Appaloosa. Ser mujer en el Oeste

Appaloosa, foto

Lo han vueto a hacer. Muy recomendable la enesima revisión del western que hace Ed Harris en Appaloosa. Aun me sorprende como Hollywood es capaz de volver con éxito a un género tan usado y tantas veces dado por muerto. Debe de ser el caracter mitológico y fundacional que tiene el Western para los estadounidenses lo que hace que vuelvan una y otra vez a él para dar un nuevo giro sobre sus leyendas.

La película destaca especialmente por sus interpretaciones, atención especial a Ed Harris, y por el perfil de sus protagonistas. Especialmente original es el retrato de la mujer en el oeste que se hace. Hasta ahora habiamos visto sobretodo mujeres dulces, desvalidas y algunas aguerridas féminas dispuestas a desenfundar ante los cuatreros. El personaje de Renée Zellweger no es lo uno ni lo otro. Es una figura más compleja y propablemente más realista sobre cual debia de ser la circusntancia de una mujer en aquellas tierras. Sobre todo a partir de cierta edad.

Pero no solo el viejo Oeste debia de ser duro con las mujeres solteras que superaban cierta edad. El actual también lo es.  Siempre ha existido un velado machismo en Hollywood que priva de roles relevantes a las actrices cuando su belleza se va marchitando, deribando en una plaga de botox y bisturíes con el objetivo de prolongar carreras. Renee Zellweger, a punto de cumplir los 40, se encuentra en el filo de la navaja. En Appaloosa encuentra un personaje escrito a la medida de sus circusntancias, también condicionado por su sexo y por su incipiente marchitar. Y hace con él un trabajo bastante bueno.

Este es un western clásico en su trama principal de pistoleros a sueldo y caciques malvados. Su originalidad reside en el tratamiento de los personajes y sus relaciones. Ahí el dibujo se vuelve más complejo e interesante, menos mitificador y más acorde a la mirada escéptica de nuestros días. Una mirada que comparte el personaje de Viggo Mortensen, como una especie de intruso que hubiera viajado en el tiempo.

Un duro lugar debía de ser el viejo Oeste. Para los hombres y sobretodo para las mujeres. Probablemente más duro de lo que ninguna película ha reflejado nunca. Hasta ahora.  Porque el western siempre vuelve.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...