Crítica: Country Strong

Country Strong

Título: Country Strong
Director: Shana Feste
Género: drama
Duración: 117 minutos
Fecha de estreno en España: 20 de abril de 2010
Intérpretes:  Gwyneth Paltrow, Garrett Hedlum, Tim McGraw
Country Strong, tráiler de la película de Gwyneth Paltrow
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¿Debo ir a verla? ★½☆☆☆ Convencional y aburrido drama musical alrededor del mundo de la música country.

El mundo de la música country ha estado bastante bien representado en el celuloide. La estupenda ‘Nashville’, retrato coral de la meca de este testilo musical, o ‘El último show’, entrañable filme acerca de un espacio radiofónico dedicado a los sonidos más tradicionalmente norteamericanos, son las mejores plasmaciones cinematográficas de este universo sonoro. Curiosamente, ambas estaban dirigidas por un Robert Altman especialmente inspirado.

Por otra parte, el séptimo arte también se ha interesado por los retratos, casi siempre sumergidos en alcohol, de aquellos cantantes que han transitado el country. A este peculiar subgénero pertenecen las estupendas ‘Gracias y favores’ y ‘El aventurero de la medianoche’, o la simplemente interesante ‘Corazón rebelde’. Country Strong, la película dirigida por Shana Feste, se encuentra a medio camino entre ambas corrientes. Es, a la vez, un retrato de una cantante alcohólica y una descripción de la escena country.

Feste, que ejerce también de guionista, sigue los pasos de una famosa cantante que abandona un centro de desintoxicación a petición de su esposo, que es también su agente. Sin embargo, lejos de estar recuperada de su alcoholismo, la vocalista parece ir de mal en peor. Durante una precipitada gira por estadios, y mientras su marido flirtea con una modelo aspirante a cantante mucho más joven que ella, la estrella se consuela con el que fuera su enfermero en la clínica, un vocalista y compositor al que ha dado una oportunidad en el mundo de la música.

Con estos mimbres, la realizadora norteamericana entreteje un drama poco apasionante sobre la fidelidad, el amor y los peligros del éxito.  Los desencuentros de la protagonista con su esposo, las relación que surge entre los dos inexpertos cantantes que les acompañan como teloneros y un muy somero retrato de la reaccionaria escena musical country son algunos de los aspectos que el filme aborda con nula pasión. Feste parece que está dirigiendo un telefilme y no una película para la pantalla. Todo acaba siendo plano y escasamente interesante.

Por si fuera poco, el guion resulta reiterativo en exceso y la película, especialmente en su segunda mitad, termina acabando con la paciencia del espectador a fuerza de subrayar una y otra vez los mismos temas y situaciones. Sólo Gwyneth Paltrow, como la alcohólica protagonista, y un espléndido Garrett Hedlund, en el papel de un joven cantante country que intenta ayudarla, consiguen aportar algo de brío a este mortecino drama lleno de mediocres canciones.

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