Batman, The Dark Knight

Batman continúa con su violenta pero eficiente lucha contra el crimen en Ciudad Gótica, los mafiosos en su desesperación contratan a un siniestro y sicótico payaso para que se encargue del hombre murciélago y siembre el caos y el terror en la ciudad. Comienza aquí la relación entre héroe y villano más famosa del mundo…

Este tan esperado regreso de El Señor o Caballero de la Noche (también conocido como el Caballero Oscuro o el Caballero Nocturno, entre otros alias)… Batman, en definitiva, no ha hecho más que precipitar también mi regreso a los comentarios cinematográficos que bastante olvidados tenía. Creo que no está de más decirles que esta película era la que yo más había estado esperando en estos últimos tres largos años. Estaba totalmente intrigado en como haría Nolan para superarse a si mismo y continuar con aquello que inició con éxito en el año 2005 con Batman Begins. El resultado: superlativamente abrumador…

Luego de verla, llego a la conclusión de que esta nueva historia comienza exactamente donde había terminado la anterior, es decir, temporalmente no muy adelante en el futuro de esta podrida y corroída Ciudad Gótica. Es como si aquella primera entrega hubiese sido el tranquilo preludio de esta caótica y enloquecida obra magistral, como si >Batman Begins (2005) nos hubiera venido preparando el terreno antes de abrir esta Caja de Pandora, dejándonos la impresión de que todo lo que hemos visto hasta ahora ha sido parte de un único producto que se fue desarrollando in crescendo, como si se hubiese filmado todo junto de una sola vez (tal como lo hizo Quentin Tarantino con Kill Bill -2003- o Peter Jackson con El Señor de los Anillos -The Lord of the Ring, 2001-).

Christopher Nolan consigue de esta manera, hacer renacer exitosamente de las cenizas al “justiciero enmascarado” más famoso del mundo luego del estrepitoso derrumbe de la franquicia de la mano del psicodélico director Joel Schumacher, y lo hace apegándose a las novelas gráficas y a los comics que lo inmortalizaron desde un principio. A diferencia de la estética pop propuesta por la vieja serie de televisión de los años `60 (aquella con el panzón Adam West ¿recuerdan?), la cual fue retomada luego por Schumacher a fines de los `90, Nolan propone una estética oscura, densa, y con sus personajes siempre al límite de la cordura, y si bien Tim Burton ya había desarrollado esa profunda oscuridad, la misma solo se aplicaba a la fotografía de sus cuadros, al entorno y en menor medida a sus personajes. En este aspecto, este nuevo escritor y director toma lo mejor de Burton, y le da una vuelta de tuerca a la composición psicológica de los personajes, convirtiendo una película que se supone de acción, en prácticamente un complejo drama con una elevada dosis de suspenso y tensión.


El secreto de esta superación a sí mismo de la que les hablaba al principio de esta crónica, está entonces en el golpe de efecto. Si bien en aquella primera entrega –que podríamos llamar el Génesis– pudimos ver a un Batman más violento que nunca, oscuro, y con serios problemas psicológicos, en esta segunda parte –que bien podríamos denominar el Apocalipsis-, el director nos saca de foco con una escalada de violencia, locura y caos fuera de lo común para una película de súper héroes. Para esto recurre a un excelente guión, el cual es aún mejor interpretado por el magnífico y desaparecido Heath Ledger, quien interpreta a un Jocker (Guasón) totalmente sicótico, demente, impredecible, anárquico y violento, más acorde a las historias gráficas que le dieron vida, que a las posteriores recreaciones en celuloide (ya se para TV o cine)… Cuando la crítica y el periodismo hablaban sobre un posible Oscar póstumo para el actor, yo sospechaba que lo hacían desde la condescendencia y lo comercial. Ahora me doy cuenta de lo equivocado que estaba y estoy realmente convencido, de que no dárselo sería un robo. No creo que otro actor pueda, al menos este año, igualar semejante interpretación, que llega a dejar pequeña inclusive a la de Jack Nicholson (al menos para mi, aunque sé que muchos no coincidirán con mi opinión).

Es muy probable que Batman, The Dark Knight (2008) no hubiese sido lo mismo sin la imponderable actuación de Ledger, es posible que no hubiera tenido ese efecto, esa fuerza, ese éxito. Pero esto también le otorga méritos al escritor-director, quien si bien creo que falla un poco hacia el final del filme al no poder redondear el dramatismo propuesto durante las dos horas primeras horas, logra crear un espacio propicio para la creación y para la interpretación, jugando con los encuadres, la fotografía y el sonido en aquellas escenas en las que participa El Guasón, generando un ambiente de tensión que logra en varias oportunidades ponerle a uno los pelos de punta. Méritos además por haber tenido el valor de presentar un guión cuasi enfermo ante los grandes estudios, quienes siempre prefieren o priorizan lo comercial antes que lo artístico.

En esta creación de un mundo socialmente enfermo, en donde todo es desesperanza, violencia, corrupción y maldad, y en donde la única esperanza de justicia está representada por el recto y honesto pero vulnerable fiscal Harvey Dent (interpretado magistralmente por Aaron Eckhart y quien luego se convertirá en Dos Caras), no resulta extraño que nuestro héroe sea un justiciero frío, casi apático, al límite de la intolerancia y que está confundido porque sus métodos tal vez hayan contribuido a que este escenario se presente de esta forma (ese viejo concepto de que la violencia acarrea más violencia). Todo esto sumado al caos y al terror generado por un payaso loco quien demuestra que su única regla es sencillamente no tenerlas en lo absoluto y que siembra el mal solo por diversión sin perseguir objetivos económicos, ni políticos, ni de credos religiosos… o sea que solo hace lo que hace por el mismo placer de ver arder todo a su paso… obtenemos entonces un cóctel de violencia y caos sin igual, con situaciones de extrema tensión y vértigo, sobre todo en aquellas ocasiones en donde el archinémesis de nuestro héroe encapotado hace su aparición… En una de las extraordinarias escenas de la película el Guasón conversa con Batman y basicamente le dice: «Has cambiado las cosas, para siempre, y no hay vuelta atrás… verás para ellos, eres solo un fenómeno… como yo…».

De esta forma, una vez más logra la Warner con DC Comics ponerse por encima de los tanques propuestos por Marvel en esta temporada. Lejos, una de las dos mejores películas de superhéroes que jamás haya visto hasta ahora -por que no quiero dejar de lado a El Protegido (Unbreakable, 2000) de M. Night Shyamalan-. Creo que tranquilamente la podría haber calificado con un 10 si no hubiera sido porque no me gustó el mensaje de justificación a las políticas imperialistas de avasallar los derechos civiles en pos de la “protección contra el terrorismo”. Pero la verdad es que este motivo no alcanza para desestimar el trabajo realizado tanto por el director como por los actores y los técnicos, por lo que le bajo solo un puntito y le doy en 9 de 10… En fin solo espero sus comentarios sobre la actuación del joven Heath Ledger, por cierto que va a dar que hablar…

Enlaces Adicionales:

Guía del comic

Comiquero

¿Puede Batman existir realmente?

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