Crítica: ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’

El director David Trueba nos muestra que los tiempos estaban cambiando en la España de los sesenta con una road movie sobre tres particulares rebeldes en un país en vías de desarrollo.

Fotograma de Vivir es fácil con los ojos cerrados
David Trueba prosigue su particular revisión de la Historia de España contemporánea  de las últimas décadas con ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’. De hecho, el filme se puede analizar como una particular antítesis de su anterior cinta, ‘Madrid, 1987’. Si allí la acción transcurría prácticamente en el interior de un baño y se nos mostraba el enfrentamiento casi eminentemente dialéctico entre un maduro profesor y su joven alumna en los últimos años ochenta, aquí nos encontramos con una road movie que se desarrolla en espacios abiertos y tiene como protagonistas a un trío, formado por un profesor maduro y dos jóvenes rebeldes, que intentaba abrirse camino en la todavía retrograda España de los años sesenta, cuando Franco todavía gobernaba. A la vez, Trueba opta en esta cinta por un tono más ameno y aparentemente liviano que en la de su algo discursivo trabajo anterior. De la misma manera, ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’ muestra la esperanza de un porvenir que se adivinaba mejor, mientras que ‘Madrid, 1987’ enseña el principio de un desencanto político y social que alcanzaría su culminación en la primera década del siglo XXI.

El cineasta madrileño nos presenta a tres rebeldes en busca de esa libertad, aquí  simbolizada por la figura de  John Lennon, el cantante de The Beatles que, a finales de los sesenta, rodaba en Almería ‘Cómo gané la guerra’, de Richard Lester. Un profesor de inglés que enseña a los alumnos el idioma de Shakespeare, un chaval que huye de una casa donde convive con un padre intolerante y una chica que escapa de un lugar de internamiento para madres solteras son el símbolo de una España que estaba cambiando. Por desgracia, como muestran las pobres gentes analfabetas que malvivían en ciertas zonas de Almería,  la realidad era muy distinta de la modernidad que representaba el particular trío.

No obstante, lejos de las reflexiones que podamos sacar sobre el filme, el cineasta español nos ofrece una historia aparentemente sencilla que nunca hace explícito el discurso y que se mueve en los terrenos de un costumbrismo bien entendido. Destaca especialmente en el largometraje el personaje de ese profesor de inglés empeñado en conocer a John Lennon. Gran parte del mérito hay que reconocérselo a Javier Cámara, que borda con su humor y su carisma un personaje adorable por su optimismo y bondad.

Lástima que el retrato de sus dos compañeros de viaje sea algo menos certero. Tampoco ayudan demasiado las interpretaciones de Natalia de Molina y Francesc Colomer, quizá demasiado verdes todavía. Al debe del filme hay que añadir también un desenlace demasiado precipitado que resta algo de valor a una película entrañable que no teme revisar nuestro pasado de manera sutil y sin recurrir a subrayados innecesarios.

Título: ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’
Director: David Trueba
Duración: 108 minutos
Género: Drama
Intérpretes: Javier Cámara, Natalia de Molina, Francesc Colomer, Ariadna Gil, Jorge Sanz, Ramon Fontserè.
Fecha de estreno: 31 de octubre de 2013
Teaser tráiler
¿Debo ir a verla? ★★★☆☆

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