Crítica: Vacaciones en el infierno

Correcta pero intrascendente recuperación del espíritu del cine cómico de acción de hace un par de décadas.

Get the gringo

A estas alturas no hay duda de que Mel Gibson es uno de los personajes más desconcertantes del universo Hollywood. El que era un carismático actor de cine de acción pasó a convertirse en realizador de éxito con una sorprendente maestría visual pero un sentido del espectáculo ciertamente discutible en ‘La Pasión de Cristo’, una película que dio que hablar más de la cuenta y de la que creo que no se acuerde hoy casi nadie. Luego filmó una persecución portentosa y enloquecida llamada ‘Apocalypto’, que debería haberlo situado entre los grandes y no lo hizo. Algunos fracasos después, con escándalos personales de por medio, llega Vacaciones en el infierno, que ha pasado por mil y un problemas en Estados Unidos, no estrenándose finalmente en salas y haciéndolo en VOD con un título que no era el que había elegido su director. Desde luego, Gibson ha pasado a la tercera fila.

Toda esa singular experiencia vital está de algún modo reflejada en el personaje del actor, cuya participación como coguionista debe ser tenida en cuenta. En la primera escena, Gibson es un payaso mosqueado que conduce a toda leche huyendo de la ley. Se establece así un tono irónico en el relato, que por otro lado no es más que la enésima variación a la respuesta de “¿Compensa el crimen?”. Ese punto simpático aplicado al cine de acción debe agradar sobremanera al debutante Adrian Grunberg, que encuentra un buen aliado en Gibson, lo que no deja de ser otro paso extraño en la carrera de la estrella, habida cuenta de la cantidad de cheques que ha debido rechazar para no protagonizar una nueva entrega de ‘Arma letal’.

Grunberg se acuerda de los tiempos en que los blockbusters no tenían tanto deseo (aparente) de trascender, de esos diálogos gamberretes y esas balas que increíblemente el héroe siempre esquivaba para delirio del personal, que pasaba un buen rato y no tenía que ejercitar las neuronas. De aquellas películas han pasado veinte o treinta años, por lo que puede parecer que la propuesta está fuera de onda. Lo esté o no, cumple con su cometido gracias al desparpajo con el que está planteada. Hay vitalidad entre las imágenes de esa cárcel con forma de ciudad y en la interpretación del niño protagonista.

Otra cosa es que alguien se vaya a acordar de Vacaciones en el infierno solo unas horas después de haberla visto. Y la tipología de historia no sirve de excusa, o acaso alguien discute el poderío que sigue teniendo a estas alturas ‘La jungla de cristal’. Puede que el guión no arriesgue tras su original inicio y se vuelva previsible demasiado pronto, que el tercer acto sea más farragoso de la cuenta o que a Grunberg le falta algo de garra para conseguir que esta historia nos impacte. Aparte de un rato agradable y una imitación raruna de su amigo Clint Eastwood, no nos ofrece mucho más esta tentativa de Gibson para volver a sus tiempos de gloria.

Titulo: Vacaciones en el infierno
Título original: Get the gringo (How I spent my summer vacation)
Director: Adrian Grunberg
Duración: 95 minutos
Género: Acción, thriller
Fecha de estreno: 26 de octubre
Intérpretes: Mel Gibson, Daniel Giménez Cacho, Kevin Hernández, Peter Stormare.
Vacaciones en el infierno, tráiler en español
¿Debo ir a verla? ★★½☆☆

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...