Fallece Sara Montiel, la primera estrella española en Hollywood

La actriz triunfó en España, México y Estados Unidos. ‘El último cuplé’ es todavía hoy uno de los mayores éxitos de nuestro cine.

Sara Montiel en Veracruz

Sara Montiel, una de las actrices más populares del cine español, ha fallecido hoy de muerte súbita en su domicilio madrileño.María Antonia Abad Fernández, nombre real de la estrella, nació el 10 de marzo de 1928 en Campo de Criptana (Ciudad Real). Aunque desde muy pequeña desarrolló sus cualidades artísticas, no fue hasta la adolescencia cuando llamó la atención de Vicente Casanova, uno de los dueños de la poderosa productora Cifesa. El fue el responsable de que la entonces incipiente estrella recibiera clases de canto e interpretación.

En esa época comenzó a participar en el cine en cintas hoy olvidadas como ‘Te quiero para mí’ (Ladislao Vajda, 1944) o ‘Empezó en boda’ (Raffaello Mattarazzo, 1944), donde utilizó por primera vez  el nombre de Sara Montiel.

Su primer papel de importancia llegaría con ‘Locura de amor’ (1948), una cinta histórica sobre los amores de Juana La Loca y Felipe El Hermoso. De esa época  destacan también títulos como ‘La miés es mucha’ (José Luis Sáenz de Heredia, 1948) y ‘Pequeñeces’ (Juan de Orduña, 1950).

La fama que alcanzó en México con ‘Locura de amor’ le permitió trabajar en el cine carioca, donde obtuvo éxitos tan sonados como ‘Cárcel de mujeres’ (Miguel M. Delgado, 1951) y ‘Piel canela’  (Juan José Ortega, 1953) o . Hollywood, atento a los talentos de todo el mundo, no tardó en ficharla para sus producciones.  De esa etapa estadounidense destacan dos estupendos westerns: ‘Veracruz’ (1954), una película de Robert Aldrich con Gary Cooper y Burt Lancaster, y ‘Yuma’ (1957), un filme  de Samuel Fuller donde fue doblada por la actriz Angie Dickinson.

Allí también rodó ‘Dos pasiones y un amor’ (1956), un vehículo al servicio del cantante Mario Lanza donde conoció al director Anthony Mann, que se convertiría en su primer marido.

Su etapa en Hollywood está llena de anécdotas que muestran  el carácter latino de la diva. Entre ellas destaca aquella ocasión en la que la estrella le cocinó unos buenos huevos fritos a la manchega al mismísimo Marlon Brando.

Quizá harta de sus papeles étnicos en la Meca del cine, Sara Montiel volvió a España por la puerta grande, aunque lo hiciera con una cinta de relativo poco presupuesto. ‘El último cuplé’ (1957), un musical dirigido por Juan de Orduña, se convirtió en uno de los grandes éxitos del cine español de todos los tiempos. Su manera sexy de cantar encandiló a los espectadores y le permitió firmar su primer contrato discográfico. Una de las canciones de aquella cinta, ‘Fumando espero’, se convertiría, además, en el gran hit de la estrella.

La actriz protagonizaría a lo largo de los años diferentes productos realizados a su medida. Entre todos ellos destacan ‘La violetera’ (Luis César Amadori, 1958), ‘Carmen la de Ronda (Tulio Demicheli, 1958)’, ‘Varietés’ (Juan Antonio Bardem, 1971)y ‘Cinco almohadas para una noche’ (Pedro Lazaga, 1974), su última película como actriz de este periodo.

A partir de mediados de los setenta, la estrella se centró en sus espectáculos teatrales, sus programas de televisión y algún esporádico lanzamiento discográfico.

No obstante, siguió ejerciendo de diva a través las revistas del papel couché, donde sus amoríos y las peripecias de sus hijos ocuparon numerosas portadas. Hubo tambien tiempo para una última intervención en el cine con  la comedia ‘Abrázame’.

A la vez, la figura excesiva de Sara Montiel iría ganando peso en el particular santuario gay. Así lo demostró Pedro Almodóvar en ‘La mala educación’, donde uno de los protagonistas imita a la estrella manchega.

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