Dos películas de Tsai Ming Liang

En esta entrada se abordan dos películas del director que trabaja en Taiwan: Tsai Ming Liang. En Goodbye Dragon Inn nos encontramos ante una histora y escenificación nostálgica ante el cierre de un cine (y de todo un tiempo) que ya no volverá. En El Sabor de la Sandía nos encontramos ante una película aclamada criticamente aunque bastante chocante. Una rara y alta reflexión sobre el amor.

Su cine tiene un gran peso metalinguistico. Tsai Ming Liang es a su vez, uno de los directores más personales en el uso de la multireferencialidad; de la que hace gala, en este caso, con un nivel de depuración máximo.

Tsai Ming Liang

A su vez, hay que tomar en cuenta en TODO su cine la intertextualidad que recorre su propia obra; puesto que es una obra personal que apunta a ser conocida en su totalidad. Si bien, es posible ver sólo una película de Ming Liang, el ver varias de su filmografía nos ayudará para (y nos dará elementos de) análisis con un significado propio que es digno de tener en cuenta.

O sea, es como que habría una especie de «plus» a la hora de abordar «su obra» como tal. De cualquier forma me alegro en decir (y pensar) que gente con una ocupación como la que tengo al momento de escribir esto pueden complementar y guiar ampliamente a un espectador que está en búsqueda (concreta o no) o quiere acceder a «criterios de selección» a la hora de elegir qué ver.
Con esto quiero decir que existe una funcionalidad, que a uno le hace pensar en lo grato que es el trabajo; así como en «encontrarle sentido». De cualquier forma (y, esto es positivo también) ninguna de las lecturas que se hagan (ni se lean) es unívoca y, las películas (en este caso: de Tsai Ming Liang) de ninguna forma pierden valor a la hora de ser vistas.

Lo que he querido hacer, en parte, con seguir gran parte de la filmografía de Ming Liang (puesto que reconozco que no pude seguir toda) es también dar cierto ejemplo del valor de un «autor» específico en cine y de abordar sus obras en conjunto y como totalidad (sin que cada una deje de tener, por ello, su propia particularidad y pueda ser abordada de forma individual).

Cartel«Goodbye Dragon Inn«
Esta es una película minimalista (¡que no mínima!). La más minimalista de Ming Liang, tal vez. El cine es recorrido por los propios fantasmas que lo pueblan y lo añoran con su particular nostalgia. Tenemos un panorama de extrañeza donde ni la palabra serviría para explicar aquello que nos tendremos que animar a abordar y a entender. Y eso que la palabra aparece recién a los 40 minutos del metraje…

Se hace patente la añoranza y la nostalgia por un presente que está a punto de convertirse en pasado en este film.
Shih Chun y Miao Tien actuaban en «Dragon Inn»; la película de Samurais que se proyecta (ya, casi sin público) casi por última vez en esos espacios que han de dejar de ser…
Y, efectivamente, la sala de proyección que en esta ficción sabemos va a ser cerrada fue cerrada poco tiempo después al rodaje. Cuando la película se estrenó el teatro estaba cerrado. Esto también nos llevaría a tener que poner como elemento de análisis el tema de la realidad y la ficción; entre otras cosas.

Kuei-Mei Yang hace el personaje de «usher» (para colocar alguna palabra); aunque todos la ubicaremos fácilmente como personaje por ser coja. Ella ganó el premio a la mejor actriz secundaria en el Festival de Films de Asia y el Pacífico; donde Ming Liang obtuvo un premio especial del jurado.

Proyección de Kang Sheng Lee

En el Festival Internacional de Chicago ganó la Placa Dorada. Ganó el Caballo Dorado a Mejor Edición (Sheng-Chang Chen) en el Golden Horse Film Festival. También fue premiada allí como el Mejor Film Taiwanes del año.
En el Festival internacional de Films de Hawaii Ming Liang obtuvo una Mención Especial del Jurado. En Estambul Ming Liang ganó el/la Tulip dorado.
En el Festival de Tres Continentes de Nantes Ming Liang recibió el Premio de la Ciudad de Nantes y el Premio de la Audiencia Joven.
Finalizando, en Venecia Tsai Ming Liang ganó el FIPRESCI por ser un film memorable sobre la forma de ir (o ser) del cine que está llegando a un final; en todo el mundo.

Cartel«La Nube Errante» o «El Sabor de la Sandía«
Tsiao Kong (personaje que como tal y con el mismo nombre ya ha aparaceido en otras películas propias del universo propio de Ming Liang) es representado por Kang Sheng Lee. Esta vez dentro de su papel, la dimensión se amplia; debido a que él ahora es actor. Así como veíamos en «Goodbye Dragon Inn» la dimensión ampliada a través de la pantalla del espacio propio de la sala de exhibición cinematográfica nos encontramos aquí con un ejemplo parecido; solo que a nivel actoral.
Por supuesto; no se me ocurriría decir esto si fuera parte de cualquier otra película o director. Pero bueno. En el Universo de Tsai Ming Liang esto es todo un símbolo representativo propio de un nivel de análisis, significación y entramado lingüistico (inter, intra, «entre») que permitirá abordarlo, ya desde un principio como un elemento muy interesante a tener en cuenta.
La película procede del año 2005, de Taipei y de Ming Liang; mientras que Goodbye Dragon Inn es del 2003.

Además nos encontramos aquí con la particularidad de que Tsiao Kong no es cualquier tipo de actor: es un actor porno. Esto no sólo es interesante conectado como elemento propio de la filmografía del director; sino debido también a la relación que establece con aquella chica que había viajado a París en «¿Qué hora es allí.
El personaje (Shiang-chyi Chen, representado por, justamente Shiang-chyi) vuelve a aparecer (ahora en Taipei) y ambos se verán encontrándose en un particular cruce de caminos.
Bueno; en el cruce de caminos tendremos también: La sandía, el agua, el papel, las enfermedades o «ese peligro viral» que aquí representan las hormigas, el vouyerismo, las relaciones sexuales (aunque su manera de entroncarse con y sobre el tema del amor harán volar a la película), los silencios, la soledad, la ausencia, los planos largos y; por supuesto: el propio cine.
De cualquier forma he de decir que la película es una reflexión (con una trama que aunque «extrañísima» digamos que… «cierra en términos lógicos») sobre el amor. Se podría decir que media entre el ensayo, la ficción narrativa, el cine propio de Ming Liang y una apuesta que de por sí es estética.
Con una trama y una historia mucho más «rápida» y accesible que la de Goodbye Dragon Inn (que, me imagino, interesará especialmente a cinéfilos y a gente «de cine» en particular) no dejará de ser extraña para un público amplio. De cualquier forma; debiera ser interesante.

Uno de los musicales

Pero; en fin, que esta película con nombre original Tian bian yi duo yun llega a un nivel de reflexión sobre el tema del amor (que se verá cerrándose como significante y significado total a través de la canción final) de una complejidad y una altura que debo decirlo (y aunque sea totalmente mi opinión propio y subjetiva): Es impresionante.
Como en «El agujero» también estarán los musicales en medio de la trama que, no sólo nos hablan de lo que viven los personajes; sino que funcionan y dan dinamismo a esta (también) audaz creación.
Las relaciones sexuales y el amor. La comunicación y las diferentes representaciones e imágenes que unos tenemos de otros nos ayudarán a abordar una temática que tanto en términos de contenido del tema (o de uno de sus temas; que yo tomo como «el principal») como en su forma logran un producto y una OBRA DE ARTE (con mayúsculas).

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