Crítica: El hombre sin sombra 2

El Hombre sin Sombra 2

El hombre sin sombra 2 (Hollow Man 2): dícese de aquél bodrio que en un intento desesperado de hacer una segunda parte de una cinta que se deja ver, consigue un espectáculo horrible e infame de lo que nunca se debe hacer. En serio, no he tenido un mal día, ni me he levantado con el pié izquierdo, es una película mala y punto. Lo siento por su director, Claudio Fäh, y por su actor cebo, Christian Slater.

Sí, y aunque no lo parezca, Slater es el protagonista principal de la cinta, sólo que como es el “hombre sin sombra”, ¿tú le has visto?, porque yo no. Sale uno 30 segundos al inicio de la película y otros 30 al final. Y yo que pensaba que esto sólo lo había conseguido Steven Seagal en Decisión Crítica. Interpretaciones fugaces.

Lo que pretendo con este artículo es que no gastéis vuestro tiempo en ver El hombre sin sombra 2 porque si la primera parte os gustó, no tenéis porque estropeárosla con éste, cómo lo llamaría, no encuentro las palabras exactas… ¿coñazo sin sentido? Sí, eso es. En la primera parte, un Kevin Bacon más que creible nos deleitó a todos con una gran interpretación de la desesperación a la que llega un científico que lucha contra la invisibilidad. Completaron el reparto Elisabeth Shue y Josh Brolin.

Sin embargo, la segunda parte tiene como protagonistas principales a Peter Facinelli, Laura Regan, David McIlwraith y, como no, a Christian Slater. La trama es de lo más lineal y simple, los personajes son todo menos creibles y, en mi opinión, deshonra la primera parte. Inyecciones letales, científicos de medio pelo y empresarios sin escrúpulos no podían faltar en una cinta que convierte las conspiraciones gubernamentales y militares en una simple parodia de lo que nunca se debe hacer en el séptimo arte.

Me quejo porque considero que es un tema sobre el que se podían hacer un montón de cosas, jugar con la invisibilidad del enfermo, entrar en la psicología del hombre invisible, introducirnos en su mente, en definitiva, centrarnos en hacer un filme psicológico en el que no falte la acción, claro está. Además, en la era que vivimos considero que se puede hacer algo más, sólo hay que ver Hellboy, Spiderman o cualquiera de Batman, para darnos cuenta de por dónde van los tiros cuando juntamos acción y fantasía en el cine.

Soy consciente de que el hombre invisible no tiene tanto tirón como Superman pero seguro que algo más de lo que se nos ha ofrecido hasta ahora sí. Bricoconsejo: no la veais.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...