Crítica: El imaginario del Doctor Parnassus

El imaginario del Doctor Parnassus, crítica

Título: El imaginario del doctor Parnassus
Título original: The imaginarium of Doctor Parnassus
Director: Terry Gilliam
Duración: 122 minutos
Género: Fantástico
Estreno en España: 23 de octubre de 2009
Intepretes: Christopher Plummer, Heath Ledger, Colin Farrell, Jude Law, Johnny Depp, Tom Waits
Tráiler en inglés de El imaginario del Doctor Parnassus
¿Debo ir a verla? ★★☆☆☆ Irregular película que sólo satisfará completamente a los fans de Gilliam

Terry Gilliam es, para bien o para mal, un hombre que levanta pasiones, aunque esto no quiere decir que siempre reciba parabienes. Muchos le califican como un genio (loco) y otros creen que es un majadero sobrevalorado. Algunos consideramos que es un director con una indudable personalidad, aunque demasiado irregular. Su apasionamiento ha dado una maravilla (‘Brazil’), películas destacables (‘Los viajeros del tiempo’, ‘El rey pescador’), algún filme parcialmente fallido, aunque interesante (‘El secreto de los hermanos Grimm’, ‘Miedo y asco en Las Vegas’, ‘Doce Monos’), y un par de cintas insoportables (‘Tideland’, ‘Las aventuras del Barón Munchausen’). El imaginario del Doctor Parnassus se sitúa entre estas dos últimas categorías.

La nueva obra del ex Monty Python tiene todos los elementos que suelen encontrarse en sus películas: humor bizarro, personajes esperpénticos y extraños, histrionismo interpretativo y una fantasía desmedida. No obstante, también tiene uno de sus grandes defectos: cierta dispersión a la hora de contar una historia más o menos coherente, aunque estemos hablando del fantástico, un género que permite ciertas licencias. El resultado volverá a apasionar a sus fans, aunque puede que haga emigrar de la sala a más de un espectador interesado en ver la última película de Heath Ledger.

Gilliam nos cuenta la historia del Doctor Parnassus, un hombre inmortal que, después de hacer un trato con el mismísimo Diablo, se encarga de recorrer el mundo con su espectáculo de feria, donde trabajan él, su hija, un enano y un joven. No obstante, la inofensiva apariencia del entretenimiento esconde un extraño mundo. Sin embargo, la existencia de este peculiar ser  está enturbiada por un uno de sus acuerdos con el  Diablo, al que ha prometido entregar a su hija cuando ésta cumpla 16 años. Pocas horas antes de que esto ocurra, el mago encontrará a Tony, un hombre que en un principio parece no acordarse de su pasado. Al mismo tiempo, el Diablo le ofrecerá participar en un peculiar juego con el que Parnassus podría saldar sus cuentas.

En definitiva, un historia de resonancias faústicas que parece la ideal para que el director norteamericano desarrolle su capacidad para crear imágenes impactantes y mundos fantásticos.  Algo de ello hay en el filme que el cineasta nos ofrece, aunque no es suficiente para hacer más llevadera una historia que en algunos momentos parece estancada y a la deriva. Sólo las divertidas interpretaciones de un genial Christopher Plummer, en la piel del Doctor Parnassus, y de un divertido Tom Waits, encargado de interpretar al mismísimo Diablo, consiguen levantar algo la función. Por otra parte, la actuación de Heath Ledger provoca más indiferencia que otra cosa, mientras que las aportaciones de Colin Farrell, Jude Law, Johnny Depp, encargados de suplir la ausencia del intérprete australiano tras su muerte, resultan poco menos que anecdóticas.  En resumidas cuentas,  y como ya hemos apuntado, una película sólo para fans de Gilliam. El resto puede abstenerse.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...