Crítica: Noche en el museo 2

Crítica: Noche en el museo 2

Título original: Night at the Museum 2: Battle of the Smitsonian
Director: Shawn Levy
Género: comedia, aventuras
Duración: 105 minutos
Intérpretes: Ben Stiller, Amy Adams, Hank Azaria, Owen Wilson, Robin Williams
Fecha de estreno en España: 22 de mayo
Noche en el Museo 2: trailer en español
¿Debo ir a verla? ★★★☆☆ Sin grandes novedades, sus responsables repiten la jugada. Y si no nos complicamos la vida, nos lo volveremos a pasar bien.

Si hace alrededor de dos años usted disfrutó como un enano con Noche en el Museo (y, al igual que yo, no recuerda ni uno solo de sus planos) sin duda lo hará de nuevo con Noche el Museo 2. Y es que la cinta protagonizada por Ben Stiller tampoco deja marca alguna, lo que en este caso es más bien una alabanza. Conservando la agilidad y despreocupación de aquella, -mezclada, eso sí, con el consabido “mejor y más grande” de toda segunda parte-, el invento sigue conservando una salud aceptable, que va pareja a su capacidad de diversión.

El guión de Thomas Lennon y Robert Ben Garant (artífices de esa curiosidad trash que fue Supermaderos 091) arranca con decisión, y pese a su incoherente comienzo, el conjunto no se ve excesivamente comprometido: el film no tarda más de quince minutos en lanzarse donde desea estar, en las entrañas de un nuevo museo más nuevo, más grande y repleto de nuevos personajes y criaturas. Por el film también se pasean de nuevo algunos de los cómicos más populares del panorama americano de los últimos meses, y algunos hacen alguna intervención realmente notable –aunque algunas de ellas sean irrelevantes-.

De modo que Noche en el Museo 2 entretiene no sólo por la montaña rusa de efectos especiales para toda la familia que supone, sino por rebozar la aventura con compañía de algunos elementos como Steve Coogan, Jonah Hill o el histérico Bill Hader, a los que la trama del film permite dar carta blanca para todo tipo de excesos verbales y gestuales, sin que el conjunto se resienta. Pero además, hay intervenciones más extensas como la de un muy notable Hank Azaria (como un vacilante faraón al que es imprescindible escuchar en versión original) que arrancan suficientes sonrisas a lo largo de todo el metraje.

La trama, pese a no presentar novedades de bulto, se muestra bastante afortunada al añadir personajes nuevos y darles el esperado y justo protagonismo, aún a costa de dejar en la estacada a algunos de la primera entrega –tal es el caso de Robin Williams, por ejemplo-. Pero todo esto sucede sin que la fórmula parezca diluirse o perder energía, faltaría más.

Este aderezo cómico sin pretensiones, unida a la correcta labor de un Ben Stiller en piloto automático, (y de una irresistible Amy Adams), hacen casi imposible ponerle demasiados peros a un entretenimiento de lo más correcto, que raciona bien la sacarina y la aventura, y aporta dos horas de indiscutible y trivial entretenimiento familiar.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...