con ese fondo para el film, Mel Gibson escribió, produjo y dirigió en 2.006 su mejor film hasta ahora, Apocalypto.

El director del film mencionó en alguna entrevista que para él era sorprendente cómo los seres humanos se creen tan civilizados y evolucionados frente a sus antepasados, pero a la vez siguen cometiendo los mismos errores de antes. En Apocalypto, se nos da una muestra de lo que pudo haber sido el comportamiento de la civilización Maya, una de las más grandes y avanzadas, momentos antes de desaparecer.

Cinematográficamente hablando, Apocalypto es un film muy profundo, con una historia de aventuras muy sencilla que permite adentrarnos más en el universo creado por Gibson, además de que hace que el mensaje de la misma llegue con mucha más fuerza. La película es una perfecta representación del mundo social y político que hoy en día tenemos, con todos los males que lo corrompen y los problemas que lo amenazan a futuro.

La historia se centra en una tranquila tribu indígena, que es conquistada por un grupo de soldados Mayas, quienes necesitan mujeres para vender y hombres para sacrificar a su dios. Uno de los miembros de esta pequeña tribu, Garra de Jaguar (Rudy Youngblood), logra darse cuenta de manera tempranera del ataque a su comunidad, por lo que esconde a su esposa e hija. Los soldados mayas logran dominar a toda la tribu muy fácilmente, y se llevan a todos hacia su imperio.

Al momento de llegar a la ciudad maya, Gibson tiene el acierto de mostrar con mucha delicadeza y talento la clase de sociedad en lo que al parecer se habían convertido los mayas. Un mundo en el que la superpoblación, la avaricia, la corrupción y el daño ambiental habían calado tan profundamente, que sólo se necesitaría un poco de tiempo para que se extinguiera irremediablemente.



A la entrada del mundo maya, lo que Gibson logra es dejarnos ver una comunidad en la que la avaricia, la indiferencia, el poder político y la ignorancia son los principales valores entre ellos. No obstante, me parece que la crítica más profunda del director va dirigida hacia el despilfarro con el que estos hombres se acostumbraron a vivir. El desperdicio de comida, la destrucción del medio ambiente que los rodea, el desprecio por los más necesitados y la eterna, incomprensible y hasta inmensa estupidez de creer que el hombre se puede comunicar con dios, son las características que más nos llegan como espectadores en esta parte de la película.

En esta parte, cuando se desarrolla el segundo acto de la misma, es fácil ver que Gibson tiene la intención de dejar en claro que de la misma forma que nos comportamos ahora, se comportaron los mayas antes de su total desaparición. Haciendo referencia a otra película, Gibson logra demostrar en pantalla lo que el agente Smith de “The Matrix” le comentaba en algún momento a Neo, sobre que el ser humano no es un mamífero, sino que por el contrario es un virus: un ser que consume todos los recursos que sustentan su vida, hasta agotarlos y extinguirse. Al parecer, así fueron los mayas y creo que es claro para todos que así somos nosotros.

En uno de los momentos más interesantes y dicientes del film, Garra Jaguar va a ser crucificado en honor al dios Sol, no obstante en ese preciso momento se presenta un eclipse. El pueblo se siente sumamente extrañado y desubicado. No obstante, los líderes que saben que eso es un fenómeno natural, engañan al pueblo haciéndoles creer que dios les envía un mensaje de que está satisfecho y que por eso se oscureció. Para tranquilizar a las masas, el líder religioso le pide a dios que les de de nuevo la luz sí es que ya no quiere más sacrificios, lo que evidentemente sucede, despertando un gozo inmenso en la plebe que vocifera por los muertos.

Después de este momento, la película se convierte en una de aventuras, dado que Garra Jaguar logra escaparse de los soldados mayas, quienes salen a buscarlo por toda la selva. Con todo este fondo, y ubicándose en un momento histórico tan especifico, Gibson logró darle un interesante giro a las películas de persecución que hemos visto en los últimos años.

De manera casi irónica, lo que Gibson logró fue darle a este tipo de cine una renovación, al lograr humanizar hasta los niveles más básicos el afán de supervivencia. Según el mismo director, lo que había pasado en el cine en los últimos años era que las persecuciones en las películas se habían convertido en un desfile de efectos especiales cada vez más exagerados, dejando totalmente de lado la personificación del miedo y el desespero por medio de los actores.

En ese sentido, la película se convierte en una clásica aventura por la supervivencia, en donde un grupo de hombres en la selva persigue a otro con el único fin de matarlo. Uno de los más inteligentes aciertos del director, fue el haber hecho esta película en la época pre-colombina, dado que eso le permitió mostrar seres humanos mucho mejor físicamente que lo que somos en la actualidad.

La resistencia a los golpes, la capacidad física, la fuerza  y agilidad de cada uno de ellos nunca se siente exagerada o ridícula, sino que por el contrario se siente muy real. No obstante, de manera natural los espectadores tendemos a observar los acontecimiento de la pantalla desde nuestros propia percepción, y por eso sufrimos los golpes y  hazañas de ellos de manera tan cercana a nosotros.

Dos elementos técnicos ayudaron mucho en ese sentido. Uno de los aciertos más impresionantes del director fue el filmar la película en selvas latinoamericanas, con actores desconocidos y en medio de un cuidadoso diseño de producción, que logra trasladarnos a un mundo antes de la llegada de Colon. Sumado a esto, es de resaltar la inmensa y muy especial banda de sonido del film, que es sencillamente espectacular y muy detallada. Pareciera como si cada hoja que se moviera sonara. Como complemento de esto, es decir que James Horner compuso una música para la película que tan sólo cuenta con exóticos instrumentos musicales y voces, lo que ayuda mucho a la atmosfera que se quería lograr.

Mención aparte merece el hecho de que el film se haya filmado en tecnología de alta definición, usando la cámara Genesis de Panavisión, la que impacto al mundo en el estreno de Superman Returns, por su inmensa calidad.

No obstante lo anterior, lo importante es que este film funciona como un conjunto de elementos unidos que logran hacernos vivir casi en carne propia la experiencia que en la pantalla se muestra. Tanto el maquillaje como el vestuario y el idioma usado por los actores, a lo que sí además le sumamos todo lo dicho anteriormente, logran hacernos creer que estamos viendo indígenas precolombinos en una persecución por la inmensidad de la selva latinoamericana, en lo que termina siendo la mejor película de Mel Gibson hasta el momento como director.

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