Crítica: Amor y otras drogas

Título:Amor y otras drogas
Título original: Love and other drugs
Director: Edward Zwick
Género: drama
Duración:  112 minutos
Fecha de estreno:14 de enero de 2010
Intérpretes: Anne Hathaway, Jake Gyllenhaal, Oliver Platt, Hank Azaria, Gabriel Match
Amor y otras drogas. Tráiler
¿Debo ir a verla? ★★☆☆☆ Amor con enfermita guapa sin pizca de gracia y poquita droga

Una de las cosas que más pueden molestar a un cliente cuando compra algo es que le engañen. Por eso he aquí una advertencia importante: Amor y otras drogas no es una comedia, aunque el trailer la venda como una más de la serie de ‘desternillantes’ historias románticas al uso.

Para lo bueno y para lo malo, está cinta no sigue la línea de películas como ‘La cruda realidad’ o ‘Killers’. los personajes y la historia tratan de resultar verosímiles o, al menos, mucho más creíbles, aun sirviéndose de los mismos nefastos tópicos lacrimógenos. Las escenas están más naturalizadas y los actores son más atractivos.

Los peros comienzan en cuanto se desaprovecha la premisa cómica en pos de un drama previsible: quizás haya un par de chistes obvios, pero el tema es absolutamente dramático. El resultado no mezcla bien y va dejando un sabor agrio en el estómago que no consigue compensarse al final.

Los temas del film son muy actuales y en otras películas han dado lugar a interesantes desarrollos. La película de Zwick, sin embargo, escoge no hacer crítica y sí mantener la necesaria burla. La corrupción e hipocresía de los sistemas sanitario y farmacéutico, la falta de respeto a los pacientes y la tragedia de enfermedades como el Parkinson se quedan en meras pinceladas de lágrima fácil para adornar las aventuras de un galán gañán y una joven enferma. Entre una cosa y otra, el nacimiento y éxito de la Viagra parece ser uno de los puntos más curiosos de la historia y genera gags más rentables y viables, pero se hilvanan tan mal entre las escenas dramáticas que pierden mucho fuelle.

Todos estos problemas sangrantes e ironías que subyacen en la historia hubieran sido convertidas en dinamita por cualquier digno monologuista de stand up.

Quizá un guionista/director experimentado del género romántico hubiera convertido Amor y otras drogas en un producto dramático similar al de ‘Elegir un amor’ con Julia Roberts, pero da la impresión de que Zwick ha querido enfatizar los rasgos de comedia. Calidad aparte, la película que dirigió Joel Schumacher conseguía lo que a éste le falta, es decir,  personajes que lograban la simpatía del público y con un pelín de magia. Algo de lo que suelen adolecer los proyectos de Zwick, como su exitoso folletín ‘Leyendas de Pasión’. ¿Hay que aceptar que el romanticismo actual se reduce a ejemplos como ‘Crepúsculo’ o ‘Cartas a Julieta’? ¿Un buen polvo elimina la humanidad a quien lo ejecuta?

Lo que está claro es que Anne Hathaway se aleja de la línea de las niñas Disneys y que Jake Gyllenhaal consigue afianzarse en papeles de guaperas, ambos con interpretaciones muy correctas, aunque entre los dos hallemos sólo la química justa. Ellos aportan encanto y salvan  Amor y otras drogas, pero el resultado es una historia más, a la que le falta mordacidad y drogas.

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