Crítica: ‘Posesión Infernal: Evil Dead’

La nueva ‘Posesión Infernal’ se las arregla para seguir siendo una experiencia intensa, gore y -de alguna manera- a la vez tremendamente liberadora.

Un nuevo remake de terror: Posesión Infernal

De todos los títulos míticos de terror del cine de los setenta y ochenta, y os aseguro que hay muchos, sin duda ‘Posesión Infernal’ es el que despierta el culto más fervoroso entre sus admiradores. Rodada con medios ínfimos pero ingenio infinito, la película tuvo dos secuelas con más producción pero todavía más marcada personalidad, ya sea por su atmósfera enrarecida y tremebunda, su retorcido humor -marca de fábrica de su realizador, Sam Raimi–  o sobre todo, porque tenían al mejor y más brillante bufón de la historia: el actor Bruce Campbell. Hablamos de tres películas únicas y, en el fondo, inclasificables.

Ya que el remake era inevitable en la tesitura actual del género, lo cierto es que hay que reconocer que la película que nos llega lo hace en las mejores circunstancias: ya no existe cultura de autocines, ni el inconformismo de aquella generación de cineastas con la necesidad de atentar contra el buen gusto fuera como fuese. Pero su director, el debutante Fede Álvarez, elegido a dedo por el propio Raimi, ha logrado conservar las señas de identidad más importantes del invento trabajando desde dentro de la industria: su sencillez argumental, atrevimiento y, sobre todo, sus ganas de hacer pasarlo bien (mal) al personal incidiendo en la violencia grotesca y excesiva, pero a la vez perfectamente controlada.

Por eso, la nueva ‘Posesión Infernal‘ se gana nuestras simpatías a medida que avanza. Álvarez dispone en menos de hora y media toda una amplia gama de sustos y mutilaciones en primer plano y con total seriedad. Pero lo hace olvidándose del tono verdulero de la saga ‘Saw’ y preservando al cien por cien el espíritu de la producción que le sirve de base, así como su humor grotesco (que sin duda no captará todo el mundo), sentando también las bases para futuras entregas de imprevisible desarrollo. Pese a tener más guión que su referente, y al contrario que gran parte de los remakes de terror recientes -de los que de todas formas roba cierta vocación estética-, el uruguayo no hace el más mínimo esfuerzo en tratar de explicar lo inexplicable, en dar más datos sobre esa amenaza sobrenatural invisible que diezma todo ser viviente, centrándose de nuevo y con descaro en los estragos físicos que causa.

Y ese mismo equilibrio entre seriedad y humor la película lo tiene en relación a su original, la ‘Posesión Infernal’ de 1981: a la vez que dispone guiños a los fans y sigue aquella a pies juntillas, a la hora de la verdad se distancia y hasta ignora alguno de sus momentos cumbre, aunque de alguna manera contentando a todos por igual. Álvarez se quita muy pronto la tensión de tratar de reproducir escenas de la saga original, dejando su película a medio camino de calcos inútiles como fueron ‘Psicosis’ o ‘Pesadilla en Elm Street: el origen’ y reinterpretaciones tan lúdicas y a la vez teóricas (sobre sus referentes) como las perpetradas por Alexandre Aja, Las colinas tienen ojos y Piraña 3D.

Hablemos claro: esta ‘Posesión Infernal‘ no nos pone en paz con los remakes, no arregla las lagunas argumentales de la anterior y, de hecho, crea agujeros nuevos en los que cabe la motosierra que esgrime quien, inesperadamente, se erige como superviviente de la historia. Se trata, eso sí, de una cinta mejor interpretada, en la que ninguno de sus jóvenes protagonistas causa rechazo (de hecho Jane Levy se presenta como una excelente actriz), rematadamente bien rodada y con algo más de sustancia argumental en su primer acto, que al principio amenaza con patinar, pero que presenta una serie de paralelismos entre la adicción a las drogas y la posesión demoniaca que luego el mismo Álvarez se encarga de demoler.

Y precisamente de esa ruina, de la sangrienta épica de su desenlace, surge el concepto de ‘Posesión Infernal‘, la saga: es la recuperación de un espíritu y un estado de ánimo, el de una conmoción entre juguetona y realmente fastidiosa, que eso sí, se torna en afecto a medida que se olvida la película (y se olvida bastante rápido). Por eso, en este caso y por una vez, valoren la misma en base a las reacciones de los fans. ‘Posesión Infernal’ es un remake, pero como el original, da todo lo que tiene dentro y en el proceso se afirma a sí misma como una experiencia. Y por eso le perdono absolutamente todo.

Título: Posesión Infernal: Evil Dead
Título Original: Evil Dead
Director: Fede Alvarez
Género: terror
Fecha de estreno: 5 de abril
Intépretes: Jane Levy, Siloh Fernández, Lou Taylor Pucci
Posesión Infernal, trailer español
Trailer Red Band de Posesión Infernal
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¿Debo ir a verla? ★★★★☆ Un estupendo remake que vence casi todas las reservas.

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